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Daniel Farke celebra el regreso de Ilian Gruev tras larga lesión

Daniel Farke respira aliviado por fin con una buena noticia médica. Ilian Gruev, fuera desde mayo por una lesión de rodilla, vuelve a escena. El técnico explicó que el centrocampista búlgaro ya ha dado el primer paso serio hacia su regreso real.

“Tras una lesión de larga duración era importante que tuviera sus primeros minutos en el partido del sub-21. Jugó casi 90 minutos y fue bueno para su confianza y para su cuerpo. Está disponible para el fin de semana”, detalló Farke, satisfecho por recuperar una pieza más para su rotación.

No todo son sonrisas. Harry Wilson se ha llevado el último golpe en la enfermería con un problema en el cuádriceps que lo dejará fuera también de los compromisos de Gales durante el parón internacional. Joe Rodon, por su parte, continúa ausente y sin fecha inmediata de regreso. Dos bajas sensibles en un bloque que había encontrado continuidad en su once.

El futuro de Farke, sin novela semanal

El buen momento del equipo ha reabierto inevitablemente el debate sobre el contrato de Farke. Desde la dirección, Robbie Evans aseguró recientemente que club y entrenador están “en la misma página”. El alemán, sin embargo, se niega a alimentar el ruido.

“Sin noticias por mi parte. Hablé al final de la temporada pasada largo, detallado, abierto y honesto sobre la situación. No quiero convertir esto en una telenovela semanal. Nadie quiere a un entrenador que está siempre hablando de su futuro y de su contrato”, zanjó, marcando distancia con cualquier especulación.

Mensaje claro: el foco, en el césped, no en el despacho.

Calvert-Lewin, premio a un inicio impecable

Entre tanto, el rendimiento individual también ofrece titulares. Dominic Calvert-Lewin ha recuperado filo y ha ganado su premio: volver a la selección de Inglaterra. Para Farke, no hay discusión.

“Totalmente merecido. Un inicio perfecto de temporada. Ha marcado goles y ha ofrecido actuaciones. Ha jugado con mucha confianza y está en un buen ritmo. Sin duda merece esta convocatoria. Es definitivamente uno de los mejores delanteros de esta liga”, subrayó el técnico, sin ahorrar elogios para el ariete.

Un delantero enrachado, un equipo sólido y una dinámica que ya no se puede despachar como racha pasajera.

“Ya no es coincidencia”

Farke lo dejó claro al analizar la línea ascendente que se arrastra desde la campaña anterior. No habla de moda, habla de nivel.

“Ya no es una coincidencia. Ya no es solo un buen periodo, es calidad lo que estamos ofreciendo. Todos pueden estar orgullosos de esto y sacar mucha confianza”, apuntó, reivindicando el trabajo de fondo que sostiene los resultados.

Sin embargo, cuando asoma la palabra Europa, el técnico pisa el freno. No quiere vender humo ni alimentar sueños prematuros.

“El primer paso siempre es llegar a los 40 puntos y asegurarnos de hacerlo lo más rápido posible. Si lo logramos y aún quedan partidos, por supuesto que lo aprovecharemos, pero mi único objetivo y mi único foco es asegurar que logramos los 40 puntos y jugamos otra temporada en Premier League”, insistió.

Ambición controlada, discurso realista. El vestuario sabe cuál es el listón mínimo.

Respeto máximo a Crystal Palace

Antes de cualquier cálculo de puntos, espera un examen exigente. Crystal Palace, el próximo rival, llega con el respeto absoluto de Farke.

“Nos enfrentamos a un equipo realmente fuerte. Cuando hablo de Crystal Palace, no puedo hablar con más respeto de ellos. Lo han hecho excepcionalmente bien, especialmente en las últimas temporadas, ganando títulos. Han hecho un buen trabajo en el mercado de verano y creo que son más fuertes esta temporada que la pasada”, analizó.

Un aviso directo a los suyos: no hay margen para relajaciones. El contexto es favorable, la confianza alta, pero el rival no concede.

Un parón que no será de vacaciones

El calendario ofrece ahora un parón internacional más largo de lo habitual. Para muchos entrenadores, un respiro. Para Farke, una oportunidad medida: algo de descanso, mucho trabajo.

“Nos permitimos la oportunidad de recuperarnos un poco más de lo que es posible en circunstancias normales. Luego, el trabajo continúa. Que no tengamos partido durante un tiempo no significa que no entrenemos durante un tiempo. Todavía hay jugadores aquí que necesitan mi atención. A veces hay más tiempo para el detalle y para los jugadores jóvenes”, explicó.

Ahí asoma otra parte de su plan: pulir automatismos, cuidar a los que se quedan, abrir la puerta a los que vienen desde abajo. Entre la recuperación de Gruev, la baja de Wilson, la explosión de Calvert-Lewin y un bloque que ya compite con oficio, el parón no se presenta como un freno, sino como un taller a puerta cerrada.

La cuestión es sencilla y a la vez enorme: con esta base, ¿se quedará todo en esos 40 puntos de supervivencia o el equipo está construyendo algo que pueda ir mucho más allá?