Crisis en Lancashire: Salida de Mark Chilton y David Thorley
Lancashire vive una sacudida profunda fuera del campo. Mark Chilton, director de rendimiento de cricket y figura ligada al club durante más de dos décadas, dejará la entidad al final de una de las temporadas más decepcionantes de su historia reciente. También se marcha David Thorley, director de cricket femenino, en medio de una reestructuración interna de calado.
No es una simple rotación de despachos. Es un cambio de era.
Chilton, excapitán de Lancashire, había asumido el cargo de director de rendimiento en 2021, tras integrarse en el cuerpo técnico en 2014. Su vínculo con la Rosa Roja se remonta a mucho antes, como jugador y referente del vestuario. Ahora se corta de raíz en el momento más bajo del equipo masculino en el County Championship.
La situación deportiva habla por sí sola. Con un solo partido por disputarse, Lancashire es séptimo en la Division Two y encara la posibilidad real de firmar su peor clasificación histórica en el campeonato. Si los resultados le son adversos en la última jornada, podría incluso terminar colista. Para un club de su tradición, el golpe es duro.
En paralelo, el proyecto femenino también entra en una fase nueva. Thorley ocupaba el puesto de director de cricket femenino desde 2020, un periodo clave en el que se produjo el tránsito de una estructura regional a un modelo plenamente de condado. Bajo su mando, Lancashire levantó la One-Day Cup y la T20 County Cup en 2025, un doblete que marcó el techo competitivo de este ciclo.
Este año, sin embargo, el guion ha cambiado. El equipo femenino acabó en el último puesto de la tabla del T20 Blast y se quedó fuera de las rondas eliminatorias de la One-Day Cup. El contraste con el éxito del año anterior es evidente, y la sensación de fin de ciclo, inevitable.
“Todos compartimos la ambición de ver a nuestros equipos de Lancashire ganar partidos, progresar en las competiciones y pelear por trofeos”, declaró al sitio oficial de la entidad.
Remarcó que, para el equipo masculino, el County Championship sigue siendo “el corazón de la visión cricketística del club”, mientras que en el caso de Lancashire Women el objetivo es “competir de forma constante por los grandes títulos”.
Gidney también se detuvo en el legado de los dos directores que se marchan. Agradeció la larga asociación de Chilton con la Rosa Roja y el liderazgo de Thorley en un periodo “transformador” para el cricket femenino del condado, subrayando su compromiso y contribución a lo largo de los años, antes de desearles suerte en el futuro.
La reestructuración ya está en marcha. Falta por ver quién tomará el timón en ambos frentes y, sobre todo, cuánto tiempo necesitará Lancashire para convertir este punto de inflexión en un nuevo comienzo y no en el síntoma de una caída más profunda.




