Blackburn Rovers recupera piezas clave para el duelo ante Swansea City
Blackburn Rovers recupera piezas clave para su visita a Swansea City. No será aún la versión completa del equipo, pero el banquillo empieza a parecerse otra vez a uno de Championship serio.
Yuri Ribeiro y Yuki Ohashi, ambos fuera por lesión muscular, volverán a entrar en la convocatoria y se sentarán en el banquillo en el duelo del sábado ante Swansea City. El defensa portugués llevaba un mes parado; el atacante japonés, dos. Dos ausencias largas para un calendario que no perdona.
Tony Mowbray, siempre medido pero directo, lo dejó claro en declaraciones a BBC Radio Lancashire: contar de nuevo con ellos, aunque sea como recambio, ya cambia el paisaje del partido. Son alternativas, son piernas frescas, es la posibilidad de ajustar el plan sobre la marcha.
A esa buena noticia se suma otra pieza que regresa al tablero: Kristi Montgomery. El futbolista se perdió la victoria de la semana pasada ante Wrexham, pero ya se ha reincorporado con normalidad al trabajo del grupo. Ha completado las sesiones, y en el cuerpo técnico solo cruzan los dedos para que no aparezca ninguna reacción de última hora. Si el cuerpo responde, Mowbray tendrá una opción más real para su once.
No todo son sonrisas en el parte médico. La cara amarga la pone Mathias Jorgensen. El central ha sufrido un nuevo contratiempo en su recuperación de la lesión de isquiotibiales que arrastra desde principios de mes y se quedará fuera de la expedición a Gales. Ni viaja, ni entra en los planes a corto plazo.
Mowbray no se quedó solo en la explicación física. Subrayó también la dimensión emocional del problema. El club le ha dado unos días al jugador para estar con su familia, desconectar y recomponer el ánimo después de una travesía complicada: cuando parecía que tocaba la orilla, cuando estaba “al borde” de recuperar la plena condición, el músculo dijo basta otra vez. Un golpe duro.
El técnico, no obstante, se aferra a un horizonte concreto: el objetivo es que Jorgensen pueda regresar al césped en unas tres semanas, aproximadamente. Nada de plazos épicos ni dramatismos, pero sí un punto de referencia para el vestuario.
Blackburn viaja a Swansea con más recursos que hace apenas una semana, aunque aún lejos de tener a todos disponibles. En una Championship larga y despiadada, cada jugador que vuelve al banquillo puede terminar marcando la diferencia en el tramo final de un partido. Y ahí, en esos minutos donde se decide todo, es donde Mowbray quiere que este grupo empiece a crecer de verdad.




