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Arsenal sin Bukayo Saka: el reto de Arteta ante el Everton

La semana de Arsenal cambió en diez minutos. Lo que duró Bukayo Saka sobre el césped ante Bayern Munich antes de llevarse la mano al cuádriceps y pedir el cambio. Un gesto, una mueca y un problema mayúsculo para Mikel Arteta justo antes de medirse al Everton en el Emirates.

Sin su extremo estrella, el plan ofensivo pierde su pieza más fiable y, sobre todo, deja al descubierto una zona del campo donde el margen de maniobra ya era mínimo.

Alas desnudas y pocas redes de seguridad

La ausencia de Saka duele más porque el equipo ya estaba corto por fuera. Christos Tzolis sigue fuera por una lesión en el isquiotibial y el fondo de armario en banda prácticamente desaparece. No hay red. No hay comodines.

La solución, esta vez, parece tan directa como inevitable: Noni Madueke y Eberechi Eze apuntan a la titularidad. Dos jugadores capaces de encarar, de romper líneas, pero también dos futbolistas a los que todavía les falta ese peso específico que Saka aporta casi de forma automática.

En el banquillo, la alternativa más lógica para agitar el partido, si el guion lo permite, es Max Dowman. Una carta joven, atrevida, pensada más para cambiar ritmos en la segunda parte que para sostener el plan desde el inicio.

Rotar… pero no demasiado

El calendario aprieta. Arsenal llega de un duelo exigente en Múnich y, en pocos días, tendrá que afrontar también un compromiso de Carabao Cup ante Fleetwood. Aun así, no se espera una revolución en el once.

El escenario importa. El Emirates, un sábado a las 15:00, ante un Everton siempre incómodo, no es el contexto para experimentar. Arteta lo sabe y todo apunta a que mantendrá el esqueleto de su equipo fuerte, con retoques puntuales más que con giros radicales.

Hay, eso sí, buenas noticias atrás. Piero Hincapié vuelve a estar disponible tras superar un problema de tobillo y ya se entrenó con el grupo el viernes. Debería entrar en la convocatoria, aunque lo más prudente sería medir sus minutos y reservarle un papel más protagonista frente a Fleetwood, donde el riesgo se reduce y el técnico puede permitirse probar.

En la medular, Myles Lewis-Skelly se presenta como opción real si el partido exige piernas frescas y energía para sostener la presión. En el lateral derecho, Ben White podría recuperar el puesto después de que Jurrien Timber completara los 90 minutos en Alemania. Una rotación lógica para no sobrecargar al neerlandés.

El dilema en punta

La decisión más incómoda se sitúa en la punta del ataque. Kai Havertz atraviesa un tramo gris desde el parón de selecciones. Y eso siendo generosos. Le falta colmillo, le falta continuidad, y el debate se ha instalado de nuevo alrededor de su rol.

Viktor Gyökeres, en cambio, dejó una sensación muy distinta en su última aparición. Saltó desde el banquillo ante Bayern, agitó el partido, ganó duelos y ofreció una referencia mucho más agresiva. Su actuación reforzó su candidatura… pero no lo cambia todo.

Aquí entra en juego algo que a menudo se olvida: la planificación de plantilla a dos partidos vista. Gyökeres se perfila como titular natural en la Carabao Cup, un escenario ideal para darle minutos largos y peso en el área. Eso, por pura lógica de gestión, puede mantener a Havertz en el once de liga frente al Everton, pese a su momento de forma.

No es solo una cuestión de quién está mejor hoy, sino de cómo repartir cargas, jerarquías y oportunidades en una semana comprimida.

Odegaard, el director de orquesta

Con tantas piezas en movimiento, hay una certeza: Martin Odegaard se convierte en el eje de casi todo. Arteta quiere control, estructura y calidad entre líneas para encerrar al Everton en su propio campo. Eso pasa por el noruego.

Por detrás, Declan Rice vuelve a asumir el rol de ancla. Su presencia como mediocentro da licencia al resto para soltarse, presionar alto y sostener el equipo cerca del área rival. A su lado, Lewis-Skelly ofrece dinamismo y piernas para cerrar espacios y acompañar la presión tras pérdida.

En defensa, la línea proyectada refuerza esa idea de dominio territorial: David Raya bajo palos; Ben White, Ezri Konsa, Gabriel y Riccardo Calafiori formando una zaga capaz de salir jugando, de defender lejos de su portería y de mantener al equipo compacto.

El once previsto de Arsenal ante Everton

Con todo ese contexto, el once probable de Arsenal apunta a:

Raya; White, Konsa, Gabriel, Calafiori; Rice, Lewis-Skelly; Madueke, Odegaard, Eze; Havertz.

En la enfermería, la lista es clara: William Saliba, Christos Tzolis y Bukayo Saka se quedan fuera. Tres ausencias pesadas, una de ellas capital.

Favoritos… pero bajo la lupa

El pitido inicial sonará a las 15:00 (BST) del sábado 24 de octubre de 2026, en un Emirates Stadium que espera tres puntos casi por obligación. Arsenal es favorito, y con razón. Incluso sin Saka, la calidad acumulada debería bastar para imponerse.

La cuestión ya no es solo ganar. El equipo de Arteta necesita algo más que un resultado: necesita fluidez, automatismos, esa sensación de maquinaria afinada que se vio por tramos la temporada pasada.

Los puntos pueden llegar. La pregunta es si, en pleno golpe anímico por la lesión de su jugador más determinante, Arsenal será capaz de recuperar también su mejor versión.