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Tottenham recupera a Porro y se prepara para atacar con ocho delanteros

Tottenham encara el duelo del sábado ante Aston Villa con una noticia que cambia el gesto en el vestuario: Pedro Porro estará disponible. El lateral español, ausente en los dos últimos encuentros por un “problema muscular”, ha recibido el visto bueno para el choque de la Premier League del mediodía en el norte de Londres.

Roberto De Zerbi lo confirmó tras la derrota por 3-1 en Anfield ante Liverpool en la tercera ronda de la Carabao Cup. El técnico, golpeado por el resultado pero firme en su idea, recupera a uno de sus jugadores más influyentes justo cuando su equipo sigue persiguiendo un objetivo tan básico como urgente: marcar su primer gol liguero de la temporada.

El gol que no llega… pero que el técnico ve cerca

Tottenham sigue a cero en la Premier. No es un detalle menor, es una losa. Sin embargo, De Zerbi se niega a entrar en pánico. Todo lo contrario: insiste en que su equipo está cerca de “hacer clic”.

“Creo en mis jugadores, tengo una gran confianza, una gran opinión de ellos, y cuando encontremos ese clic para ganar un partido, creo que disfrutaremos con estos jugadores”, aseguró el italiano, convencido de que el bloqueo es más mental que estructural.

El mensaje es claro: nada de renunciar a su propuesta ofensiva. Más bien lo contrario.

El regreso de Kudus, una pieza que cambia el tablero

Entre las buenas noticias, una destaca por encima del resto: Mohammed Kudus. El ghanés fue titular en Anfield, su primera aparición de inicio con Tottenham desde la grave lesión en el cuádriceps sufrida en enero.

Su vuelta no es un simple refuerzo. Es un giro táctico.

De Zerbi se mostró especialmente ilusionado con él y dejó caer que será un futbolista central en su plan de ataque. Kudus puede actuar por fuera, pero también por dentro, donde más daño hace.

“Kudus es otra gran noticia para nosotros, porque puede jugar también como número 10”, explicó el entrenador. “Podemos jugar con Savio, Kudus, Dominic Solanke y Omar Marmoush”.

Cuatro hombres de ataque claros, más lo que se suma desde atrás. Ahí es donde el discurso del técnico se vuelve casi una declaración de intenciones.

“Podemos jugar con ocho atacantes”

De Zerbi no se esconde. Ni el inicio sin gol ni la derrota en la Carabao Cup le invitan a recular. Al contrario, redobla la apuesta. Con extremos, mediapuntas, delanteros, interiores llegadores y laterales profundos, el italiano ve a su Tottenham como un equipo capaz de vivir en campo rival.

Sumando centrocampistas y laterales, el propio técnico aseguró que Spurs puede llegar a alinear “ocho atacantes”. No es una metáfora. Es su hoja de ruta.

Y ahí entra en escena otro nombre que en Londres se pronuncia casi con devoción.

Maddison, la pieza especial que aún necesita tiempo

James Maddison sigue en fase de reconstrucción. El internacional inglés no ha sido titular desde mayo de 2025, frenado por una rotura de ligamento cruzado que le apartó muchos meses y, más tarde, por una fractura de hombro. Esta temporada ya ha sumado tres apariciones desde el banquillo, pasos pequeños pero significativos.

De Zerbi no oculta lo que significa tener a Maddison cerca de su mejor versión.

“Maddison es seguro un jugador diferente, un jugador especial”, afirmó. “Pero tiene que estar en forma, tiene que estar en la condición física adecuada, porque la intensidad de la Premier League, incluso esta noche, es increíble. Y entonces podremos jugar con ocho atacantes”.

La condición es clara: nada de prisas. El talento está, la calidad también, pero el cuerpo tiene que aguantar el ritmo salvaje de la liga. Cuando eso ocurra, el plan ofensivo de De Zerbi ganará su enganche definitivo entre líneas.

Villa en el horizonte y una idea innegociable

Con Pedro Porro listo, Mohammed Kudus de vuelta, Maddison acercándose a su mejor estado y nombres como Savio, Solanke y Marmoush en la rotación ofensiva, Tottenham llega al cruce ante Aston Villa con algo más que esperanza. Llega con argumentos.

Falta el gol. Falta esa primera diana en la Premier que desbloquee cabezas y confirme la fe del técnico en su propuesta. De Zerbi ya ha marcado el camino: asumir riesgos, poblar el campo rival y vivir con la sensación de que, si todo encaja, su equipo puede atacar con ocho.

La pregunta es sencilla y a la vez decisiva: ¿llegará el clic este sábado en el norte de Londres?