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Bayer Leverkusen vs Stuttgart: choque desigual en la BayArena

Bayer Leverkusen recibe a Stuttgart en la BayArena en un cruce que, sobre el papel, enfrenta dos realidades opuestas. Siete jornadas disputadas, siete puntos de distancia y sensaciones radicalmente distintas.

El equipo de Carles Martínez se asoma a la parte alta de la Bundesliga, cuarto con 13 puntos y pleno de triunfos en casa. Stuttgart, en cambio, llega decimoquinto, con apenas seis puntos y demasiadas dudas para un club que, al mismo tiempo, se mide a la exigencia de la Champions League.

Leverkusen, fortaleza en casa pese al tropiezo

El 3-0 encajado en el campo de Hoffenheim frenó en seco la inercia de Leverkusen, pero no ha alterado un dato clave: en la BayArena, nadie ha salido vivo esta temporada. Tres partidos, tres victorias, ocho goles a favor y solo uno en contra. Union Berlin se marchó con un 4-0, RB Leipzig con un 2-0. El patrón es claro: cuando Leverkusen se siente arropado por su gente, pisa el acelerador.

Carles Martínez solo pide una cosa: que el duelo de DFB-Pokal ante Nürnberg no le deje secuelas. Con el calendario apretando, la gestión de esfuerzos es delicada, pero el once previsto refleja ambición: Flekken; Gutiérrez, Tapsoba, Quansah, Medina; Fernández, Aleix García; Tella, Ibrahim Maza, Malik Tillman; Patrik Schick.

Schick es el faro ofensivo. Seis goles en liga, mejor valorado de la plantilla según FotMob con un 7,79 y referencia de un equipo que se siente cómodo atacando. El contexto histórico también le sonríe a Leverkusen: 19 victorias en los últimos 31 enfrentamientos ante Stuttgart.

Stuttgart, un 15º engañoso… pero peligroso

La clasificación castiga a Stuttgart, pero la historia es algo más compleja. El equipo de Sebastian Hoeneß ha perdido cinco de sus siete partidos y todavía no sabe lo que es empatar en liga. El 3-2 encajado el viernes en casa ante Borussia Mönchengladbach, que venía de seis derrotas consecutivas, dolió más por la sensación de complacencia que por el resultado en sí. El propio técnico lo reconoció: su plantilla se relajó.

Fuera de casa, los números son aún más preocupantes: tres puntos de 12 posibles, cuatro goles a favor y demasiadas concesiones atrás. Y, sin embargo, las métricas avanzadas dibujan a un equipo menos roto de lo que indica la tabla. Stuttgart es séptimo en la Bundesliga en xG (13,9) y segundo en ocasiones claras falladas (22). Genera, llega, pero perdona.

El problema aparece al otro lado del campo. Es el segundo peor conjunto en xG concedido (17,5). Traducido: permite mucho y de mucha calidad. Una combinación letal cuando visitas a un rival tan afilado en casa como Leverkusen.

Hoeneß viaja sin Dan-Axel Zagadou ni Josha Vagnoman, dos bajas que recortan opciones defensivas en un momento crítico. El once previsto: Seimen; Assignon, Mittelstädt, Hendriks, Jeltsch; Stiller, Karazor; Leweling, Führich, Undav; Demirović.

Un duelo que promete goles

Este enfrentamiento casi nunca se queda mudo. En ocho de los últimos nueve choques de Bundesliga entre ambos marcaron los dos equipos. La historia reciente invita a pensar en un partido abierto, con espacios y castigo para cada error.

Leverkusen, pese a su solidez reciente en la BayArena (un solo gol encajado en tres partidos), se medirá a un ataque de Stuttgart que genera más peligro del que refleja su casillero. Undav, Demirović, Führich y compañía han demostrado capacidad para fabricar ocasiones. La cuestión es si esta vez encontrarán la puntería en un escenario de máxima exigencia.

Que Leverkusen gane y ambos marquen encaja con la dinámica de la serie y con la radiografía actual: un bloque local dominante y un visitante frágil atrás pero con colmillo suficiente para, al menos, arañar un gol.

Maza, el socio perfecto para Schick

En medio de la vorágine ofensiva de Leverkusen, Ibrahim Maza se ha convertido en una pieza silenciosa pero decisiva. Es el segundo máximo goleador del equipo en liga, con dos tantos, y ya suma cuatro contribuciones directas (goles + asistencias) en este curso 2026/27.

FotMob lo sitúa como el tercer mejor jugador de la plantilla con una nota de 7,44, solo por detrás de Schick y Aleix García. Los números explican por qué: lidera al equipo con 17 ocasiones creadas y presenta un xA de 2,9. Si se combinan su xG y su xA, alcanza los 0,76 por 90 minutos. Es decir, casi una acción de gol esperada por partido completo.

Las bajas en ataque refuerzan su papel. La lesión muscular de Christian Kofane, unida a las ausencias de Martin Terrier y Moussa Diaby, prácticamente garantizan la presencia de Maza en el once. Con más balón, más responsabilidad y más metros para aparecer entre líneas, su influencia se multiplica.

En un partido que se perfila de ritmo alto, con Stuttgart obligado a estirarse y Leverkusen preparado para castigar cada pérdida, Maza tiene el contexto ideal para dejar su sello, ya sea con un pase definitivo o con un disparo desde segunda línea.

Un examen de carácter para dos proyectos

Leverkusen llega a la cita con la obligación de confirmar que lo de Hoffenheim fue un tropiezo aislado y no el inicio de una curva descendente. Stuttgart, con la urgencia de demostrar que sus buenos datos de xG pueden convertirse, por fin, en puntos reales.

La BayArena dictará sentencia: ¿ratificación de un aspirante sólido a la zona alta o primer gran golpe de autoridad de un Stuttgart que, pese a sus heridas, se niega a resignarse? La respuesta, esta vez, no admitirá matices.