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Guía élite para fantasy: el mapa de poder de la NBA por rondas

La pretemporada está a la vuelta de la esquina y, con ella, las ligas de fantasy categoría vuelven a exigir precisión quirúrgica. El listado de RotoWire con su top 150 dibuja algo más que un simple ranking: es el tablero de ajedrez de una temporada donde cada porcentaje y cada robo pesan tanto como un triple sobre la bocina.

A continuación, el repaso, ronda a ronda, de cómo se ordena el valor en fantasy categoría… y por qué.

Ronda 1: el trono de Jokić y la irrupción de Wembanyama

En lo más alto no hay debate: Nikola Jokić (Denver Nuggets) es el arquetipo perfecto para este formato. Volumen enorme con porcentajes de élite en tiros de campo, tiros libres que suman, triples suficientes, rebotes y asistencias de base, más robos reales. No tiene fisuras. Se construye alrededor de él, no al revés.

El que sí amenaza con romper el juego es Victor Wembanyama (San Antonio Spurs). Sus tapones son oro puro en fantasy categoría, el activo individual más valioso, y los combina con triples y rebotes. El techo estadístico es de videojuego.

Shai Gilgeous-Alexander (Oklahoma City Thunder) sube aún más en este formato que en ligas de puntos: eficiencia brutal para un guard, volumen alto en tiros libres, robos constantes. Detrás, Luka Dončić (Los Angeles Lakers) vive un nuevo contexto: sin LeBron James, ahora en Philadelphia, su uso se dispara. Contadores llenos en puntos, asistencias y triples, pero con lastre claro en porcentaje de campo y pérdidas.

Cade Cunningham (Detroit Pistons) se sostiene por las asistencias masivas y los rebotes desde el perímetro, aunque el porcentaje de campo y las pérdidas siguen doliendo. Jayson Tatum (Boston Celtics), ya un año después de la rotura de Aquiles y otra vez como opción número uno en Boston tras la salida de Brown, ofrece una línea tan completa que permite casi cualquier construcción de plantilla.

Anthony Edwards (Minnesota Timberwolves) mezcla volumen de triples, precisión en libres y robos desde un rol de anotador alfa. El cambio de Naz Reid y Julius Randle por LaMelo Ball promete mejores tiros, pero menos asistencias para él. En cambio, Giannis Antetokounmpo (Miami Heat) vuelve a ser el eterno rompecabezas: campo, rebotes, tapones y robos de élite… contra unos tiros libres y triples que obligan a “puntear” categorías y diseñar el equipo en torno a ese sacrificio.

Entre los forwards, Jalen Johnson (Atlanta Hawks) ofrece un 20/10/6 con robos y tapones desde la posición de ala, aunque con dudas en la línea de libres, pérdidas altas y problemas de disponibilidad. Tyrese Maxey (Philadelphia 76ers) vive el impacto de la llegada de Jaylen Brown y LeBron James: menos uso y quizá menos minutos, pero mejor eficiencia y triples a volumen, con un robo por noche que suma silenciosamente.

Cooper Flagg (Dallas Mavericks) llega a su segundo año con perfil de despegue: robos, tapones desde el ala y mejorando porcentajes, ahora beneficiado por la vuelta de Kyrie Irving, que debería subir la calidad de sus tiros sin quitarle demasiado volumen. Cierra la ronda Tyrese Haliburton (Indiana Pacers), amo y señor del ataque de Indiana, con una relación asistencias/pérdidas de élite, triples y un gran porcentaje en libres. La incógnita es el Aquiles: el riesgo de caída está ahí.

Ronda 2: veteranos fiables y pívots “limpios”

La segunda ronda se llena de perfiles sólidos, con pocas sorpresas pero muchas certezas.

Scottie Barnes (Toronto Raptors) es casi un manual de fantasy categoría: robos, tapones, rebotes y asistencias desde el puesto de forward. Lo frenan el porcentaje de libres, el bajo volumen de triples y la pérdida de uso tras cambiar a Brandon Ingram por Kawhi Leonard.

