Mourinho vuelve a la polémica tras el derbi
La derrota de Real Madrid ante Atlético en el derbi de la capital no se quedó en el césped. José Mourinho se encargó de arrastrarla directamente al viejo terreno que mejor conoce: la polémica arbitral.
El técnico portugués señaló sin rodeos al colegiado Miguel Ángel Ortiz Arias como gran responsable de un partido que, a su juicio, quedó condicionado por varias decisiones clave. Nada nuevo en su manual. En España muchos sintieron un déjà vu: el regreso del Mourinho más reconocible, el que ya durante su primera etapa en el banquillo blanco convirtió al árbitro en personaje principal cada vez que su equipo tropezaba.
Paco González: “Mourinho ha reaparecido”
En el programa “Tiempo de Juego”, de la cadena Cope, Paco González no dejó pasar las declaraciones del entrenador. El periodista criticó varias decisiones del árbitro, pero cargó con dureza contra el discurso del luso.
«Mourinho ha reaparecido. No sé cuántos años han pasado desde entonces. La culpa de la derrota recae en el árbitro», resumió González en su análisis, subrayando que el técnico había vuelto a su vieja retórica.
El comunicador admitió, eso sí, que el entrenador tenía base para quejarse de algunas acciones del primer tiempo que, según su criterio, pudieron haber sido castigadas con tarjeta. Pero para él, el problema no era tanto el fondo como la insistencia en el mismo relato de siempre.
El foco sobre Ortiz Arias… y sobre el palco
Mourinho no se limitó a cuestionar las decisiones durante el juego. También mostró sorpresa por el simple hecho de que Ortiz Arias hubiera sido designado para dirigir un derbi de esta magnitud.
Esa idea desató la ironía de González: «No sé si han contratado a un guionista para Real Madrid TV», lanzó, ridiculizando el tono conspirativo que percibe en el discurso del club y de su entrenador.
Desde ahí, el periodista amplió el tiro y apuntó directamente a la cúpula del Real Madrid por la elección del técnico. A su juicio, el club «necesitaba un entrenador moderno, pero fichó a un entrenador de hace 15 años». Un dardo directo al perfil de Mourinho, a su propuesta y, sobre todo, a la forma en que gestiona la derrota.
El mensaje de González fue claro: si el club y su entrenador siguen obsesionados con el árbitro, el debate que de verdad importa —el nivel del equipo y las razones futbolísticas de la derrota— quedará enterrado bajo la polémica.
Segunda derrota y viejos fantasmas
La caída en el derbi supone la segunda derrota de Real Madrid en las primeras siete jornadas de LaLiga. Un dato que, por sí solo, ya alimenta preguntas sobre el rendimiento del equipo en este arranque de temporada.
Pero el resultado tiene una consecuencia añadida: devuelve a Mourinho al primer plano mediático, justo cuando había encadenado unas semanas de relativa calma en sus apariciones y mensajes desde que tomó las riendas del conjunto blanco.
La derrota abre un doble frente. En el césped, un equipo que todavía no ofrece continuidad. En los micrófonos, un entrenador que ha vuelto a su zona de confort: la trinchera contra el arbitraje.
La cuestión es cuánto tiempo más podrá Real Madrid permitirse vivir en esa trinchera sin afrontar de cara el verdadero diagnóstico de su nivel competitivo.




