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Cesc Fàbregas busca la perfección ante Frosinone: “He ganado cero títulos”

Cesc Fàbregas pisa el freno cuando todo a su alrededor acelera. Mientras en Italia se habla de una carrera por el Scudetto entre Roma e Inter y se mira a Como con una mezcla de fascinación y sospecha, el técnico español se encarga de recordar de dónde viene su equipo y hacia dónde, de momento, no va.

El domingo, a las 15.00 (hora central europea) en el Stadio Benito Stirpe, espera Frosinone. Y para Fàbregas, ese es ahora mismo el único universo que importa.

De la Champions a la realidad del Stirpe

El ascenso de Como ha sido vertiginoso: de Serie B a la Champions League en apenas tres años. Una escalada que ha descolocado a rivales y analistas, incapaces de ubicar a los lariani en el mapa tradicional del calcio. ¿Proyecto romántico? ¿Nuevo rico? ¿Cenicienta peligrosa?

Fàbregas, en cambio, elige la sobriedad. Antes del viaje a Frosinone, le preguntaron si vería el duelo Roma–Inter y si considera a Como dentro de esa pelea por el título.

“En mi opinión, son los dos equipos más fuertes de Italia. Lo veré porque amo el fútbol y creo que va a ser un partido increíble, no porque sean nuestros competidores directos por la posición”, dejó claro en rueda de prensa.

La frase fue un pequeño jarro de agua fría sobre cualquier tentación de euforia. Y no fue la única.

Cruyff, Mourinho y el lugar de Fàbregas en la historia

En Italia ya hay quien sugiere que Fàbregas está construyendo en Como algo similar a lo que Johan Cruyff levantó en Barcelona. El español respondió con la misma frialdad con la que solía filtrar pases entre líneas.

“Estoy muy lejos de tantos, y más aún de él. José Mourinho dijo que hay entrenadores que han ganado títulos y otros que han ganado cero títulos, y yo estoy en el segundo grupo”.

No hay falsa modestia en el discurso, sino una posición muy clara: el protagonista es el club, no el técnico.

“Lo más importante es Como, no yo. Estoy dentro de este proyecto y lo doy todo. La clave para un entrenador es el tiempo para trabajar, y creo que este equipo ha mejorado muchísimo en los últimos dos años. Si podemos continuar con este mismo bloque durante dos, cuatro, cinco años, entonces podremos hacer algo realmente importante, pero si cambiamos cada seis meses, es difícil”.

El mensaje va directo a la estructura del club y al mercado: estabilidad o techo bajo. Sin matices.

Frosinone, uno de los cinco partidos más duros del curso

Nada de perderse en grandes teorías. Fàbregas devuelve el foco al césped del Benito Stirpe. Frosinone, recién ascendido desde la Serie B, llega lanzado: dos victorias y un empate en sus últimos tres encuentros. No es un rival de escaparate, pero sí de enorme riesgo.

“Va a ser uno de los cinco partidos más difíciles de nuestra temporada en Serie A”, advirtió.

Su análisis del rival es tan concreto como elogioso.

“Frosinone está en un gran momento, viéndoles se aprecia a 11 amigos dándolo todo unos por otros, juegan con coraje y hacia adelante. Necesitamos el partido perfecto y he disfrutado mucho viendo al equipo de Massimiliano Alvini en acción.

“Tienen fluidez y una mentalidad muy positiva, son un peligro real para cualquiera, y si queremos ganar, necesitamos nuestra mejor actuación de la temporada”.

No habla de gestionar, habla de rozar la perfección. Para un equipo que ya se ha colado en la Champions, no deja de ser una declaración de respeto… y de alerta.

Plantilla completa y un dilema bajo palos

Por primera vez en lo que va de curso, Como tendrá a toda la plantilla disponible. Una noticia mayúscula en silencio: regresa Jayden Addai, que vuelve al banquillo tras superar una grave lesión en el tendón de Aquiles. Un recurso ofensivo más para un equipo que vive de la precisión y las sociedades.

El otro gran tema se sitúa en la portería. Fàbregas debe elegir entre la jerarquía de Jean Butez y el impacto inmediato de Robert Sánchez, cedido por Chelsea.

“Sánchez llegó desde un club muy importante, ganó trofeos y sabe cómo gestionar la presión constante por ganar. No esperábamos que viniera aquí, pero es importante que todos los jugadores descansen, incluso los porteros. El último partido fue la primera vez en un año y medio que Butez no fue titular.

“Fue una prueba, iremos partido a partido y veremos qué sucede”.

Nada de portazo definitivo para nadie, pero el mensaje es claro: en este Como, nadie tiene el puesto blindado. Ni siquiera quien lo jugó todo durante año y medio.

Entre la ilusión y el vértigo

Como se ha colado en la mesa de los grandes a velocidad de vértigo, pero su entrenador se empeña en recordar que la base todavía se está secando. Habla de tiempo, de continuidad, de proyectos a cinco años mientras prepara un partido en Frosinone que, en apariencia, no vende titulares… y que él coloca entre los cinco más difíciles del año.

Roma e Inter se disputan focos y discursos por el Scudetto. Fàbregas, en cambio, se sienta a verlo “porque ama el fútbol” y al día siguiente se juega buena parte de la credibilidad de su proyecto en un estadio donde, según él mismo, solo vale el partido perfecto.

La pregunta ya no es si Como puede soñar. La cuestión es cuánto tiempo podrá seguir ocultando que, con este ritmo, pronto dejará de ser solo un invitado incómodo en la élite italiana.

Cesc Fàbregas busca la perfección ante Frosinone: “He ganado cero títulos”