Donovan Mitchell (Cleveland Cavaliers) garantiza triples, buenos libres y más robos de los que suele reconocerse, aunque con asistencias contenidas por la presencia de James Harden como generador principal. Karl-Anthony Towns (New York Knicks) ofrece lo que casi nadie en su posición: libres de élite desde el cinco, buenos porcentajes, volumen de triples y 12 rebotes. El déficit de tapones obliga a corregir más adelante.

Kevin Durant (Houston Rockets) sigue siendo una línea de eficiencia casi perfecta: campo, libres, triples y un tapón por partido. El calendario y los descansos a los 38 años son el gran riesgo; por partido, su valor es de primera ronda. Stephen Curry (Golden State Warriors) brilla más aquí que en ligas de puntos: lidera la liga en triples, mantiene libres casi perfectos y roba. La edad y los partidos jugados son la sombra inevitable.

Jamal Murray (Denver Nuggets) aporta triples, grandes libres y el mejor porcentaje de campo de su carrera junto a Jokić, con asistencias y pérdidas manejables en un rol totalmente seguro. Alperen Sengun (Houston Rockets) se apoya en campo, rebotes, asistencias y robos desde el cinco, tras un año de pico creativo. Las pérdidas y la ausencia de triples lo mantienen un escalón por debajo de Towns.

En el extremo opuesto de la construcción clásica aparece Amen Thompson (Houston Rockets): robos y tapones desde el perímetro, gran porcentaje de campo… y un castigo total en triples y libres. Quien lo elige, decide puntear esas dos categorías. Trae Young (Washington Wizards) sigue siendo un arma de doble filo: asistencias, triples y libres de élite con robos útiles, pero con campo y pérdidas que obligan a una construcción muy consciente.

Austin Reaves (Los Angeles Lakers) se convierte en ganador silencioso tras la marcha de LeBron: libres de élite con volumen, triples y más peso como creador, aunque con más pérdidas. Cuatro de nueve categorías claramente positivas justifican el precio. LaMelo Ball (Minnesota Timberwolves) mantiene su perfil: volumen extremo de triples, robos y asistencias, con malos porcentajes de campo y muchas pérdidas, además de la eterna duda de los partidos jugados y el nuevo reparto de balón con Edwards.

Cierra la ronda Chet Holmgren (Oklahoma City Thunder), un producto casi diseñado para fantasy categoría: tapones y triples desde el cinco, buen campo y libres que suman. Sus totales “crudos” no impresionan tanto, pero aquí pesan menos.

Ronda 3: riesgo, salud y especialistas de formato

En la tercera ronda se cruzan estrellas con interrogantes físicos y especialistas casi perfectos para este tipo de liga.

Josh Giddey (Chicago Bulls) ofrece rebotes, asistencias y robos desde el perímetro, con el triple por fin asentado. Las pérdidas son el peaje lógico de un generador con amenaza de triple-doble cada noche. James Harden (Cleveland Cavaliers) sigue siendo una máquina de triples, libres, asistencias y robos, pero su campo y sus pérdidas lo convierten en pieza de construcción, no de complemento.

Devin Booker (Phoenix Suns) llega “rebajado” tras un año flojo en tiro. Sigue siendo el principal creador de Phoenix, con buenos libres, triples sólidos y asistencias. Si su campo vuelve a la media de carrera, el valor se dispara. Anthony Davis (Washington Wizards) jugó solo 20 partidos el año pasado. Cuando está, firma línea de primera ronda: campo, rebotes de doble dígito, tapones y robos juntos. La apuesta es clara: rodearlo de jugadores duraderos.

Kawhi Leonard (Toronto Raptors) todavía es capaz de números de nivel MVP en ambos lados de la pista. Su temporada sana más reciente choca con una década de problemas físicos, y la profundidad de Toronto le da motivos para regular minutos y uso. Trey Murphy III (New Orleans Pelicans) es uno de los grandes escaladores en este formato: muchos triples a buen porcentaje, libres fuertes y pocas pérdidas. La vuelta de Dejounte Murray le recorta uso, pero su perfil de tirador puro es exactamente lo que se paga aquí.

