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Kevin Durant rectifica y coloca a los Warriors por encima de los Nets

Kevin Durant lleva semanas agitando un avispero que en la Bahía nunca está del todo dormido. Primero puso por delante, “sobre el papel”, a los Philadelphia 76ers de 2026 respecto a los Golden State Warriors con los que fue campeón. Después, en una charla en Boardroom, volvió a dejar a su antiguo equipo en segundo plano. O eso parecía.

La pregunta era sencilla: ¿cuál fue el mejor equipo, sobre el papel, en el que ha jugado? Durant no dudó al principio. Señaló a los Brooklyn Nets.

Empezó a recitar nombres como si leyera un cartel de estrellas de un All-Star permanente: Kyrie Irving, James Harden, Blake Griffin, LaMarcus Aldridge, Paul Millsap, Patty Mills… y, por supuesto, él mismo. “Teníamos los nombres en ese equipo”, vino a resumir. Talento, currículum, premios individuales: todo encajaba para que, en su cabeza, esos Nets ocuparan el número uno de su lista.

Ahí llegó el matiz que volvió a encender las alarmas en la Bahía.

Durant explicó por qué no incluía de entrada a los Warriors. Recordó que, en aquel momento, Stephen Curry ya era MVP, pero que Klay Thompson y Draymond Green apenas empezaban a acumular reconocimientos. “Eran All-Stars una vez”, vino a decir. Frente a eso, los veteranos de Brooklyn ya llegaban con sus carreras prácticamente completas, con sus premios y méritos bien asentados, a los que se sumaban las figuras de Durant, Harden y Kyrie.

Bajo ese prisma, el de las “accolades” puestas sobre la mesa, Brooklyn ganaba el pulso. Era el mismo argumento que había utilizado hace unas semanas para colocar a los 76ers de 2026 por encima de aquellos Warriors campeones. Y, como entonces, el discurso no cayó precisamente en saco roto: su explicación molestó a Klay Thompson, siempre orgulloso del legado de aquel grupo.

Pero Durant no tardó en matizar. Y, esta vez, con un giro importante.

Tras pensarlo mejor, el alero reconoció que había dejado fuera a un equipo clave. “Obviamente, el mejor equipo en el que jugué fue los Warriors”, admitió. Y afinó todavía más: para él, la versión más temible fue la de 2019, la del intento de ‘three-peat’. “Quiero decir que el equipo de 2019 fue una locura, pero nos lesionamos. Con Cousins de cinco, probablemente es el mejor equipo del que he formado parte sobre el papel”.

El detalle no era menor: se había olvidado de DeMarcus Cousins. El pívot se perdió buena parte de la temporada 2018-19 por lesión, lo que explica que Durant no lo tuviera tan presente en su primer impulso. Aun así, cuando se detuvo a revisar aquella plantilla, no le quedaron dudas.

“Me olvidé de Cuz. No jugué mucho con él ese año, porque se lesionó. Pero cuando lo miras sobre el papel, probablemente sí”, reconoció, antes de añadir que aquel equipo de Brooklyn quedaba “muy cerca” como segundo en su ranking personal.

Entre líneas, Durant dejó otro pensamiento que sigue pesando en su carrera: el arrepentimiento por no haber podido coronar el proyecto de los Nets con un anillo. Aseguró que sabía que el ambiente habría sido “tremendo” si ese grupo hubiera logrado el título. No ocurrió. Las lesiones, los conflictos internos y la volatilidad del proyecto se impusieron a todo ese talento acumulado.

En la Bahía, las palabras de Durant se escuchan siempre con lupa. Esta vez, al menos, la rectificación devuelve a aquellos Warriors de 2019 al lugar que muchos ya les habían reservado: en la cima del imaginario de uno de los grandes talentos de su generación. La pregunta es otra ahora: ¿cuánto tiempo pasará antes de que vuelva a mover el tablero de su propia historia?