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Alejandro Balde: suplente en el Barcelona y tentado por la Premier

Alejandro Balde sigue saliendo en la foto del día de partido. Calienta, se sienta en el banquillo, escucha el himno del estadio. Y ahí se queda. Hansi Flick lo lleva en casi todas las convocatorias, pero el lateral apenas huele el césped. Esa ausencia de minutos lo ha colocado, de golpe, en el centro del mercado de invierno.

En el vestuario del Barcelona nadie discute su peso. Se le considera importante, de presente y de futuro. En el campo, la jerarquía cuenta otra historia: Flick se inclina por Xavi Espart o Joao Cancelo para el costado izquierdo. El resultado es contundente. Balde ha pasado de proyecto de titular a tercer lateral zurdo del equipo.

El contraste con su contrato es llamativo. Firmado hasta 2028, blindado con una cláusula de mil millones de euros, pero con un valor de mercado que ronda los 40 millones. Un abismo entre el papel y la realidad competitiva que los grandes de Europa han detectado rápido.

Según publicó el diario Sport, clubes como Manchester United e Inter Milan ya sondearon su fichaje en verano. No fue una intentona menor: preguntaron, estudiaron números, midieron el encaje deportivo. No hubo acuerdo, pero el interés no se ha evaporado. Ahora el nombre de Balde aparece también en la agenda de Liverpool.

El técnico español de los ‘reds’, Andoni Iraola, ve en el lateral azulgrana una opción sugerente, siempre que las condiciones económicas acompañen. No se trata de una obsesión, sino de una oportunidad: un jugador joven, formado en la élite, con velocidad, recorrido y margen de crecimiento, que hoy mismo vive a la sombra en el Camp Nou.

Las relaciones entre Barcelona y Liverpool atraviesan un buen momento, como demostró la rápida cesión de Ronald Araujo a Anfield. El central uruguayo ha aterrizado con impacto inmediato en Inglaterra, especialmente en la Champions League, donde ya dejó una actuación de autoridad frente al Atletico Madrid, coronada con una asistencia de tacón decisiva. Ese precedente pesa: cuando los despachos se entienden, los movimientos se aceleran.

Mientras tanto, el día a día de Balde es otro. Entrenar fuerte, apretar los dientes y esperar. Intentar convencer a Flick en cada sesión, en cada duelo interno, en cada carrera por la banda. El técnico alemán, de momento, mantiene su apuesta por la competencia directa. El lateral, sin minutos, ve cómo enero se acerca como un cruce de caminos.

La Premier League aparece como un escenario ideal para sus características: potencia, ida y vuelta, espacios para correr, ritmo alto. Un contexto que muchos ven hecho a su medida. Ahí entra en juego una figura clave: Jorge Mendes. El agente portugués ya ha demostrado su capacidad para mover piezas de alto nivel en situaciones similares. Su misión, si el panorama no cambia, será clara: encontrar un club donde Balde recupere el rol que ha perdido en Barcelona.

Todo queda ahora en manos de dos factores: la valentía del Barça para tomar una decisión con un activo de futuro y la ambición del propio futbolista. Enero no solo traerá ofertas. Traerá una pregunta incómoda: ¿puede un lateral llamado a marcar época permitirse seguir esperando en el banquillo?