Evan Mobley (Cleveland Cavaliers) se sostiene en tapones, robos y rebotes con un porcentaje de campo normalmente alto. El bache de tiro del último curso lo baja una ronda; un rebote a la media sería lógico. Jalen Brunson (New York Knicks) ofrece campo y libres excelentes para un guard de alto uso, con triples y asistencias abundantes. No aporta tapones y sus robos son discretos, lo que obliga a buscar defensa en otros puestos.

Domantas Sabonis (Sacramento Kings) domina en campo, rebotes y asistencias desde el cinco. La ausencia de tapones y las pérdidas altas son los dos agujeros. Con Russell Westbrook retirado y DeMar DeRozan en Denver, su uso debería volver a picos anteriores. Derrick White (Boston Celtics) es uno de los activos más valiosos del formato: triples, tapones y robos en la misma línea, libres sólidos y pérdidas bajas. Tirará menos con Tatum al 100% y Paul George en el equipo, pero la forma de su producción no cambia.

Lauri Markkanen (Utah Jazz) ofrece volumen de triples, buenos libres y rebotes desde el ala. Las incorporaciones para ganar ahora en Utah deberían mejorar su disponibilidad a costa de tiros. Sus bajos robos, tapones y asistencias limitan su techo. Bam Adebayo (Miami Heat) redondea la ronda con una línea muy completa desde el cinco. La llegada de Giannis podría restarle rebotes, pero también abrirle la puerta a más triples.

Ronda 4: segundas espadas con techo alto

La cuarta ronda mezcla jugadores en ascenso con veteranos que cambian de rol.

Jalen Williams (Oklahoma City Thunder) sigue siendo el número dos de OKC cuando está sano: línea equilibrada y eficiente a ambos lados de la pista, tras una temporada arruinada por la muñeca y el isquio. Walker Kessler (Los Angeles Lakers) mantiene su producción clásica de pívot puro, ahora alimentado por los alley-oops de Luka Dončić, lo que le da un potencial enorme en campo.

Deni Avdija (Portland Trail Blazers) llega tras un All-Star con triples, rebotes y juego desde el ala, pero sufre en campo y pérdidas, y la llegada de Ja Morant y Damian Lillard amenaza su volumen de balón. Kyrie Irving (Dallas Mavericks) sube claramente en este formato: campo y libres de élite, triples, robos y una tasa de pérdidas muy baja para su uso. Viene de un cruzado a los 34, lo que genera el descuento.

Jaren Jackson Jr. (Utah Jazz) sigue siendo un unicornio estadístico: tapones y triples desde un grande, con libres inusualmente buenos para su posición. El problema se repite: campo flojo y faltas que le cortan el ritmo. Jalen Duren (Detroit Pistons) ofrece campo de élite y doble-doble casi asegurado, con libres en ligera mejora desde un nivel muy bajo. Le faltan tapones y no tira de tres; es un perfil de baja varianza y techo limitado.

Brandon Miller (Charlotte Hornets) aparece como el gran beneficiado del traspaso de LaMelo, con el volumen de triples como carta principal. El escenario ideal exige que su porcentaje de campo acompañe ese aumento de tiros. Jaylen Brown (Philadelphia 76ers) debería ser el segundo foco anotador en Philadelphia, entre las ausencias de Joel Embiid y la probable gestión de minutos de LeBron. Su perfil, sin embargo, siempre ha encajado mejor en ligas de puntos.

Kon Knueppel (Charlotte Hornets) es candidato claro a salto en su segundo año, con la carta de presentación perfecta para este formato: eficiencia en campo y libres con volumen de triples, y parte del uso liberado en Charlotte. Onyeka Okongwu (Atlanta Hawks) llega por fin como titular consolidado, con campo, rebotes y tapones en 32 minutos. Su rango de tres, ahora real, añade un plus específico para fantasy.

