Crystal Palace enfrenta al Manchester City de Maresca en Selhurst Park
El nuevo ciclo de Enzo Maresca en Manchester City apenas ha dado un paso y ya se enfrenta a una primera trinchera emocional: la visita a un Crystal Palace herido, pero nada dócil, en el siempre ruidoso sur de Londres.
City arrancó la Premier League con una victoria por 2-1 ante Bournemouth que no contó toda la historia. El marcador apretado contrastó con el dominio aplastante: 66% de posesión, 2,36 de xG y seis remates a puerta. El gol tardó hasta el minuto 84, sí, pero el control del partido nunca cambió de manos. El libreto de posesión y presión alta, versión Maresca, empezó a asomar.
Ahora toca Selhurst Park, un escenario que no olvida. Desde aquella histórica victoria de Crystal Palace en la final de la FA Cup 2025 ante el propio City, el duelo se ha teñido de celeste: dos 3-0 consecutivos a favor de los de Manchester y una racha liguera demoledora. El conjunto londinense no gana a City en Premier desde octubre de 2021 y solo ha celebrado dos triunfos en los últimos 22 enfrentamientos.
Un Palace que genera, pero no define
El debut liguero de Crystal Palace dejó una sensación extraña. Derrota 2-0 ante Everton, pero con mejores sensaciones que el resultado: 2,04 de xG a favor por 1,16 en contra. El equipo llegó, produjo, mandó por momentos. Le faltó lo que no se compra en la banda: pegada.
La ausencia de su máximo goleador del curso pasado, Ismaila Sarr, pesó como una losa. El atacante, vinculado en las últimas semanas con Liverpool, firmó 21 goles en todas las competiciones la temporada anterior, pero una lesión en la ingle lo dejó fuera de la convocatoria. Sin su referencia ofensiva, el área rival se hizo más pequeña.
Sarr comparte enfermería con Chadi Riad, otro golpe para un Palace que ya arrastra una dinámica preocupante: ocho partidos seguidos sin ganar en Premier, una racha que se extiende desde el final del curso 2025-26. El calendario no perdona y ahora llega el subcampeón de la última liga.
El momento de medirse a un gigante
Si hay un resquicio de esperanza para los de Selhurst Park, está en los números recientes de City lejos de casa. El campeón de ocho Premier League solo ha ganado cuatro de sus últimos diez partidos como visitante. No es una caída, pero sí una grieta que invita a intentarlo.
La banda izquierda del City perderá probablemente a Jeremy Doku, todavía en proceso de recuperación de un problema en la pantorrilla. Una baja que resta desborde y uno contra uno, justo el tipo de amenaza que suele desordenar defensas replegadas como la de Palace.
La gran novedad se llama Ayyoub Bouaddi. Fichado esta misma semana por 86 millones de libras, el centrocampista ya está disponible, según confirmó Maresca. El técnico italiano tendrá que decidir si lo lanza de inicio o lo reserva como recurso de impacto. En cualquier caso, su sola presencia en la convocatoria añade una capa de intriga al once visitante.
Maresca, bajo el microscopio
Para Maresca, el partido vale algo más que tres puntos. Encadenar dos victorias en sus dos primeras jornadas de Premier daría aire frente a los relatos fáciles: la comparación constante con Pep Guardiola, la duda recurrente sobre si el heredero está a la altura del legado.
Un tropiezo, en cambio, alimentaría la narrativa de la sospecha. Un triunfo sólido, con autoridad, empezaría a cambiar el tono de las preguntas.
Las casas de apuestas lo tienen claro: BOYLE Sports sitúa a Manchester City como favorito con cuota 8/13 (1,61) para llevarse el triunfo, mientras que el triunfo de Crystal Palace se paga a 15/4 (4,75). El cartel refleja el abismo teórico entre ambos, pero no cuenta la ansiedad de un inicio de era ni el ruido de un estadio que sabe incomodar a cualquiera.
Palace llega sin gol, sin racha y sin su estrella ofensiva. City aterriza con nuevo entrenador, un fichaje millonario listo para entrar en escena y la obligación no escrita de comportarse como lo que es: un gigante.
La pregunta es sencilla y brutal: ¿aprovechará Palace las dudas de un City en transición o será otra noche en la que el campeón recuerde por qué casi nadie se atreve a dudar de él?




