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Chelsea sin relevo para Enzo: un mercado caótico

Chelsea apuró hasta el último minuto del mercado buscando un centrocampista. Sabía que Enzo Fernández se marchaba a Manchester City. Sabía que el centro del campo se le quedaba cojo. Y aun así, el reloj corrió más rápido que la planificación.

La pista Sander Berge que nunca despegó

Entre los nombres que aparecieron en la mesa de Stamford Bridge, uno destacó: Sander Berge. El noruego, pieza capital en el Fulham desde su llegada desde Burnley en 2023, entró en la lista de opciones en los últimos compases de la ventana. No pasó de ahí.

No hubo oferta formal. Y en Craven Cottage el mensaje fue claro: el jugador de 28 años no estaba en venta. Berge, con 78 partidos ya a sus espaldas con los Cottagers, se ha convertido en un futbolista estructural para el equipo, no en moneda de cambio de última hora.

Chelsea miró, tanteó… y tuvo que retirar la mano.

Camara, Kone, Garner: el dominó que no cayó

Con el tiempo encima, el club londinense redirigió sus esfuerzos. El objetivo pasó a ser Lamine Camara, del Monaco, y Manu Kone, de la Roma, en un final de mercado a todo o nada.

El caso Camara pareció cerrado. Acordado. En Londres daban por hecho su fichaje por 47 millones de libras en las últimas horas del plazo. Pero el acuerdo se desplomó a pocos minutos del cierre. Un golpe seco. Sin margen de reacción.

Manu Kone fue otra de las vías exploradas en ese sprint final, dentro de un escenario cada vez más caótico. El club también apareció ligado a un posible movimiento por James Garner, del Everton, en pleno deadline day. Sin embargo, el técnico de los Toffees, David Moyes, negó que hubiese habido un acercamiento real.

El resultado fue demoledor para la planificación deportiva: Enzo Fernández vendido por 125 millones de libras. Ningún sustituto. Un hueco enorme en el corazón del equipo.

Un problema que ya se ve en el césped

Las consecuencias no tardaron en hacerse visibles. La derrota del domingo ante el Arsenal dejó una imagen tan elocuente como preocupante: Xabi Alonso terminó el partido con los laterales derechos Reece James y Malo Gusto ocupando posiciones en el centro del campo.

No fue una excentricidad táctica. Fue una necesidad. Una muestra, en directo y ante un rival de élite, de la falta de recursos específicos en la medular.

La ausencia de Moises Caicedo, lesionado y fuera del duelo en el Emirates Stadium, acentuó el problema. Sin el ecuatoriano, sin Enzo y sin un fichaje que tapara el agujero, el plan se vino abajo.

Enero, una ventana que ya es prioritaria

En el club lo asumen: el mercado de enero se ha convertido en una prioridad. No un simple ajuste, sino una corrección de rumbo obligada tras el fiasco del verano.

Entre los objetivos a más largo plazo aparece Alex Scott, del Bournemouth, como una de las piezas que gustan en la dirección deportiva. Un perfil para reconstruir un centro del campo que ha perdido peso, jerarquía y alternativas en cuestión de semanas.

Mientras tanto, en el corto plazo, la esperanza pasa por el regreso de Caicedo. En Chelsea confían en que el centrocampista pueda reaparecer a tiempo para el partido del sábado en casa ante el Hull (15:00 BST). Un regreso clave para sostener el equipo hasta que se abra de nuevo la ventana de fichajes.

El mercado ya castigó a los Blues una vez este verano. La cuestión ahora es si habrán aprendido la lección antes de que llegue enero.