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Cardinale y su interés en Al Nassr: ¿Qué significa para Cristiano Ronaldo?

Gerry Cardinale no ha venido a Milán solo para dejarse ver en el palco. El propietario del Milan, presente en los últimos partidos de Serie A ante Udinese y Bologna y en el acto de presentación del nuevo estadio que compartirán Milan e Inter, ha aprovechado su estancia en Italia para dejar un mensaje claro: su proyecto va más allá de San Siro… y mira con atención hacia Arabia Saudí.

En una entrevista con La Gazzetta dello Sport, Cardinale confirmó lo que hasta ahora eran solo rumores: existe un interés real por Al Nassr.

“Ha habido conversaciones para evaluar la oportunidad de Al Nassr y ellos se acercaron a mí para analizarla, pero estamos en una fase preliminar”, admitió el dirigente estadounidense, sin rodeos.

Un ojo en Riad, otro en Cristiano

La posible entrada en el capital de Al Nassr no es un simple movimiento financiero. Cardinale lo vincula directamente a una figura que sigue marcando el pulso del fútbol mundial: Cristiano Ronaldo.

“Hago mucho trabajo en Oriente Medio: me gustaría conocer a Ronaldo porque me intriga entender qué querrá hacer cuando deje de jugar y cuál será su futura implicación con el club saudí”, explicó.

La frase no es menor. Habla de un dueño que no solo mira balances, sino también influencia, marca global y el papel de las grandes estrellas cuando el césped deja de ser su escenario principal. Cristiano, todavía decisivo con Portugal —como demostró en el Mundial 2026 con su gol ante Uzbekistán en Houston—, ya se ha convertido en el gran emblema de la Saudi Pro League. Cardinale quiere saber qué viene después.

Mientras tanto, el estadounidense mantiene una estructura multiclub que ya incluye a Milan y Toulouse. Y no descarta ampliarla. “Seguiré evaluando posibilidades multiclub, teniendo en cuenta que ya tengo Toulouse y Milan”, recordó, dejando claro que su mapa futbolístico puede seguir creciendo.

Confianza plena en Amorim y promesa de mercado

El futuro puede pasar por Riad, pero el presente de Cardinale sigue anclado en Milán. En la misma entrevista, el propietario del Milan reiteró su respaldo total al entrenador Ruben Amorim, cuestionado en algunos tramos de la temporada.

Cardinale no titubea: confía en su técnico y está dispuesto a respaldarlo con fichajes. Ha prometido nuevas inversiones en la ventana de enero, una señal fuerte hacia el vestuario y hacia la afición rossonera, que reclama refuerzos para competir al máximo nivel en Italia y en Europa.

San Siro, el derby y un dueño en primera fila

El dueño del Milan volverá a ocupar mañana su asiento en San Siro para presenciar el primer derby della Madonnina de la campaña frente al Inter. No será un partido más. Nunca lo es. Menos aún con un propietario que, mientras estudia la expansión de su imperio hacia la Saudi Pro League, sabe que su credibilidad inmediata se juega en noches como esta.

Entre el rugido del derby y las llamadas que llegan desde Riad, Cardinale se mueve en un equilibrio delicado: consolidar al Milan en la élite y, al mismo tiempo, decidir si Al Nassr y el futuro de Cristiano Ronaldo formarán parte de su próximo gran movimiento.