Desmond Bane (Orlando Magic) ofrece muchos triples a buen porcentaje, libres sólidos, robos y pocas pérdidas, asentado como tercera opción ofensiva de Orlando. Paolo Banchero (Orlando Magic) llena la hoja de estadísticas, pero sufre en campo, libres irregulares, pocos robos y tapones, y muchas pérdidas. Potencia bruta, pero poco adaptada a este formato.

Ronda 5: jóvenes en ascenso y veteranos con interrogantes

Donovan Clingan (Portland Trail Blazers) se apoya en tapones, campo y doble-doble en 27,2 minutos en su segundo año, con un frontcourt que es suyo para dominar. Más minutos, más techo. Nickeil Alexander-Walker (Atlanta Hawks) llega tras ser elegido Jugador Más Mejorado con un perfil 3-and-D perfecto para fantasy: triples, robos y eficiencia limpia en un rol claro.

Darius Garland (Los Angeles Clippers) asume el mando del ataque en LA, con libres excelentes, triples y asistencias, aunque las lesiones recientes introducen riesgo. Dejounte Murray (New Orleans Pelicans) regresa tras un Aquiles roto con su sello: robos en masa, rebotes y asistencias desde el perímetro en más de 30 minutos.

LeBron James (Philadelphia 76ers) sigue siendo, a su edad, una amenaza de triple-doble con eficiencia. La gran duda no es el nivel, sino cuántos minutos, qué rol exacto y cuántos partidos jugará. Pascal Siakam (Indiana Pacers) mantiene campo sólido, pocas pérdidas para su uso y robos fiables. Con Haliburton de vuelta, tendrá menos posesiones, pero su eficiencia debería sostenerse. Es inventario seguro, sin brillo.

Keyonte George (Utah Jazz) viene de un año de números de All-Star, aunque la avalancha de fichajes en Utah puede recortar su uso de forma notable. Dyson Daniels (Atlanta Hawks) sigue viviendo de los robos, incluso tras no repetir la cifra histórica del curso anterior. Campo aceptable, sin triples y con libres débiles.

OG Anunoby (New York Knicks) es el prototipo de pick medio 3-and-D: triples, robos, tapones, buen campo y casi sin pérdidas desde un rol de bajo uso. Cameron Boozer (Memphis Grizzlies) es el novato mejor posicionado del tablero y su cotización sube. El problema es el clásico: ineficiencia y pérdidas de rookie, castigadas aquí al máximo.

Kel’el Ware (Milwaukee Bucks) aporta tapones, campo, rebotes y algo de tiro exterior desde un grande, con minutos asegurados en un Milwaukee en reconstrucción. Matas Buzelis (Chicago Bulls) llega tras una explosión en su segundo año, con margen para más minutos y desarrollo, sumando en ambos lados desde el ala.

Ronda 6: estrellas de cristal y perfiles muy definidos

Joel Embiid (Philadelphia 76ers) es un “swing” de alta varianza: libres de élite con mucho volumen, tapones y campo fuerte. Cuando juega, gana categorías él solo. Las mejoras en la plantilla pueden reducir minutos y la necesidad de exprimirlo. Franz Wagner (Orlando Magic) firma un 22/5/5 cuando está sano, pero sus libres y triples han sido erráticos, y las lesiones le añaden descuento respecto a su potencial real.

Stephon Castle (San Antonio Spurs) cae en este formato: sus dos grandes debilidades, eficiencia en el tiro y pérdidas, son lo que más se penaliza aquí, aunque los robos y asistencias aportan. Tyler Herro (Milwaukee Bucks) se convierte en generador principal, con volumen de triples y libres excelentes. Eso también significa el máximo de pérdidas de su carrera y nula producción defensiva.

Michael Porter Jr. (Brooklyn Nets) ofrece muchos triples a gran porcentaje, buen campo, rebotes y muy pocas pérdidas. La llegada de Randle le resta tiros, pero su perfil de eficiencia encaja como un guante. Ivica Zubac (Indiana Pacers) proporciona estadísticas sólidas de cinco clásico y grandes situaciones de tiro junto a Haliburton. La falta de tapones consistentes lo deja en valor medio frente a otros interiores.

