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La búsqueda de un ‘9’ en la selección de Inglaterra

En la selección de Thomas Tuchel hay un problema que se repite: faltan nueves. El puesto de relevo de Harry Kane parece vacante casi por definición. No solo porque el capitán de Inglaterra acaba de ganar el Ballon d'Or y se resiste a abandonar el césped, sino porque es el líder, el máximo goleador histórico de su país y, probablemente, el mejor futbolista del equipo de Tuchel.

Ser el sustituto de Kane no es una oportunidad. Es una condena a la paciencia.

Dominic Calvert-Lewin lo sabe bien. Ha entrado en listas antes y después del Mundial y, aunque su rendimiento en el Leeds ha sido sólido, con Tuchel la conexión no termina de aparecer. En la última ventana apenas dispuso de 15 minutos repartidos en dos apariciones desde el banquillo. Demasiado poco para reclamar un rol real.

Ante ese vacío, Tuchel ha tirado de imaginación: Jude Bellingham como falso nueve cuando Kane descansa. Una solución de emergencia, brillante por talento, pero que no resuelve el problema de fondo. Inglaterra sigue sin un nueve puro que asuma el relevo.

Ahí entra un nombre inesperado: Will Lankshear.

El delantero de 21 años, formado como Kane en la cantera del Tottenham, salió este verano rumbo a Middlesbrough por 20 millones de libras. Desde entonces, solo ha hecho una cosa: marcar. Suma 15 goles en todas las competiciones y ha firmado 13 tantos en otros tantos partidos de Championship, impulsando al Boro hasta la cima de la división.

No juega en la Premier League, apenas acaba de debutar con la selección sub-21 en la última ventana internacional… y también marcó en su estreno. Su ascenso es tan rápido como poco habitual en el ecosistema inglés.

Tuchel conoce bien su nombre. Y con la escasez de nueves en todas las categorías, Lankshear se convierte en una opción tan lógica como atrevida para un seleccionador que no tiembla ante las decisiones impopulares. Un delantero de Championship como alternativa real a Kane: hace unos meses sonaba a ficción. Hoy ya no tanto.

Henderson, el eterno debate

Hay otro nombre que nunca pasa desapercibido cuando se habla de listas de Inglaterra: Jordan Henderson.

El centrocampista del Chelsea no se pone la camiseta de los Three Lions desde el Mundial, torneo en el que sufrió una caída aparatosa sobre una valla publicitaria tras la victoria ante México en el Azteca Stadium y se rompió el brazo. Muchos dieron por cerrada su etapa internacional a los 36 años.

Sin embargo, el guion cambió. Desde el Brentford dio el salto al Chelsea, un club que buscaba experiencia para apuntalar una plantilla joven. Tras recuperarse de la lesión, Henderson ha sorprendido a más de uno: se ha convertido en pieza importante del centro del campo blue, encadenando cinco titularidades consecutivas y firmando un doblete en una victoria ante el Bournemouth, antes de perderse por lesión el triunfo frente al Manchester United.

Dentro del vestuario, su figura pesa. Es respetado por el cuerpo técnico y por los compañeros, y vuelve a rendir a un nivel alto en la élite. Su nombre siempre dispara el debate público, pero ahora que se ha asentado de nuevo en Londres, la pregunta cambia de matiz: ¿su inclusión generaría tanto ruido como antes o el contexto ha rebajado la polémica?

Tuchel deberá decidir si el liderazgo, la experiencia y el buen momento de Henderson compensan la apuesta por centrocampistas más jóvenes. La discusión está servida.

Nuevas caras a la vista

Mientras los veteranos mantienen viva la conversación, el próximo parón también puede marcar el nacimiento de nuevas historias con Inglaterra.

Sobre la mesa aparecen tres posibles debutantes, y uno de ellos llama especialmente la atención por su edad: Kiernan Dewsbury-Hall, mediocampista de 28 años del Everton. El dorsal 10 de los Toffees ha rechazado convocatorias de la República de Irlanda para perseguir un objetivo claro: jugar con los Three Lions.

Su rendimiento respalda la ambición. Dos goles, dos asistencias en todas las competiciones y un papel protagonista en un Everton que se ha instalado en la séptima plaza de la liga. No es un talento adolescente, pero sí un futbolista maduro que llega en uno de los mejores momentos de su carrera.

Más abajo en el calendario vital aparece Josh King, mediocentro de 19 años del Fulham, otro nombre que se asoma con fuerza a la escena internacional. Estuvo muy cerca de debutar con la absoluta antes del Mundial: viajó a Estados Unidos como parte del grupo de preparación junto a Alex Scott, Ethan Nwaneri y Rio Ngumoha.

Tuchel ya ha avisado en su última rueda de prensa: King está cerca de la llamada definitiva. Sus actuaciones con la sub-21 han reforzado esa sensación. Se mueve con soltura, entiende el ritmo internacional y parece listo para el siguiente paso.

Entre la madurez de Dewsbury-Hall y la frescura de King, el seleccionador tiene la opción de inyectar energía nueva en el centro del campo sin perder competitividad.

El caso Palmer, una decisión clave

En paralelo, Inglaterra sigue muy pendiente del estado físico de Cole Palmer. El cuerpo médico de la selección ya ha realizado las pertinentes comprobaciones mientras Tuchel valora si incluir al delantero del Chelsea en su próxima lista.

Palmer, de 24 años, se perdió los cuatro partidos de la última ventana internacional por una lesión menor. Antes de aquello había completado los 90 minutos con el Chelsea ante el Brentford y también fue titular en el primer encuentro posterior a esos compromisos de selecciones.

Tuchel explicó entonces que el atacante estaba “jugando con molestias y dolor”, y que con Inglaterra estaba “fallando demasiadas oportunidades”. Un mensaje duro, directo, que dejó en el aire su papel a corto plazo con la selección.

Que ahora se le someta a controles médicos no es extraño; forma parte del protocolo habitual con los jugadores en la órbita de la absoluta. Pero el gesto subraya algo importante: pese a las críticas públicas de septiembre, Palmer sigue en el radar del seleccionador.

El viernes, cuando Tuchel anuncie la lista para medirse a Croacia y España en la Nations League, una de las grandes cuestiones será si el delantero vuelve a la convocatoria. No se trata solo de un nombre más: su presencia o ausencia marcará el tono del mensaje hacia los futbolistas que, como él, oscilan entre el brillo en club y la irregularidad con la camiseta de Inglaterra.

Entre la posible irrupción de Lankshear, el regreso de Henderson, los sueños de Dewsbury-Hall y King, y la incógnita de Palmer, la próxima lista de Tuchel apunta a algo más que un simple trámite. Puede ser un punto de inflexión en la forma de entender quién se ha ganado, de verdad, el derecho a vestir de blanco esta temporada.