Roberto Mancini y su Italia XXL para la Nations League
Roberto Mancini todavía no ha hecho oficial la lista, pero en Italia ya se habla de una convocatoria de dimensiones poco habituales. Según adelanta La Gazzetta dello Sport, el seleccionador, de vuelta al banquillo de la Azzurra más de ocho años después de su primer nombramiento en mayo de 2018, planea citar hasta 35 futbolistas para la próxima ventana internacional.
No es un capricho. Es supervivencia.
Cuatro partidos de Nations League en apenas 11 días obligan a pensar en grande. Y Mancini, que regresa con la memoria fresca de la Euro 2020 y con un vestuario en plena transición, ha decidido blindarse con una lista amplia, versátil y con varias apuestas de futuro.
Un calendario sin respiro
Italia abrirá el fuego el 25 de septiembre en Roma ante Bélgica. Después, dos salidas exigentes: primero a Turquía, luego a Francia. El cierre, de nuevo ante Turquía, esta vez en Bolonia. Once días. Cuatro duelos de máximo nivel. Rotaciones obligatorias.
El objetivo es claro: terminar entre los dos primeros del Grupo A de la Nations League y meterse en los cuartos de final. Pero hay algo más en juego. Estos partidos también contarán para el sorteo de la fase de clasificación de la Euro 2028 en Belfast. Cada punto pesará doble: en la tabla y en el bombo.
Una lista larga… y con sorpresas
Entre los nombres filtrados destacan varias caras nuevas. Los jóvenes Romano, Zoma y Samuel Inacio apuntan a una primera llamada con la absoluta, mientras que Doumbia y Ahanor también figuran entre las posibles novedades.
En la portería, el abanico se abre más allá del indiscutible Gianluigi Donnarumma. Marco Carnesecchi y Guglielmo Vicario seguirían en la dinámica del grupo, y el guardameta del Bologna, Pessina, podría colarse como premio a su progresión reciente.
El caso de Romano es especialmente significativo. El centrocampista se ha ganado un sitio en las conversaciones internas por su rendimiento en las últimas semanas y, sobre todo, por la escasez de alternativas fiables en el eje del mediocampo. Italia necesita piernas, pero también ideas por dentro. Romano ofrece ambas cosas.
Más arriba, Zoma llega desde el fútbol alemán con una misión clara: dar amplitud y velocidad a un ataque que lleva tiempo buscando desborde por fuera. Un perfil que Mancini siempre ha valorado y que ahora vuelve a ser prioritario ante la ausencia de varias estrellas.
El núcleo campeón se mantiene
Pese a las novedades, la columna vertebral de la Italia campeona de la Euro 2020 sigue en pie. Nicolò Barella, Giovanni Di Lorenzo, Bryan Cristante y Alessandro Bastoni continúan siendo piezas centrales en el tablero del seleccionador. Son los que conocen el camino, los que ya han levantado un título con la camiseta azzurra.
Mancini también sopesa tirar de memoria con dos nombres que parecían alejados del radar: Federico Bernardeschi y Rolando Mandragora. Ambos figuran como posibles regresos inesperados, una señal de que el técnico está dispuesto a abrir de nuevo el abanico a quienes ya respondieron en noches grandes.
Una enfermería que condiciona
No todo son buenas noticias. Las lesiones han golpeado duro. Federico Chiesa, Nicolò Zaniolo, Manuel Locatelli y Alessandro Buongiorno se caerán de esta ventana internacional. Cuatro ausencias de peso que obligan a ajustar planes y acelerar procesos con jugadores menos experimentados.
El caso de Mateo Retegui añade un matiz curioso. El delantero se encuentra de vacaciones en Argentina, pero no está descartado. Si la situación lo exige, Mancini podría levantar el teléfono y convocarlo sobre la marcha. Una carta guardada en la manga para un calendario que no perdona.
Protección al talento sub-21
Pese al tamaño de la lista, Mancini ha decidido no vaciar a la selección sub-21. Nada de revolución total. La prioridad es no debilitar al equipo de Bernardo Baldini, que se juega su futuro en los clasificatorios europeos.
Por eso, jóvenes muy bien valorados como Cher Ndour, Niccolo Pisilli y Luca Koleosho seguirán con la sub-21. Italia necesita presente, pero no está dispuesta a sacrificar su futuro inmediato en la categoría de formación más importante.
Rotar para sobrevivir… y competir
Con cuatro partidos en 11 días, la gestión del esfuerzo será tan decisiva como el talento. Mancini lo sabe. De ahí una lista tan amplia, pensada para mezclar veteranos campeones de Europa con caras nuevas que llegan con hambre y piernas frescas.
La Azzurra se juega mucho más que una clasificación de grupo. Se juega prestigio, se juega un mejor puesto en el sorteo de la Euro 2028 y, sobre todo, se juega afianzar el segundo proyecto Mancini.
La pregunta ya no es quién entra en la lista. La verdadera incógnita es otra: ¿será esta Italia capaz de convertir la rotación masiva en una ventaja competitiva y no en una simple necesidad logística?