Julius Randle (Brooklyn Nets) suma rebotes, asistencias y buenos libres, probablemente liderando a Brooklyn en puntos más asistencias. Apenas aporta en defensa. Ryan Rollins (Milwaukee Bucks) viene de un año con robos, triples y eficiencia con Antetokounmpo fuera, pero la llegada de Herro, Porter Jr. y Brayden Burries ensucia su rol.

Zach Edey (Memphis Grizzlies) domina por minuto en rebotes, tapones y campo, tras un año perdido por una lesión en el pie. Si llega a 30 minutos, destroza este rango. De’Aaron Fox (San Antonio Spurs) tuvo problemas físicos pero siguió produciendo como base titular. Castle y Harper le han comido uso, aunque sigue siendo candidato a rebote estadístico.

Damian Lillard (Portland Trail Blazers) mantiene libres de élite y volumen de triples incluso en declive, lo que alarga su vida en este formato más que en ligas de puntos. La combinación de edad, lesiones y rol en un backcourt abarrotado es la duda. Rudy Gobert (Minnesota Timberwolves) ya no acumula números como antes, pero se mantiene duradero y con un rol inamovible.

Ronda 7: hierro, especialistas y segundas oportunidades

Alex Sarr (Washington Wizards) combina tapones y tiro exterior desde el cinco, más valioso aquí que en puntos, pero un roster remodelado le recorta oportunidades en su tercer año. Naz Reid (Charlotte Hornets) por fin apunta a más de 30 minutos como ala-pívot titular, con triples, tapones y buen campo desde un grande.

Mikal Bridges (New York Knicks) es el jugador más duradero de la liga, y eso se multiplica en 82 partidos: triples, robos, buen campo y casi sin pérdidas. Paul George (Boston Celtics) ha acumulado ausencias y años, pero sigue traduciendo muy bien a fantasy: wing 3-and-D de bajo error que puede crear cuando hace falta.

Brandon Ingram (Los Angeles Clippers) será una de las dos primeras opciones en LA, con capacidad de producir 25/5/5, pero sus aportes discretos en 3-and-D lo rebajan en este formato. Jaden McDaniels (Minnesota Timberwolves) suma robos y tapones desde el ala, con campo sólido y un triple en clara mejora. La presencia de LaMelo como generador debería darle tiros más limpios.

Payton Pritchard (Boston Celtics) lanza triples a volumen de titular, con libres fuertes y casi sin pérdidas. Con Tatum sano y George dentro, tirará menos, pero en fantasy categoría sus aportes no necesitan tanto volumen. Ausar Thompson (Detroit Pistons) es una máquina de robos más tapones por minuto. Su tiro fuera de la pintura preocupa, pero solo con más minutos su techo crece por encima de este rango.

Ja Morant (Portland Trail Blazers) aterriza en un contexto donde ya no es el jugador franquicia, con un rol más difuso y su historial de lesiones aún presente. Immanuel Quickley (Toronto Raptors) ofrece la línea clásica de base en un rol estable, aunque rodeado de muchas opciones ofensivas. Piso seguro, techo moderado.

Jarrett Allen (Cleveland Cavaliers) ha visto caer minutos y producción, pero sigue siendo un doble-doble eficiente casi cada noche. Zion Williamson (New Orleans Pelicans) baja en este formato: campo de élite como motor principal, pero acompañado de malos libres, cero triples y muchas pérdidas. Sus 62 partidos del último curso son un buen signo, pero no la norma.

Ronda 8: valor oculto y roles por definir

VJ Edgecombe (Philadelphia 76ers) aporta robos y triples desde un rol seguro en su segundo año. El verano de Philadelphia complica un salto grande en uso, aunque no lo necesita para sumar en categorías. Coby White (Charlotte Hornets) ofrece triples y buenos libres como base titular indiscutible en Charlotte.

Myles Turner (Milwaukee Bucks) vuelve a ser premium en este formato: tapones y triples desde el cinco con buenos libres. Su mal primer año en Milwaukee y un roster aún inestable dividen a los mánagers. Dylan Harper (San Antonio Spurs) firmó un playoff explosivo con 22,6 minutos como rookie, robos y buena eficiencia para un primer año. El atasco en el backcourt de los Spurs es su principal freno.

