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Álvaro Morata apoya a Lamine Yamal como candidato al Balón de Oro

Álvaro Morata habla desde otro lugar. Ya no lo hace como capitán de la selección ni como delantero de un gigante europeo, sino como atacante de Leganés en Segunda División. Pero su voz sigue pesando. Y cuando se le pregunta por el gran premio individual del fútbol mundial, no duda: para él, el futuro Balón de Oro habla castellano… y se llama Lamine Yamal.

En una entrevista con Cadena COPE, el ariete madrileño dejó claro que el talento nacional merece el máximo reconocimiento y colocó al extremo del Barcelona en la misma conversación que Rodri, Khvicha Kvaratskhelia o Kylian Mbappé. No como invitado de piedra, sino como aspirante real.

Morata fue directo al grano. Insistió en que buena parte del público todavía no entiende la dimensión profesional de Yamal, ni el nivel de exigencia que se ha impuesto con apenas 18 años. Destacó su ética de trabajo, su manera de preparar los partidos, su obsesión por estudiar al rival. Y lo resumió con una frase que lo dice todo: “Es mucho más inteligente y trabaja mucho más de lo que la gente piensa, en cómo estudia los partidos y cómo se prepara”.

No hablaba desde la distancia. Hablaba alguien que lo ha visto crecer por dentro.

Morata recordó la primera gran sacudida que provocó el canterano del Barça en el escaparate europeo: “Estaba dominando Europa con 16 años, y lo que yo he visto con mis propios ojos es realmente increíble”. No es una hipérbole gratuita. Es la descripción de un veterano que ha compartido vestuario con algunas de las mayores estrellas del último ciclo y que, aun así, se sigue sorprendiendo.

Los números respaldan esa sensación. Desde aquel contundente triunfo de España en Georgia, en septiembre de 2023, cuando Yamal marcó en su debut con la absoluta y Morata firmó un hat-trick, ambos han coincidido 15 veces sobre el césped con la camiseta de La Roja. Suficiente tiempo para que el delantero compruebe de primera mano que lo del joven blaugrana no es una racha pasajera, sino un patrón.

El palmarés de Yamal, a estas alturas, parece un anacronismo para su edad. Ocho títulos importantes ya en su vitrina, con un triplete doméstico con el Barcelona en la temporada 2024-25 como pieza central. Liga, Copa y Supercopa para coronar un curso en el que se adueñó de la banda y, por momentos, del equipo.

Y eso es solo la parte de clubes.

Con España, su impacto ha sido todavía más demoledor. Fue protagonista en la conquista de la Euro 2024, decisivo en la Nations League y pieza clave en el título del Mundial 2026. Tres grandes torneos, tres medallas de campeón. El resultado: Yamal se ha convertido en el futbolista más joven de la historia en levantar tanto la Eurocopa como la Copa del Mundo. Un registro que no necesita adjetivos.

En ese contexto, su presencia en la lista de 30 nominados al Balón de Oro 2026 no sorprende a nadie dentro del vestuario. Lo que sí impresiona es la velocidad con la que ha pasado de promesa precoz a favorito real para el Golden Ball. Ya no es “el futuro”. Es uno de los nombres del presente.

La gala que coronará al ganador se celebrará en Londres el 26 de octubre, en una ceremonia que se anuncia como el gran escaparate de una nueva generación que ya no pide paso, lo reclama. La inclusión de Yamal en esa nómina no es un simple premio simbólico: consolida su estatus de candidato serio a suceder a la vieja guardia en el trono del fútbol mundial.

Hasta entonces, el escenario está claro. El joven extremo deberá sostener el nivel que le ha llevado hasta aquí, guiando al Barcelona en la pelea por los títulos nacionales y en la batalla europea. Cada regate, cada asistencia, cada gol contará en un año en el que el Balón de Oro parece más abierto que nunca.

Morata ya ha emitido su veredicto. Ahora le toca al césped dictar la última palabra.