Dominik Szoboszlai: El nuevo líder de Liverpool
Vladimir Smicer sabe perfectamente lo que significa dejar huella en Liverpool. El checo, héroe eterno de Estambul, firmó 183 partidos, 19 goles y una Champions inolvidable en 2005. Hoy, a los 53 años, mira a Anfield desde la distancia y reconoce en otro centrocampista europeo algo muy familiar: el eco de Pavel Nedved.
De Estambul a Szoboszlai
Smicer sigue de cerca el presente de los Reds y se ha detenido en la figura de Dominik Szoboszlai. A sus 25 años, el húngaro se ha convertido en mucho más que un fichaje ilusionante: es un líder sobre el césped, un futbolista que puede ocupar varias posiciones, desde la medular hasta zonas más adelantadas, e incluso el lateral derecho cuando el equipo lo necesita.
Su firma ya es reconocible. Golazos desde media distancia, golpeo limpio, violencia controlada en cada disparo. El último ejemplo, un misil de 30 metros en la Carabao Cup que sentenció a Tottenham: el balón salió como un latigazo, se arqueó en el aire y se coló en la escuadra. Un gol que levanta a la grada y obliga a los veteranos a asentir en silencio.
Ahí es donde Smicer ve el paralelismo con Nedved. No solo en la estética del disparo.
El espejo de Pavel Nedved
Pavel Nedved fue, durante un tiempo, el mejor jugador del planeta. Balón de Oro en 2003, centrocampista total, capaz de decidir partidos desde la segunda línea y de sostener a su equipo en los momentos más duros. Intensidad, carácter, piernas infinitas. Un jugador que convertía cada metro de césped en territorio propio.
Smicer lo explica sin rodeos. Para él, Szoboszlai y Nedved se parecen “en el lado físico del juego”: la capacidad para correr, pelear y chutar sin descanso. Destaca el ritmo de trabajo de ambos, la energía inagotable, la agresividad bien entendida. Los dos pueden marcar con la izquierda, con la derecha, desde fuera del área o llegando desde atrás. Y, sobre todo, comparten algo que no se entrena: liderazgo.
En un Liverpool donde Virgil van Dijk sigue siendo el gran referente, Smicer subraya la importancia de tener jefes en cada línea. Atrás, en el centro, arriba. Y en esa estructura, ve a Szoboszlai asumiendo el mando en el corazón del equipo.
El nuevo motor del centro del campo
El exmediocampista checo recuerda que, la temporada pasada, Szoboszlai ya actuó como líder y, a su juicio, fue el mejor jugador del equipo. No lo dice como elogio vacío, sino como advertencia: ahora le toca sostener ese nivel y seguir creciendo.
Porque Szoboszlai ofrece un menú completo. Puede dirigir el juego, filtrar el último pase, romper líneas con conducción, aparecer en el área para definir. Puede morder en la presión, recuperar balones, cerrar su banda o retrasar su posición si el contexto lo exige. Ha llegado a ocupar el lateral derecho en momentos puntuales, pero la sensación general es clara: su talento brilla más cuando pisa campo rival, cuando se instala en tres cuartos y convierte cada ataque en una amenaza.
Eso es, precisamente, lo que Smicer considera que Liverpool necesita: un centrocampista que pueda hacerlo “todo” durante un partido. Un jugador que conecte líneas, marque el ritmo y, cuando el equipo se atasca, se atreva a decidir con un disparo imposible.
Iraola, un Liverpool invicto y un reto mayor
El contexto también ha cambiado. Liverpool ahora trabaja bajo las órdenes del técnico español Andoni Iraola. El equipo se mantiene invicto en este arranque de la temporada 2026-27, pero la sensación es que todavía no ha alcanzado su techo. El engranaje funciona, aunque a ratos se nota que aún faltan automatismos, que la idea está en construcción.
En medio de ese proceso, Szoboszlai emerge como pieza central. No solo por los goles o las asistencias, sino por algo más sutil: la manera en que pide la pelota, cómo ordena a sus compañeros, cómo asume la responsabilidad en los minutos calientes.
El próximo examen llega con una visita a Bournemouth antes del primer parón internacional. Un viaje que, sobre el papel, debería servir para afianzar sensaciones. Pero también una oportunidad para que Szoboszlai refuerce esa imagen de líder total que Smicer ya ve en él.
Nedved marcó una época desde la medular. La pregunta ahora es si, con Iraola al mando y Anfield como escenario, Szoboszlai está a punto de escribir una historia similar con la camiseta del Liverpool.




