Arsenal inicia su camino en Champions League ante Napoli
Arsenal vuelve a la carretera europea con una idea fija: ya no le basta con rozar la gloria. Después de aplastar a Chelsea en la Premier League, el campeón inglés abre su campaña de Champions League en un escenario cargado de historia y tensión: el Stadio Diego Armando Maradona, casa de un Napoli en transición que no piensa hacer de comparsa.
De Budapest a Nápoles: el último peldaño
La herida de Budapest sigue abierta. Arsenal se quedó a dos lanzamientos de penaltis de levantar la Champions ante Paris St. Germain la pasada temporada. Dos disparos fallados que separan a este proyecto de Mikel Arteta de la consagración absoluta.
Pero ese tropiezo marcó un punto de inflexión. Desde que el equipo volvió a la Champions tras la temporada 2022/23, la trayectoria ha sido ascendente y milimétrica: cuartos de final en 2023/24, semifinales en 2024/25, final el curso pasado. Cada año, un escalón más alto.
Solo queda uno. El más complicado. Ganar la Champions League, ese título que convertiría a este Arsenal de “simplemente grande” en club de élite histórica.
El nuevo formato de la competición no admite despistes. La fase de liga, que se disputa por tercer año consecutivo, obliga a medirse a ocho rivales de distintos bombos, ordenados por coeficiente UEFA. Los campeones y gigantes continentales en el Bombo 1; los recién llegados, en el Bombo 4. Terminar entre los ocho primeros asegura un billete directo a octavos sin pasar por la ronda de play-off.
Arsenal ya se acostumbró a ese privilegio: consiguió el bye en las dos últimas temporadas y el año pasado acabó primero de la tabla general. Esa es la vara de medir interna. Ocho partidos parecen muchos, pero el margen de error es mínimo. Empezar fuerte, aunque sea lejos de Londres, no es un lujo: es una obligación.
Un calendario de gigante
La ruta de los de Arteta en esta fase de liga no admite respiro:
- Arsenal en casa de Napoli, miércoles 9 de septiembre
- Arsenal vs Lille, martes 13 de octubre
- Arsenal en casa de Bayern Munich, miércoles 21 de octubre
- Arsenal en casa de Slavia Prague, miércoles 4 de noviembre
- Arsenal vs Borussia Dortmund, martes 24 de noviembre
- Arsenal vs Real Madrid, miércoles 9 de diciembre
- Arsenal en casa de Real Betis, miércoles 20 de enero
- Arsenal vs Sabah FK, miércoles 27 de enero
Un inicio caliente en Italia, visitas a Munich y Praga, y el morbo de recibir a Borussia Dortmund y Real Madrid en el Emirates. Si el objetivo es volver a tener un camino despejado en las rondas de eliminación directa, no hay demasiado espacio para tropiezos.
Napoli, peor en la tabla que sobre el césped
Sobre el papel, el duelo se presenta desequilibrado. Arsenal llega lanzado, con tres victorias en tres jornadas de Premier League y la sensación de que el equipo ha asumido su papel de aspirante habitual a todo.
Napoli, en cambio, arranca la Serie A con un 1-0-2 que lo deja en la 13ª posición. Pero la clasificación engaña. Sus dos derrotas llegaron ante Inter Milan (3º) y Como (2º), y el equipo ha tenido que lidiar con lesiones de hombres importantes. No es un bloque roto, sino un bloque en ajuste.
El club del sur de Italia está a solo dos años del Scudetto de 2024/25, su segundo título liguero en cinco temporadas, y viene de levantar la Supercoppa Italiana el curso pasado. En casa, su autoridad está fuera de duda. Lo que no ha logrado es trasladar esa solvencia a Europa.
La última Champions fue un golpe duro: solo dos victorias en la fase de liga y eliminación en enero. Para un club que sueña con asentarse entre los grandes, el torneo continental sigue siendo una frontera psicológica. No parte como favorito al título, pero tiene argumentos suficientes para alcanzar las rondas de eliminación… si encuentra gol.
Un ataque por definir y un banquillo bajo la lupa
El problema está arriba. Desde hace dos temporadas, Napoli vive en un relevo constante en la delantera. Victor Osimhen se marchó a Turquía, y este verano Romelu Lukaku tomó el mismo camino. Dos referencias de área que ya no están.
El club reaccionó con la llegada de Rasmus Højlund desde Manchester United. No es el fichaje que sacude titulares en toda Europa, pero aterriza en un vestuario con piezas consolidadas y caras conocidas para él, como su excompañero Scott McTominay, y la figura de Kevin de Bruyne, leyenda de Manchester City, como faro creativo.
Las bajas por lesión añaden incertidumbre: Alessandro Buongiorno (rodilla), Luca Marianucci (ligamento), Scott McTominay (arritmia) y Giovani (hernia) condicionan las rotaciones y el plan de partido de un técnico que ya trabaja con lupa sobre él.
Massimiliano Allegri tomó el relevo de Antonio Conte al final de la temporada 2025/26. Su currículum en Serie A es incuestionable, pero su último título liguero data de 2018/19 con Juventus. Nápoles no es Turín, el contexto es distinto y la exigencia, feroz. La pregunta es directa: ¿podrá mantener la inercia ganadora que dejó Conte o quedará atrapado en la comparación?
La dirección deportiva ha movido piezas: llegaron, además de Højlund, Alisson Santos (Sporting), Vanja Milinković-Savić (Torino), Benoît Badiashile (cedido por Chelsea), Costantino Favasuli (Catanzaro), Mattia Esposito (Sorrento) y Dinis Rodrigues (FC Sion). Salieron Miguel Gutiérrez (Leverkusen), Giovanni Simeone (Torino), Romelu Lukaku (Fenerbahçe), Alessandro Zanoli (Udinese), Luis Hasa (Frosinone), Walid Cheddira (Avellino) y Alessio Zerbi (Frosinone).
Es un equipo que se reconfigura sobre la marcha. Peligroso, pero todavía sin una identidad completamente asentada.
Un duelo con historia reciente
Arsenal conoce bien este viaje. El balance histórico frente a Napoli es favorable: tres victorias y una sola derrota. No es un detalle menor en una noche europea en la que los ingleses llegan como campeones de la Premier League, algo que Nápoles no veía en su estadio desde hace más de siete años.
El Stadio Diego Armando Maradona, sin embargo, no entiende de estadísticas. La atmósfera suele encender al equipo local y castigar cualquier despiste del visitante. Para un Arsenal que aspira a que la fase de liga sea un trámite hacia las rondas decisivas, el reto es claro: imponer su jerarquía desde el primer día, incluso en uno de los escenarios más calientes de Europa.
El miércoles 9 de septiembre, a las 20:00 GMT, la Champions League vuelve a cruzar el destino de dos clubes que persiguen lo mismo desde caminos muy distintos. Uno quiere coronar una escalada perfecta. El otro, demostrar que su ciclo no se ha cerrado.
En noches como esta, se empieza a escribir quién está realmente preparado para subir a la cumbre.




