Cal Poly cae 2-0 ante Arizona State en el debut del curso
TEMPE, Ariz. — Primer viaje del curso y primer golpe duro para Cal Poly. En el calor de la noche en el Sun Devil Soccer Stadium, el equipo femenino Mustang cayó 2-0 ante una Arizona State más decidida, más incisiva y, como admitió su propio técnico, más convencida.
Bernardo Silva no escondió su frustración al final del partido. El plan estaba claro, el libreto trabajado. Pero todo se desmoronó demasiado pronto. Antes de que el reloj marcara los cuatro minutos, las Sun Devils ya mandaban 1-0 y obligaban a Cal Poly a remar contracorriente desde el arranque.
El gol tempranero no hundió de inmediato a las Mustangs. Tras el impacto inicial, el equipo empezó a asentarse y a imponer su idea: presión alta sobre la zaga de ASU, robos en campo rival, ritmo agresivo. Ese empuje generó opciones, sobre todo en la primera parte, con la figura de la sophomore Maddy Cole apareciendo en zona de peligro. Faltó lo esencial: el último toque, la calma en el área, el disparo certero.
Cole, recién llegada desde Cal State Bakersfield y titular por primera vez con Cal Poly, se mostró activa, pidiendo balón y tratando de estirar al equipo. Era un pequeño rayo de luz en una noche cada vez más cuesta arriba.
Tras el descanso, Cal Poly salió con la intención de cambiar la historia. Y durante unos instantes pareció posible. A los seis minutos de la segunda mitad, Kenzie Herzing fabricó la ocasión que pudo alterar el guion. La sophomore arrancó por la banda derecha, ganó línea de fondo con potencia, se deshizo de una defensora dentro del área y soltó un disparo violento. El balón se fue rozando la parte superior del larguero. Un suspiro. Y una oportunidad que se escapó por centímetros.
Ese aviso fue, en realidad, el último gran rugido ofensivo de las Mustangs. A partir de ahí, Arizona State empezó a apretar el puño sobre el partido. Las locales se adueñaron de la posesión, gestionaron los tiempos y fueron empujando a Cal Poly hacia su propio campo. La diferencia de llegadas se hizo evidente: ASU cerró la noche con una ventaja de 14-5 en disparos.
Bajo palos, la junior Shannon Porubski sostuvo a su equipo todo lo que pudo, con cuatro intervenciones que evitaron que el marcador se abriera aún más antes del tramo final. Pero la resistencia no fue eterna. En el minuto 82, las Sun Devils encontraron el segundo gol que venían buscando, una diana que sentenció el duelo y reflejó la superioridad de un conjunto que ahora luce un 4-0-1 en su registro.
El desenlace tuvo un giro inesperado: el partido se dio por concluido en el minuto 87 debido a las condiciones meteorológicas adversas en la zona. Para entonces, el daño ya estaba hecho. Cal Poly, ahora con balance 2-2-1, se marchó de Tempe con la sensación de haber competido a ratos, pero sin la convicción plena que reclamaba su entrenador.
Silva lo resumió con crudeza: hubo un equipo que lo quiso más, que creyó más. Y ese equipo fue Arizona State.
El calendario no concede tregua. Este fue apenas el primero de cuatro partidos consecutivos lejos de casa para las Mustangs. El siguiente examen llega el jueves, a las 4 p.m., en el campo de Cal. Un nuevo viaje, otra oportunidad para demostrar si este tropiezo en el desierto fue un aviso pasajero o el síntoma de algo más profundo.




