Bundesliga Regresa: Tres Partidos Imperdibles
La Bundesliga vuelve y lo hace con un cartel que no da respiro desde el primer minuto. Regresa Schalke 04, aterriza un club debutante cuyo pueblo ni siquiera tiene estación de tren —SV Elversberg— y se estrenan proyectos con banquillos nuevos por todo el país. Pero, entre tanta novedad, hay tres citas que marcan el ritmo del primer fin de semana.
Bayern Munich vs VfB Stuttgart: el campeón, a examen inmediato
El telón se levanta el viernes por la noche con el vigente campeón recibiendo a Stuttgart. No hay mejor forma de abrir una temporada que con el campeón bajo los focos y un aspirante incómodo al otro lado.
Bayern ya dejó algunas pistas en la Supercopa, ese 2-1 ante Borussia Dortmund que sirvió como aperitivo. Nathaniel Brown, flamante fichaje, marcó en su debut y, sobre todo, sorprendió por su rol: mucho más adelantado de lo que acostumbra un lateral izquierdo clásico. No se limitó a ocupar la banda; atacó espacios, se metió por dentro, pisó área. La gran incógnita es hasta qué punto Vincent Kompany insistirá en explotar esa versión tan agresiva de Brown en el arranque liguero.
Por lo demás, el campeón se pareció bastante al Bayern de la temporada pasada. Mismos automatismos, misma autoridad con balón. Michael Olise también se estrenó con gol, confirmando que llega para sumar pegada inmediata a un ataque que ya de por sí intimida.
Enfrente, un Stuttgart que ha firmado su mejor movimiento del verano sin pagar un solo traspaso: la renovación de Deniz Undav. Sus números hablan solos: 25 goles en 45 partidos oficiales el curso pasado. Un delantero que no solo define, sino que sostiene un proyecto que vuelve a mirar sin complejos a la Champions League.
En el reciente triunfo copero ante Hansa Rostock, en la DFB Pokal, Undav actuó unos metros por detrás de Dzenan Pejcinovic. Doble punta, pero con el internacional alemán flotando entre líneas, asociándose y llegando desde atrás. Funcionó. Es cierto, el rival era de tercera división, pero la sociedad dejó una sensación clara: hay química, hay gol.
Stuttgart sabe perfectamente lo que le espera el viernes: largas fases persiguiendo sombras, muy poco balón y mucha concentración sin margen de error. Pero también sabe otra cosa: si el plan sale limpio, si las transiciones encuentran a Undav y Pejcinovic con metros por delante, Bayern puede sufrir. El partido inaugural siempre guarda un susto para el favorito. Y este no huele a trámite.
Borussia Dortmund vs Hamburger SV: nuevo Dortmund, viejo coloso visitante
El sábado por la noche, el escenario lo ocupa el clásico topspiel: Borussia Dortmund contra Hamburger SV. Un duelo con historia, pero también con presente. Y con mucha pólvora nueva.
Dortmund dejó una segunda parte muy seria en la Supercopa ante Bayern. Fabio Silva se apuntó al marcador, Maximilian Bauer rozó el empate en el tramo final —una ocasión que debería haber acabado dentro— y el equipo mostró una versión más agresiva y vertical tras el descanso. No fue suficiente para levantar el título, sí para enviar un mensaje: este Dortmund tiene otra marcha.
El mercado lo confirma. El club ha invertido cerca de 110 millones de euros para redibujar su ataque y afinar el corazón del equipo. Dos internacionales griegos, Konstantinos Karetsas y Giannis Konstantelias, encarnan esa revolución ofensiva. Karetsas llegó desde Genk por 30 millones, Konstantelias desde PAOK por otros 26. Dos piezas jóvenes, creativas, llamadas a ser el centro del nuevo dibujo por detrás de Serhou Guirassy.
La reconfiguración ha tenido víctimas ilustres: Julian Brandt se marchó libre a Ajax, Karim Adeyemi puso rumbo a Barcelona por 22 millones. En su lugar, Dortmund apuesta por un eje creativo distinto, con más pausa y más filo en los metros finales.
Por detrás de ellos, Joey Veerman, fichado desde PSV por 22 millones, cambia la textura del mediocampo. El neerlandés aporta algo que el equipo de Niko Kovač echó en falta por momentos el curso pasado: un distribuidor sereno, capaz de controlar los ritmos, asegurar la posesión y, cuando toca, filtrar pases verticales que rompan la primera línea rival. A su lado, Felix Nmecha sigue siendo ese box-to-box que pisa las dos áreas con potencia.
El dibujo de Kovač, el 3-4-2-1, no se toca. Se refuerza. Dortmund no ha gastado para reinventarse, sino para que las piezas que ocupan las zonas clave sean mucho más dañinas con el balón en los pies.
Al otro lado, un Hamburger SV que encara su segunda temporada tras el ascenso con una idea clara: consolidarse lejos de la zona baja y dar un paso adelante respecto al 13.º puesto del año pasado. El balance del mercado es modesto: unos 12,5 millones invertidos y 10 millones ingresados. Sin grandes fuegos artificiales, pero con decisiones muy calculadas.
La principal apuesta se llama Albert Grønbaek. El danés, cedido en invierno y ahora fichado por casi 5 millones, es el movimiento más caro del verano para HSV. Su primera etapa en el club estuvo marcada por las lesiones, apenas pudo tener continuidad. Este verano, sin embargo, ha ofrecido otra cara: goles, asistencias, peso en los amistosos y la sensación de que, por fin, puede ser el enganche que el equipo buscaba.
Y puede que no sea el último en llegar. Hamburg sigue trabajando para cerrar el regreso de Fabio Vieira, el mediapunta que ya brilló cedido por Arsenal la temporada pasada en el Volksparkstadion. La operación ronda los 7 millones más variables y el portugués sigue siendo una prioridad alta para el club.
En lo inmediato, el sábado, el guion parece claro: Dortmund querrá mandar desde el primer minuto, exhibir su nueva batería ofensiva y encerrar a HSV cerca de su área. Pero conviene no olvidar un detalle: el rendimiento de Hamburg lejos de casa fue una de sus grandes virtudes el curso pasado. Ya sabe cómo competir en escenarios grandes, y en este mismo duelo en la temporada anterior solo cayó por un ajustado 3-2.
Dortmund quiere presentarse como alternativa real al título desde la jornada 1. Hamburg, como un invitado que ya no se conforma con sobrevivir. La primera respuesta llega el sábado, bajo los focos.