Ty Jerome (Memphis Grizzlies) presume de eficiencia sobresaliente en campo y libres, volumen de triples y pocas pérdidas en solo 15 partidos sanos. El talento está claro; los minutos, no tanto. Jalen Suggs (Orlando Magic) es un director defensivo cuya línea se traduce muy bien a fantasy: robos, algo de triples y dirección. La salud es su gran enemigo.

Derik Queen (New Orleans Pelicans) jugó 81 partidos como rookie con buen campo, rebotes y pase para un grande, pero muchas pérdidas. El reparto de minutos en la pintura de New Orleans es la traba. Norman Powell (Chicago Bulls) encadena dos temporadas de 20 puntos con eficiencia excelente en campo, libres y triples. Aporta poco más, pero ese paquete de tiro pesa mucho en categoría.

Caleb Wilson (Chicago Bulls), rookie titular previsto con 30 minutos, tiene herramientas para llenar casillas de robos y tapones, con el clásico coste de porcentajes de novato. Josh Hart (New York Knicks) sigue siendo un comodín: rebotes, asistencias y robos desde el ala, ahora con un triple mejorado como activo real. Los libres flojos y la bajada de minutos el año pasado son la nota negativa.

Isaiah Hartenstein (Oklahoma City Thunder) suma campo, rebotes, asistencias y robos desde el cinco. Sus problemas de gemelo y la profundidad de OKC limitan techo y volumen, pero su línea rellena huecos. Nicolas Claxton (Chicago Bulls) ofrece campo de élite, tapones y robos, con libres desastrosos y cero triples. Chicago lo ha traído para que juegue; ahí está el argumento a favor de más minutos.

Ronda 9: techos contenidos, suelos útiles

Jabari Smith Jr. (Houston Rockets) ve su techo limitado por la competencia de Durant, Sengun, Thompson y VanVleet, pero mantiene un suelo alto como jugador de rol. AJ Dybantsa (Washington Wizards) cae en valor: su creación propia es real, pero la eficiencia de rookie y la competencia de uso con Young y Davis le pesan.

Day’Ron Sharpe (Brooklyn Nets) domina en rebote, anota con eficiencia cerca del aro y aporta robos útiles desde el cinco, con puesto titular previsto. Los libres y el histórico límite de minutos son el riesgo. Miles Bridges (Phoenix Suns) asegura triples y buenos libres desde un puesto fijo como tercer foco ofensivo tras Booker y Green, con pocas estadísticas defensivas y un rol moderado.

Ayo Dosunmu (Minnesota Timberwolves) brilla por campo, robos, puntos y asistencias en un rol ampliado que le valió un contrato de cinco años. Andrew Wiggins (Miami Heat) mantiene una línea silenciosamente útil: triples, robos, tapones y campo correcto como tercera opción detrás de Antetokounmpo y Adebayo.

Collin Murray-Boyles (Toronto Raptors) ofrece robos, tapones y campo fuerte desde un ala versátil, sin triples y con libres dudosos. La incógnita es cuántos minutos tendrá realmente. Fred VanVleet (Houston Rockets) sigue sumando triples, libres, robos y asistencias, pero llega con 32 años, un cruzado roto y un backcourt muy poblado.

Keegan Murray (Sacramento Kings) aporta triples, buen campo, tapones y muy pocas pérdidas desde el ala, tras solo 23 partidos el curso pasado. En una temporada sana, con Sacramento en reconstrucción, los tiros deberían llegar. Cedric Coward (Memphis Grizzlies) es candidato a explosión en su segundo año, con triples eficientes, robos y más minutos en una plantilla joven.

Kristaps Porziņģis (Golden State Warriors) debería destrozar este rango en valor por partido, pero solo ha superado los 65 encuentros dos veces. John Collins (Detroit Pistons) hereda el rol de Tobias Harris, con más minutos y toques de los que tuvo en los Clippers.

