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Reina Tellez: de guerrera a estrella del boxeo

Reina Tellez, de las sombras a los focos: la guerrera que volvió a decir que sí

En boxeo, la suerte suele mirar primero a quien se atreve. Reina Tellez lo hizo en enero, levantó la mano cuando casi nadie quería hacerlo y ahora cabalga el impulso de aquella osadía hacia otro gran escenario.

Tenía 23 años, apenas 15 días para prepararse y enfrente a una leyenda: Amanda Serrano, campeona en siete divisiones. Aceptó igual. Aguantó la distancia completa. Perdió a los puntos, sí, pero ganó algo mucho más difícil de conseguir: respeto. La propia Serrano la bautizó entonces como una “guerrera”.

Este sábado, esa misma guerrera vuelve al gran escaparate. Tellez se mide a Jessica Barry en la cartelera de apoyo del duelo entre Mikaela Mayer y Chantelle Cameron en el evento MVPW-06, en Birmingham, una velada especial en la que MVP celebra su quinto aniversario.

La noche que lo cambió todo

Aquel combate contra Serrano fue una decisión que le giró la carrera. No había tiempo, no había margen, solo una oportunidad enorme. Tellez la tomó sin pestañear.

“Creo en mí misma y tengo mucho corazón. Esto es algo que siempre quise hacer desde niña”, explicó en declaraciones a Sky Sports, recordando lo que supuso subir al ring con la boxeadora a la que había visto por televisión creciendo en Vero Beach, Florida.

No ganó, pero salió con algo más que una tarjeta de puntuación digna. Salió con un nombre. Con una plataforma. Con la sensación íntima de haber demostrado algo a su familia y a sí misma. “Tuve un gran resultado, aunque no fuera una victoria. Saqué muchas cosas de esa pelea. Estoy agradecida”, subraya.

Su récord actual, 13-1-1 con 5 nocauts, habla de una carrera en construcción, con margen y techo. Antes de este regreso, estaba programada para enfrentarse a Juliana Vanesa Basualdo en la cartelera del combate entre Stephanie Han y Holly Holm 2 en mayo, pero el duelo se cayó. Nada de eso frenó su marcha. El eco de su valentía frente a Serrano siguió trabajando en silencio.

El efecto Serrano

Tellez lo tiene claro: aquella noche contra la puertorriqueña la puso en el mapa.

“La pelea con Serrano me subió a una plataforma como en la que estoy hoy. Por eso estoy extremadamente agradecida”, reconoce. Sabe que sin ese sí a contrarreloj, el camino quizá sería otro. Más lento, menos visible.

Serrano acaba de firmar la victoria número 50 de su carrera profesional, un triunfo por decisión mayoritaria ante Lucrecia Manzur que le permitió retener sus títulos mundiales pluma de la WBA y la WBO. El combate se emitió en directo en TikTok y acumuló 3,4 millones de visualizaciones a lo largo de la noche. Una muestra del altavoz que representa hoy cualquier cruce con su nombre.

“Hay que mirar todo lo que ha hecho, ha hecho mucho por el deporte. Es campeona del mundo por una razón. Siempre hay que respetarla”, afirma Tellez, sin dudar.

Pero el impacto no fue solo mediático. Fue interno. Transformador. “No soy la misma boxeadora que cuando peleé con Amanda Serrano, ni siquiera la de mis peleas anteriores. Siento que he evolucionado de verdad”, asegura. En estos meses, insiste, ha pulido detalles, ha cambiado rutinas, ha reforzado su identidad sobre el ring. Y quiere que se note.

“Ver lo mucho que he mejorado en estos últimos meses y los cambios que he hecho, que ahora puedo mostrar en el ring, significa mucho para mí. Esta pelea significa muchísimo para mí, para mi familia y para mi equipo. Estoy agradecida por ello”.

De Vero Beach a Texas: una decisión a contracorriente

La historia de Tellez con el boxeo empezó casi por casualidad, como tantas vocaciones que nacen frente a una pantalla. De niña veía peleas por televisión y miraba a su tío entrenar en el gimnasio local en Vero Beach. Un día se atrevió a decirlo en voz alta: quería boxear.

La respuesta inicial en casa fue un frenazo. Era la única mujer de la familia. No parecía el camino esperado para ella. Pero insistió. Y su familia, al final, se la jugó con ella. “Les dije que quería boxear y al principio no querían porque soy la única chica en la familia. Luego se arriesgaron, me llevaron al gimnasio y desde entonces solo he estado boxeando”, recuerda.

El siguiente paso fue todavía más contundente: mudarse. Hoy entrena y vive en San Antonio, Texas, un estado que respira boxeo y que presume de campeones. Allí comparte bandera con Miranda Reyes, la otra representante texana en la velada de Birmingham.

“Texas es grande, el boxeo es enorme en Texas, esa es una de las principales razones por las que me mudé allí”, explica. El círculo se cierra cuando mira alrededor y reconoce caras de su pasado, gente a la que conoce desde niña, ahora también en el circuito profesional. “Es una locura ver a personas que he conocido desde pequeña estar aquí. Estoy feliz por todos los que vienen de donde yo vengo y tienen la oportunidad. Mucha suerte para Miranda y para mí”.

¿Se viene una invasión texana en la cartelera? Tellez no duda: “Por supuesto”.

Una Reina distinta, el mismo corazón

En Birmingham, Reina Tellez no solo se juega una victoria ante Jessica Barry. Se juega confirmar que aquella versión aguerrida que plantó cara a Serrano fue apenas el borrador de lo que puede llegar a ser.

Ella insiste en que ha cambiado. Que ha crecido. Que ya no es la joven que aceptó una pelea imposible en 15 días, sino una boxeadora más completa, más consciente de lo que necesita para seguir siendo “Reina” en todos los sentidos.

La valentía ya la demostró. Ahora quiere que el mundo vea qué hace una guerrera cuando le dan tiempo, preparación y un escenario a la altura.