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Bayern se retira de la puja por Barcola y Gordon

Bayern se baja de la puja: Barcola y Gordon se escapan rumbo a Liverpool y Barcelona

Durante el verano, Bayern Munich tanteó el mercado con ambición. Vincent Kompany quería desborde, gol y desequilibrio en las bandas. Los nombres sobre la mesa eran de primer nivel: Bradley Barcola y Anthony Gordon. El problema no fue el encaje deportivo. Fue el precio.

Barcola, el heredero de Salah en Anfield

Barcola terminó donde se deciden las grandes noches europeas: Anfield. Liverpool pagó 123 millones de libras para convertir al francés en el sucesor directo de Mohamed Salah tras el final de una etapa dorada de nueve años del egipcio en Merseyside. Una cifra que explica por sí sola por qué Bayern se apartó del camino.

Max Eberl, director deportivo del club bávaro, no esconde su debilidad por el extremo. Lo conoce desde su etapa en Leipzig. «Para ser honesto, ya conozco a Bradley de mi tiempo en Leipzig. Quería traerlo a Leipzig», explicó en declaraciones a Sport Bild. Aquellas primeras conversaciones abrieron una puerta que Bayern intentó cruzar este verano: «Nos sentamos juntos y lo hablamos entonces. Así desarrollé una relación más cercana con Bradley. Así que siempre hubo interés. Por supuesto, también lo analizamos en Bayern».

La intención estaba. El problema llegó cuando apareció la factura. Liverpool puso sobre la mesa 123 millones de libras. Eberl fue claro: «Cuando oyes sumas así, era demasiado para nosotros. Con Luis Díaz tomamos una decisión que también fue costosa, pero en una escala diferente a la de Bradley».

Liverpool, en cambio, no dudó. Con Salah fuera, el club había marcado a Barcola como objetivo prioritario. El ex jugador de Paris Saint-Germain, dos veces campeón de la Champions League con el conjunto francés, quería dar el salto a la Premier League. Eso permitió a los reds imponerse a la competencia de Arsenal y cerrar una operación que sitúa al internacional francés como el segundo fichaje más caro en la historia del club, solo por detrás de Alexander Isak.

Gordon, otro sueño caro para la banda izquierda

El guion con Anthony Gordon fue casi calcado. Bayern miró hacia la banda izquierda y vio en el inglés del Newcastle un perfil ideal para el sistema de Kompany. La respuesta del mercado fue la misma: demasiado caro.

«No es ningún secreto que estábamos interesados en Anthony Gordon para la banda izquierda», admitió Eberl. «Decidimos no hacerlo porque simplemente era demasiado caro».

Mientras Bayern se retiraba, Barcelona dio el paso definitivo. El club azulgrana cerró la incorporación de Gordon por 69 millones de libras, otra cifra que marca el listón del mercado actual de extremos de élite.

Un Bayern obligado a reconfigurarse

Las dos operaciones frustradas obligaron a Bayern a mirar hacia dentro y rehacer su planificación. Sin Barcola ni Gordon, el club alemán optó por un reajuste profundo de la plantilla, combinando incorporaciones puntuales con una salida masiva para cuadrar cuentas.

Ismael Saibari y Nathaniel Brown llegaron como caras nuevas, mientras que la puerta de salida del Allianz Arena echó humo: Joao Palhinha, Alexander Nübel, Daniel Peretz, Noel Aseko, Jonah Kusi-Asare, Maurice Krattenmacher y Lovro Zvornarek abandonaron el club. Una reestructuración que habla de prioridades económicas y de un mercado que no perdona el más mínimo error de cálculo.

Barcola ya empieza a hablar el idioma de Anfield

En Liverpool, el presente de Barcola se mueve a otra velocidad. Andoni Iraola no ha tardado en darle protagonismo. El francés debutó como suplente, entrando en el minuto 60 por otro recién llegado, Victor Muñoz, en la victoria a domicilio por 2-0 ante Ipswich.

El siguiente paso llegó rápido. Titular por primera vez en la Champions League, Barcola dejó destellos en el triunfo por 2-1 frente al Atlético de Madrid de Diego Simeone. Atrevimiento, conducción, capacidad para atacar espacios: señales claras de por qué Liverpool apostó tan fuerte por él.

El cuerpo, sin embargo, recordó que los cambios de ritmo también son físicos. El ex jugador del Lyon se marchó del campo con calambres poco después de que Alexis Mac Allister marcara el gol decisivo en la segunda parte. Un aviso para Iraola, que tendrá que dosificar a su nueva estrella de banda en las próximas semanas.

Liverpool ya ha pagado el precio. Literal y deportivo. Ahora la cuestión es otra: ¿hasta dónde puede llegar Barcola en un escenario construido para que los grandes extremos se conviertan en leyenda?