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Ancelotti refuerza a Raphinha como clave en la nueva Brasil

Carlo Ancelotti no se dejó intimidar por los reproches que llegan desde Barcelona. El seleccionador de Brasil mantuvo su apuesta por Raphinha para la gira asiática de la Seleção y encendió un nuevo foco de tensión con el club azulgrana, inquieto por el estado físico del extremo y por un viaje tan largo en pleno curso.

El técnico italiano confirmó este jueves que el jugador de 29 años estará en la lista que volará a Singapur para disputar dos amistosos internacionales, ante Japón y la selección anfitriona. La decisión llega justo después de que Raphinha haya regresado de una lesión muscular sufrida en el último parón de selecciones en Australia.

En el Spotify Camp Nou miran el calendario y el mapa con preocupación: casi 22.000 kilómetros de desplazamiento para un futbolista que acaba de salir de la enfermería. Joan Laporta ya había alzado la voz, denunciando un calendario internacional que, a su juicio, castiga en exceso a los clubes europeos.

Ancelotti escuchó las quejas. Pero no cedió.

“En las fechas FIFA, decide Brasil”

En la sede de la CBF, en Río de Janeiro, el italiano se mostró cortés en el tono, firme en el fondo. Recordó la cooperación con los clubes, pero dejó claro que el último filtro es suyo.

“Tenemos buena relación con los clubes brasileños y con los europeos, con quienes compartimos información sobre los jugadores. En general, esa relación es buena”, afirmó, citado por SPORT. Un guiño diplomático… antes del golpe de autoridad.

Cuando la conversación giró hacia la presión de los directivos europeos, Ancelotti endureció la postura. Para él, las ventanas FIFA son terreno sagrado de la selección. Lo que ocurra en los campeonatos domésticos pesa menos que la reconstrucción de una Brasil que viene de tropezar en las grandes citas y necesita cada concentración como si fuera una pieza de un puzzle mayor.

El italiano sí ha mostrado cierta sensibilidad con los clubes brasileños que se juegan el título, como Flamengo o Palmeiras. En este parón solo ha citado a un jugador por equipo del país y ha evitado convocar futbolistas de esos dos gigantes precisamente por la lucha por el campeonato. Esa cortesía no se extiende a Europa.

“No tenemos peticiones particulares, ni las necesitamos. En las fechas FIFA llamaremos a los jugadores que consideremos importantes para la selección brasileña”, subrayó. Y ahí entra de lleno Raphinha, pese a las reservas del Barça.

“Es un momento sensible, por eso solo hemos llamado a un jugador por equipo y decidimos no traer a nadie de Flamengo o Palmeiras porque están peleando por el título”, añadió, marcando la línea: comprensión con el Brasileirao, exigencia máxima con los clubes del otro lado del Atlántico.

Raphinha, de lesionado inquietante a “pilar” del nuevo ciclo

La apuesta por el extremo del Barça no es un capricho puntual, sino parte de un plan más amplio. Ancelotti está construyendo un grupo con base joven, pero no quiere una revolución sin guía. Necesita referentes. Y ha elegido cinco.

El propio técnico lo explicó: Brasil ya ha iniciado un proceso de renovación que mira a la próxima Copa América y al siguiente Mundial. En esa hoja de ruta, la lista actual incluye quince jugadores menores de 23 años y nueve en edad olímpica. Un bloque fresco, sí, pero con un esqueleto muy definido.

“Hemos empezado un proyecto de renovación y ahora es el momento ideal para hacerlo. En septiembre comenzamos a evaluar a jugadores jóvenes y ahora seguimos con futbolistas que pueden ser el futuro de la Seleção. Hemos hecho una convocatoria equilibrada, con nueve jugadores en edad olímpica y hasta quince menores de 23 años”, detalló.

En medio de esa ola juvenil, Ancelotti ha blindado a cinco nombres que considera innegociables para sostener el vestuario y el juego: Marquinhos, Gabriel Magalhães, Bruno Guimarães, Vinícius Junior y Raphinha. El jugador del Barça no solo entra en la lista; se le coloca en el centro del proyecto.

“Hemos elegido a cinco jugadores que estuvieron en el último Mundial y que serán importantes para este nuevo ciclo en el que competiremos en la Copa América y en otro Mundial. Estos jugadores son Marquinhos, Gabriel Magalhaes, Bruno Guimaraes, Vinícius Junior y Raphinha”, remarcó el entrenador.

Mensaje directo para Laporta: el brasileño no es un complemento, es una de las columnas maestras del equipo nacional.

Del extremo al ‘9’ móvil: la incógnita táctica

El debate no se limita a si Raphinha debe viajar o no. También gira en torno a cómo se le utilizará. En el Barça de Hansi Flick, el brasileño ha ido abandonando la banda en varios partidos para actuar como delantero centro o falso nueve, moviéndose por todo el frente de ataque.

La pregunta era inevitable: ¿imitará Ancelotti ese rol en la selección?

El italiano no quiso enseñar todas sus cartas. Reconoció la versatilidad de sus atacantes, pero evitó concretar cómo encajará Raphinha en los amistosos de Singapur. Lo que sí dejó claro es el dibujo de referencia: tres centrocampistas y tres delanteros.

“Tenemos delanteros versátiles que pueden ocupar varias posiciones. Me centro en lo que podemos hacer y no en la calidad de los rivales. Seguiremos jugando con tres centrocampistas y tres delanteros”, explicó.

En ese esquema, Raphinha puede partir desde la derecha, caer al centro o actuar como ese ‘9’ móvil que ya explora en Barcelona. Para el club azulgrana, cada minuto extra supone un riesgo. Para Ancelotti, cada minuto es una inversión en química y automatismos de cara a un ciclo largo.

Entre la prudencia médica y la ambición deportiva, Brasil ya ha elegido su lado. Y lo ha hecho con un mensaje nítido: en las fechas FIFA, la prioridad se llama Seleção, aunque en Barcelona miren el calendario y piensen en la próxima vez que Laporta y Ancelotti se crucen la mirada.