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Al-Ahli apuesta por un tridente ofensivo en la liga saudí

Marino Pusic no se guarda nada. En la quinta jornada de la liga saudí, el técnico de Al-Ahli lanza un mensaje claro: su equipo va a por el partido desde el primer minuto. Sobre el césped, un tridente ofensivo con mucho peso europeo: Francisco Trincao, Wanderson Galeno e Ivan Toney.

Es una alineación que respira ambición. Al-Ahli se planta con Edouard Mendy bajo palos, un guardián de élite para sostener la estructura. Por delante, una línea defensiva formada por Rayan Hamed, Mohammed Bakr, Roger Ibanez y Saad Balobaid, mezcla de salida de balón y rigor en el duelo individual.

En la sala de máquinas, Pusic arma un centro del campo capaz de mandar en el ritmo: Valentin Atangana, Artem Bondarenko y Edward Spertsyan. Tres perfiles complementarios, con recorrido, criterio y llegada, pensados para alimentar sin descanso a los hombres de ataque.

Y ahí aparece la gran apuesta: Trincao y Galeno abiertos, buscando desborde constante, e Ivan Toney como referencia, listo para castigar cualquier despiste en el área rival. Si Al-Ahli encuentra conexiones entre líneas, el plan está claro: someter a Al-Riyadh a base de ritmo y ocasiones.

Al otro lado, Al-Riyadh responde con un once que sugiere orden y trabajo sin balón. Milan Borjan ocupa la portería, protegido por una zaga con Sultan Al-Issa, Abdelilah Al-Khaibari, Rodrigo Abascal y Sulaiman Hazazi. Un bloque pensado para resistir oleadas y cerrar espacios interiores.

En el centro del campo, Fahad Jizani y Victor Lekhal apuntan a un doble pivote de contención, con Teddy Okou e Issam Bahri encargados de enlazar y ofrecer salidas rápidas. Más arriba, Hassan Al-Ali completa un dibujo que invita a pensar en contragolpes veloces y ataques directos.

Un equipo volcado en ataque frente a otro que parece preparado para aguantar y golpear cuando haya hueco. Si el plan de Pusic funciona, el partido puede romperse pronto. Si Al-Riyadh aguanta el primer asalto, la noche puede hacerse muy larga para el tridente de Al-Ahli.