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Cole Palmer se lesiona y se pierde la Nations League

El impulso de Cole Palmer con la camiseta de Inglaterra se detiene justo cuando parecía despegar. El delantero del Chelsea abandonará la concentración de la selección para los próximos partidos de la Nations League por una lesión menor, un contratiempo inoportuno en plena fase de reivindicación personal.

Thomas Tuchel lo había recuperado para la causa después de dejarlo fuera, de forma polémica, de la lista para el Mundial. El mensaje del seleccionador había sido claro: Palmer tenía “algo que demostrar” y debía “dar un paso al frente” para “conservar la camiseta y justificar la convocatoria”. El escenario era perfecto: cuatro partidos, un calendario de alto nivel y la oportunidad de consolidarse.

No será así.

Un parón que llega en el peor momento

Inglaterra afronta un bloque exigente de encuentros en este parón. Primero, el duelo de altura ante la campeona del mundo, España, en Wembley el sábado 26 de septiembre. Después, dos salidas incómodas, a la República Checa el 29 de septiembre y a Croacia el 3 de octubre, antes de cerrar de nuevo ante los checos en casa el 6 de octubre.

Palmer estaba llamado a ser una de las notas nuevas de la lista, una pieza ofensiva en forma y con hambre. En lugar de eso, verá la serie de partidos desde la distancia, justo después de haber disputado los 90 minutos en la derrota del Chelsea por 3-0 en el campo del Brentford el viernes.

El contexto hace que la baja duela más. Tras quedarse sin Mundial, el atacante de 24 años había aprovechado el verano para resetear. Este curso ha arrancado como titular en seis de los siete partidos del Chelsea, completando cinco de ellos. Cuatro goles, dos asistencias, influencia creciente en el juego y la sensación de que, por fin, encadenaba continuidad y peso en el equipo.

La lesión corta esa dinámica en seco, aunque el club y la selección coinciden en que se trata de un problema leve.

Viejas molestias que regresan

No es la primera vez que el físico frena a Palmer. En la temporada 2025-26 ya se vio lastrado por una lesión recurrente en la ingle. Aquella dolencia generó incluso desconcierto en su entonces técnico, Enzo Maresca, que hoy dirige al Manchester City y llegó a admitir públicamente que la situación “no tenía sentido”.

Aquella etapa dejó a Palmer sin ritmo, sin continuidad y, en última instancia, sin billete para el Mundial. La llamada de Tuchel para esta ventana internacional sonaba a reparación, a nueva oportunidad para un futbolista que había respondido con números y actuaciones sólidas en Stamford Bridge.

Ahora, la historia vuelve a torcerse, aunque en un grado mucho menor.

Una selección que no espera

El último partido de Palmer con Inglaterra se remonta al amistoso perdido 1-0 ante Japón en marzo. Desde entonces, la competencia ha aumentado, las alternativas en la zona ofensiva se han multiplicado y cada ventana internacional se ha convertido en un examen.

La Nations League ofrecía un escaparate de élite: España, dos veces la República Checa, un viaje a Croacia. Partidos con peso, contextos de máxima exigencia, el tipo de escenario en el que un jugador puede afianzarse o quedar relegado al fondo de la lista.

Palmer tendrá que esperar. Su batalla por “conservar la camiseta” queda en pausa, pero no ha terminado. La pregunta es sencilla y, a la vez, decisiva: cuando vuelva a estar disponible, ¿la puerta seguirá igual de abierta?