Al-Riyadh y la ausencia de Trezeguet: la afición en pie de guerra
La visita de Al-Riyadh al feudo de Al-Ahli, en la quinta jornada de la Saudi Roshn League, arrancó con ruido lejos del césped. El nombre que todos buscaban en la alineación oficial no estaba. Mahmoud Hassan "Trezeguet", la gran estrella egipcia del equipo, desapareció de la convocatoria sin explicación inmediata. Y la hinchada estalló.
El club publicó en su cuenta oficial en "X" el once inicial y el banquillo para el duelo en el Prince Abdullah Al-Faisal Sports City Stadium. Lista completa, fotos, diseño cuidado. Pero ni rastro del extremo egipcio. Ni como titular ni entre los suplentes.
Las reacciones no tardaron. Decenas de comentarios, uno tras otro, cuestionando la ausencia del fichaje más mediático del verano. Aficionados de Al-Riyadh reclamando respuestas, molestos por el silencio del club y por la sensación de que se escondía algo en la previa de un partido de alto voltaje ante Al-Ahli.
La confusión creció porque, apenas 24 horas antes, el propio Al-Riyadh había difundido imágenes del último entrenamiento del equipo antes del viaje a Yeda. En esas fotos, Trezeguet aparecía trabajando con normalidad, integrado en la sesión, sin rastro visible de molestias. Para muchos seguidores, esa secuencia —entreno normal el jueves, ausencia total el viernes— encendió aún más las sospechas.
La incógnita, sin embargo, se despejó desde el mismo estadio. El corresponsal de "Thmanyah", canal que posee los derechos de retransmisión de la liga saudí, informó desde el Prince Abdullah Al-Faisal Sports City Stadium que la ausencia de Trezeguet se debía a una lesión. Sin partes médicos oficiales ni detalles sobre el alcance, pero con una primera explicación que calmó la teoría de un castigo técnico o un conflicto interno.
La noticia golpea a Al-Riyadh en un momento delicado. Trezeguet llegó este mismo verano procedente de Al-Ahly de Egipto, tras solo una temporada allí, para convertirse en uno de los referentes ofensivos del proyecto. Su nombre se había convertido en bandera de la ambición del club en la Saudi Roshn League. Perderlo, aunque sea de forma puntual, altera los planes y reduce el margen de maniobra ante un rival del peso de Al-Ahli.
Queda ahora una doble presión sobre la directiva y el cuerpo técnico: gestionar el vacío deportivo que deja el egipcio y ofrecer claridad sobre su estado físico a una afición que ya ha demostrado que no piensa quedarse callada.




