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Atlético se juega más que tres puntos en Valencia

El calendario no concede respiro y el Atlético de Madrid lo sabe. Este sábado, el equipo de Diego Simeone visita el Ciutat de València para medirse a un Levante UD incómodo, imprevisible y especialmente peligroso en su estadio. En apariencia es un partido más de LaLiga. En realidad, es la antesala de una semana que puede marcar el tono de la temporada, con Bayern Munich y FC Barcelona esperando a la vuelta de la esquina.

Atlético llega en racha… pero sin margen para la relajación

Los números son contundentes: 8 victorias, 1 empate, 1 derrota, 25 puntos y una segunda plaza que le mantiene a solo dos puntos del liderato. Seis triunfos consecutivos en LaLiga. Ocho partidos seguidos sin perder entre todas las competiciones. El Atlético llega lanzado.

La sensación, sin embargo, es menos plácida de lo que dicta la tabla. Cuatro de sus últimas seis victorias ligueras han sido por un solo gol. El equipo gana, compite, resiste… pero no mata los partidos. El último ejemplo, el 1-0 ante el Deportivo de La Coruña en el Metropolitano: gol de Julián Álvarez nada más arrancar la segunda parte y otro tramo final con Jan Oblak sosteniendo el resultado.

Si hay un pilar que explica este momento, está atrás. Ocho goles encajados en diez jornadas y dos porterías a cero consecutivas, frente a Espanyol y Deportivo. La estructura defensiva vuelve a parecer reconocible: líneas juntas, área protegida y un Oblak determinante cuando el plan se resquebraja.

La exigencia, sin embargo, sube un peldaño a partir de ahora. Con Bayern Munich en Champions y Barcelona en el horizonte inmediato, la visita al Ciutat de València se convierte en un ejercicio de equilibrio: competir al máximo sin quemar a la plantilla y, al mismo tiempo, evitar lesiones en uno de los tramos más duros del curso.

Levante, peligro en casa y grietas atrás

El Levante llega al duelo en la zona templada de la clasificación, 14º con 10 puntos en 10 jornadas. El problema no es tanto la posición como la irregularidad. El equipo de Luís Castro viene de perder 2-1 frente a la Real Sociedad, apenas cuatro días después de firmar un notable 3-1 ante el Athletic Club en el propio Ciutat de València.

Ahí, en casa, es donde el Levante se transforma. En cuatro partidos de liga como local ha marcado 13 goles. Números de equipo grande: cinco tantos al Real Betis, tres al Sevilla, tres al Athletic. Es un conjunto que se suelta, que acumula gente por dentro y por fuera, que ataca con determinación cuando siente el aliento de su grada.

El problema para los granotas está en el otro área. Han recibido 19 goles en 10 jornadas, 10 de ellos en esos cuatro encuentros en casa. Cada impulso ofensivo parece tener un peaje defensivo. Y ante un Atlético que castiga bien los espacios, ese desequilibrio puede resultar letal.

Ahí asoman nombres propios rojiblancos. Julián Álvarez, en plena racha, y Álex Baena, uno de los futbolistas más influyentes en el tramo de imbatibilidad, se perfilan como amenazas constantes para una zaga que concede más de la cuenta.

Brugué lidera la amenaza granota

Si el Atlético mira a Álvarez, el Levante mira a Roger Brugué. El capitán es el faro ofensivo del equipo de Castro. Llega al duelo tras firmar un doblete en la victoria ante el Athletic Club y se ha consolidado como uno de los jugadores más incisivos en campo rival.

No está solo. Iván Romero y Petar Ratkov completan un frente ofensivo con movilidad y remate. Y en la banda izquierda, un viejo conocido: Manu Sánchez, exrojiblanco, apunta a titular en la defensa levantinista, dispuesto a cerrar su carril… y a sumarse al ataque cuando el partido lo pida.

Simeone, entre las bajas y la rotación obligada

El parte médico condiciona el plan. Koke y Johnny Cardoso siguen fuera por problemas musculares. Trabajan al margen, no estuvieron ante el Deportivo y tampoco entran en los planes para el Ciutat de València. Dos ausencias de peso en una zona clave para controlar ritmos y alturas del equipo.

La buena noticia llega con Cristian Romero. El central argentino ha regresado a los entrenamientos con el grupo tras perderse los últimos dos encuentros frente a Stuttgart y Deportivo. Simeone lo ha probado en las sesiones previas y no sería extraño verlo regresar directamente al once titular.

En el centro del campo, el técnico ha ensayado con Marcos Llorente junto a Pablo Barrios, un doble pivote más físico y vertical. Ese dibujo desplazaría a Morten Hjulmand al banquillo. Sobre el papel, la lógica invitaría a darle minutos al danés en Valencia, sobre todo teniendo en cuenta que está sancionado para el duelo de Champions ante el Bayern Munich. Simeone, sin embargo, acostumbra a decidir en función del rival y del momento, no del calendario.

Arriba, se intuyen movimientos. Giuliano Simeone aprieta para recuperar un puesto de inicio, mientras que Jonathan David, Ademola Lookman, Kang-in Lee y Alexander Sørloth ofrecen variantes de todo tipo: desmarque al espacio, uno contra uno, último pase, juego directo. Con dos gigantes europeos esperando, la gestión de esfuerzos será quirúrgica. El margen de error, mínimo.

El once probable rojiblanco apunta a: Oblak; Grimaldo, Hancko, Romero, Pubill; Baena, Barrios, Llorente, Giuliano; David y Álvarez.

Un estadio que se le atraganta al Atlético

Los precedentes avisan: el Ciutat de València no es un campo amable para el Atlético. El balance histórico en LaLiga favorece claramente a los madrileños (21 victorias, 8 empates, 9 derrotas), pero los últimos años en territorio granota cuentan otra historia.

El último triunfo liguero del Atlético allí se remonta a junio de 2020, un 0-1 decidido por un gol en propia puerta de Bruno González. Desde entonces, el viaje a Valencia se ha convertido en una trampa recurrente. En la visita más reciente, el pasado mes de enero, los de Simeone se quedaron en un 0-0 tan correcto en defensa como pobre en ataque. En el Metropolitano, eso sí, el Atlético se impuso 3-1 en ese mismo curso, con doblete de Antoine Griezmann y otro tanto en propia puerta, esta vez de Adrián de la Fuente.

Entre un campo y otro, dos caras distintas del mismo duelo.

Un pronóstico con goles y tensión

Todo apunta a un partido abierto. Un Levante desatado en casa, un Atlético que llega con la pólvora de Álvarez, David y Baena, y una defensa local que sufre cuando la exigen al límite. El guion invita a un intercambio de golpes.

El pronóstico se inclina hacia un 3-2 para el Atlético: goles de Álvarez, David y Baena para firmar la séptima victoria consecutiva en LaLiga y estirar la racha de imbatibilidad a ocho partidos en todas las competiciones.

En un estadio que le ha negado alegrías en los últimos años, el equipo de Simeone tiene la oportunidad de enviar un mensaje claro antes de enfrentarse a Bayern Munich y Barcelona: está preparado para sostener el pulso en todos los frentes. La pregunta es si logrará hacerlo sin dejarse nada por el camino.