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Ryan Garcia y Conor Benn marcan el peso en Las Vegas

La cuenta atrás terminó en la báscula. Ryan Garcia y Conor Benn cumplieron con el primer requisito antes de cruzar miradas y guantes este sábado 12 de septiembre de 2026 en el T-Mobile Arena de Las Vegas, en una noche que se perfila tan personal como deportiva.

El campeón wélter del WBC, Ryan Garcia, detuvo la báscula en 145.5 libras, por debajo del límite de las 147. Con gesto serio, sin estridencias, confirmó que llega afinado a una cita que lleva meses cocinándose entre pullas, reproches y promesas de nocaut. Del otro lado, el británico Conor Benn marcó 146 libras, sólido, compacto, con ese aire de peleador que no viene a negociar nada.

No hubo dramas de última hora. No hubo segundas oportunidades. Los dos dieron el peso a la primera. Ahora ya no hay margen para excusas.

Opetaia y Mikaelian, choque de campeones en el crucero

La coestelar tiene aroma de unificación de élite. Jai Opetaia, dueño de los cinturones crucero de Zuffa Boxing y The Ring, subió a la báscula con 199 libras, exactamente donde quería estar: fuerte, pero sin rastro de sufrimiento. Enfrente le espera Noel Mikaelian, campeón crucero del WBC, que clavó el límite de las 200 libras.

Es un cruce de estilos y de legitimidades. Opetaia llega con el reconocimiento de los rankings independientes; Mikaelian, con el peso institucional del WBC. Ambos cumplieron el trámite con frialdad, como si supieran que lo verdaderamente importante empieza cuando se apagan las luces de la ceremonia y se encienden las del cuadrilátero.

La cartelera se afina: todos dentro del límite

El resto del programa acompañó el tono de profesionalidad. Uno a uno, los protagonistas fueron superando la prueba del peso sin sobresaltos.

  • En el peso ligero, Mark Magsayo registró 134.5 libras, mientras que Andres Cortes tocó exactamente las 135. Un duelo que, sobre el papel, promete ritmo alto y manos rápidas, sin que ninguno haya tenido que vaciarse de más para llegar al tope.
  • Entre los pesos pesados, Damazion Vanhouter marcó 234.5 libras, bastante más ligero que Raphael Akpejiori, que llegó a 246. La diferencia de tonelaje invita a pensar en un choque de potencia bruta contra movilidad y cadencia, un clásico en la categoría reina.
  • En las 132 libras, Oswaldo Molina se presentó con 131.5, apenas medio punto por debajo del límite, mientras que Pablo Rubio dio 131. Ambos lucieron cómodos, sin signos de corte extremo, lo que suele traducirse en piernas frescas y volumen de golpes.
  • En el supermedio, Abel Gonzalez detuvo la báscula en 167.5 libras y Raul Salomon en 167. Números casi calcados para un combate que, si se calienta, puede robar miradas antes de que lleguen las grandes estrellas.
  • En el superwélter, Vlad Panin marcó 151.5 libras y Dakota Linger 150.5, margen más que razonable dentro de una división en la que el detalle físico puede inclinar la balanza en los intercambios de media distancia.
  • La noche también tendrá sabor wélter con dos choques adicionales. Jose Ramirez y Alex Rocha coincidieron en 146.5 libras, espejo perfecto en la báscula para un cruce que se perfila intenso. Y, en el mismo límite oficial, aunque pactado en 147, Sean Garcia y Abraham Morales dieron ambos 134 libras, dejando claro que llegan sobrados en cuanto a disciplina y preparación.

Todo listo para que hablen los puños

La transmisión arrancará a las 12:00 p.m. ET, con el T-Mobile Arena como escenario de una velada que mezcla cuentas pendientes, títulos mundiales y aspirantes hambrientos de escapar del anonimato.

El peso ya está bajo control. La tensión, no. Ahora solo queda una pregunta: cuando suene la primera campana, ¿quién impondrá su verdad en Las Vegas?