Ronda 10: apuestas tardías con impacto directo en categorías

Neemias Queta (Boston Celtics) viene de un año de irrupción con campo, rebotes y tapones, ahora compartiendo puesto con Mitchell Robinson. El riesgo de minutos explica el descuento. Kevin Porter Jr. (Milwaukee Bucks) suma asistencias y triples con cifras de carrera en 38 partidos, pero Herro, Burries y el crecimiento de Rollins dejan su rol en el aire.

Khaman Maluach (Phoenix Suns) se beneficia de la lesión de Mark Williams, con una vía real al puesto titular tras una Summer League brillante. La apuesta: doble-doble con dos tapones como escenario posible. Toumani Camara (Portland Trail Blazers) sube mucho en categoría: robos, tapones, triples y campo sólido desde un ala 3-and-D titular, ideal como relleno de última ronda.

Darryn Peterson (Utah Jazz), número 2 del draft y titular en el escolta, tendrá volumen, aunque el tamaño de ese volumen en una plantilla recargada es la duda. Su triple fiable le da un suelo alto. Ajay Mitchell (Oklahoma City Thunder) es eficiente en campo y libres y apunta a más uso tras la salida masiva de wings en OKC, con candidatura a Sexto Hombre y potencial de titular.

Cason Wallace (Oklahoma City Thunder) es especialista en robos, triples a buen porcentaje, campo fuerte y casi sin pérdidas. Ofensivamente es limitado, pero en este formato eso importa menos; es una de las mejores gangas tardías. Zach LaVine (Sacramento Kings) ha perdido 108 partidos en tres años y podría ser traspasado a un rol menor, pero hoy es candidato a liderar a Sacramento en anotación con buena eficiencia.

Peyton Watson (Cleveland Cavaliers) se consolida como alero 3-and-D titular, con poco uso ofensivo, pero suficiente para impactar en categorías. CJ McCollum (Atlanta Hawks) mantiene triples, buenos porcentajes en campo y libres y pocas pérdidas en un rol claro de backcourt. Más estable que excitante.

Brandin Podziemski (Golden State Warriors) puede ofrecer números muy completos desde el escolta, tras un año de carrera. Con el ataque abierto tras Curry, tiene espacio para dar un paso al frente. Jalen Green (Phoenix Suns) se desploma en este formato: rachas anotadoras con mal campo y casi nada de defensa, justo el perfil más castigado aquí.

Ronda 11: profundidad con matices claros

Jusuf Nurkić (Utah Jazz) suma rebotes y asistencias desde el cinco y apunta a titularidad con Kessler en Los Angeles, aunque puede no cerrar partidos y arrastra historial de lesiones. Kyshawn George (Washington Wizards) explotó como amenaza de dos vías en su segundo año, pero la plantilla más cargada de Washington complica la proyección de su rol.

RJ Barrett (Toronto Raptors) cae en fantasy categoría: 20 puntos por noche con libres flojos, pocos triples y casi nada de defensa. Lo que hace pesa poco aquí. Jaime Jaquez Jr. (Milwaukee Bucks) trae una línea ofensiva muy completa y la pole para minutos en el ala en una rotación abierta, frenado por la falta de triples.

Jakob Poeltl (Toronto Raptors) mantiene un perfil sólido de cinco clásico, aunque un problema de espalda lo dejó en 46 partidos y 25 minutos. Egor Dëmin (Brooklyn Nets) suma triples y asistencias como rookie, con mala definición interior que hunde su campo, y competencia directa de Mikel Brown Jr., Randle y Porter Jr.

Reed Sheppard (Houston Rockets) ve su camino a minutos estrechado por Marcus Smart y el regreso de VanVleet, aunque su estilo traduce muy bien a este formato. Maxime Raynaud (Sacramento Kings) cerró fuerte la temporada pasada, pero la presencia de un Sabonis sano le bloquea el techo.

Saddiq Bey (New Orleans Pelicans) llega de su mejor año y con nuevo contrato, aunque la competencia por posesiones en New Orleans es feroz. Sandro Mamukelashvili (Los Angeles Lakers) produce con eficiencia por minuto y tiene rol de sexto hombre en una rotación interior corta.

