Zverev celebra su gran año tras el U.S. Open
El último grande del calendario ya es historia. El U.S. Open bajó el telón de los torneos de Grand Slam en 2026, pero Alexander Zverev apenas ha tenido tiempo para mirar atrás y saborear lo que ha conseguido.
El alemán conquistó el título en Nueva York tras imponerse a Ben Shelton en la final del pasado fin de semana. Fue su segundo grande de la temporada después de no haber levantado ninguno en toda su carrera hasta este año. Un giro radical en su trayectoria, la confirmación de un jugador que por fin ha aprendido a ganar en los escenarios más grandes.
Dos días de “pretemporada de vacaciones”
La victoria desató la celebración también lejos de la pista. Sophia Thomalla, pareja de Zverev desde hace años, volcó su alegría en redes sociales y, acto seguido, ambos se regalaron un paréntesis mínimo, casi simbólico.
El miércoles, Thomalla publicó en Instagram una foto en blanco y negro de los dos posando en la playa. El mensaje, tan irónico como revelador del momento que vive el tenista: “Day 2 of our 2 day off season”.
Ella, en bikini. Él, sin camiseta y con bañador, relajado, con la silueta de un jugador que ha pasado meses castigando su cuerpo en el circuito. Apenas dos días para respirar. Nada más.
Distintos medios apuntan a que la escapada tuvo como escenario Monte Carlo, en Mónaco, uno de los refugios habituales de la élite del tenis. Un lugar perfecto para desconectar… aunque sea a contrarreloj.
Una pareja a distancia… hasta que hay que celebrar
Thomalla, una de las influencers más reconocidas de Alemania y presentadora de televisión de éxito, no pudo estar en la grada ni en Nueva York ni en la otra final de Grand Slam que Zverev ganó este año. La agenda manda, incluso cuando tu pareja está haciendo historia en el deporte.
Eso no le ha impedido reservar tiempo para lo que realmente importa. No estuvo en las finales, pero sí en las celebraciones posteriores. Como en este breve parón tras el U.S. Open, en el que la prioridad fue estar juntos, aunque solo fueran 48 horas.
Asia espera al campeón
El respiro termina ahí. El circuito no entiende de sentimentalismos. La ATP se desplaza ahora a Asia, con varias citas encadenadas durante el próximo mes antes de que la temporada eche el cierre definitivo en Europa.
Todo indica que Zverev seguirá compitiendo sin levantar demasiado el pie del acelerador. Tiene el mejor año de su carrera entre manos y no parece dispuesto a regalar ni un torneo. Dos grandes en el bolsillo, confianza desbordante y un calendario que todavía ofrece escenarios para agrandar su 2026.
La “off season” de Zverev ha durado dos días. El resto, de nuevo, será trabajo, viajes y la presión de un número uno en potencia que ya ha aprendido a ganar… y no quiere parar.