Anthony Black (Orlando Magic) se ganó un año de explosión, pero con Orlando sano no tiene asegurados minutos ni toques. Darius Acuff Jr. (Sacramento Kings), base rookie titular en un equipo en reconstrucción, encaja mejor en ligas de puntos: pérdidas y campo de novato son penalización máxima aquí.

Ronda 12: especialistas tardíos y sextos hombres de lujo

Jeremiah Fears (New Orleans Pelicans) es un microondas de alta posesión, pero el regreso de Dejounte Murray y la llegada de Bennedict Mathurin complican cualquier salto. Andrew Nembhard (Indiana Pacers) mostró su techo con 16,9 puntos y 7,7 asistencias sin Haliburton; esa línea hay que verla como techo, no como base.

P.J. Washington (Dallas Mavericks) ofrece triples, robos y tapones desde un cuatro titular fiable con siete rebotes por noche, aunque el frontcourt abarrotado le añade riesgo. Ace Bailey (Utah Jazz) aporta volumen de anotación desde el banquillo con tiro aún en desarrollo, en un rol poco claro dentro de una plantilla recargada.

DeMar DeRozan (Denver Nuggets) mantiene libres de élite, buen campo y casi ninguna pérdida, ahora recibiendo tiros limpios de Jokić. El rol en su nuevo equipo es difuso, pero parte como sexto hombre principal. Tari Eason (Houston Rockets) domina en robos, tapones y rebotes por minuto como pocos, atrapado en una rotación profunda de Houston.

Davion Mitchell (Miami Heat) ofrece asistencias con poquísimas pérdidas y un triple mejorado en un rol seguro. Solo por la categoría de pérdidas ya gana valor. Collin Gillespie (Phoenix Suns) suma triples, libres fuertes y pocas pérdidas, probablemente desde el banquillo, pero incluso así su perfil de tirador puro mueve agujas en categorías.

Aaron Gordon (Denver Nuggets) mantiene campo alto y triples en crecimiento junto a Jokić y Murray, con rol seguro y química probada, siempre con la salud como interrogante. Paul Reed (Detroit Pistons) sigue siendo uno de los mejores interiores por minuto y será el principal relevo de Jalen Duren.

Tre Jones (Chicago Bulls) es especialista en asistencias y robos, con rol ampliado cuando Josh Giddey se lesionó gran parte del año. Esta temporada su papel es más difuso. Devin Vassell (San Antonio Spurs) aporta triples tardíos con buenos libres, robos y pocas pérdidas, amenazado por un uso decreciente en un equipo en crecimiento.

Ronda 13: los últimos tiros… que pueden ganar ligas

En la última ronda aparecen los nombres que, si rompen, cambian una temporada.

Christian Braun (Denver Nuggets) volverá a jugar más de 30 minutos junto a Jokić. Su regresión general del año pasado, marcada también por las lesiones, deja en el aire el resto de la proyección. Quentin Grimes (Los Angeles Lakers) ofrece triples, buenos libres y robos como válvula de escape para Dončić y Reaves, compitiendo por ser la tercera opción ofensiva, donde está su techo.

Yaxel Lendeborg (Golden State Warriors), rookie con opciones de titularidad, encaja perfecto en el plan de juego de Golden State como pieza versátil de dos vías. Jrue Holiday (Portland Trail Blazers) se mantiene relevante con robos, triples, buenos libres y pocas pérdidas, incluso con la anotación en declive. A los 36 años y con Morant y Lillard por delante, el margen es fino.

Cameron Johnson (Denver Nuggets) vio caer sus contadores en Denver mientras su tiro se mantenía, una combinación que vale mucho más aquí que en ligas de puntos. Pelle Larsson (Miami Heat) mostró destellos el año pasado, y este Miami necesita chispazos de anotación. El contexto le abre una puerta.

El tablero está montado. Los perfiles están claros. La cuestión, como siempre en fantasy categoría, no es solo a quién eliges, sino qué estás dispuesto a sacrificar para ganar las categorías que de verdad deciden una liga.