Lindy Waters III se une a los Beijing Ducks: nuevo reto en la CBA
Lindy Waters III ya tiene destino tras quedar libre este verano. Sin hueco en la rotación de los San Antonio Spurs y sin nuevo contrato en la NBA, el escolta emprende viaje a China para firmar con los Beijing Ducks de la CBA, según adelantó Brett Siegel de ClutchPoints.
El movimiento cierra un ciclo de cinco temporadas en la liga estadounidense y abre otro en un equipo que viene de rozar las Finales en el baloncesto chino. Waters compartirá vestuario con otro viejo conocido de la NBA, JaKarr Sampson, en una plantilla que no se conforma con lo hecho el curso pasado.
Los Ducks terminaron cuartos en la fase regular con un balance de 29-13 y alcanzaron las semifinales del playoff, donde cayeron ante los que acabarían siendo campeones, Shanghai Sharks. El objetivo ahora es claro: dar el salto definitivo. La llegada de un tirador como Waters encaja en ese plan.
De no ser drafteado a hacerse un sitio en la liga
El camino de Waters hasta aquí no fue sencillo. Tras cuatro temporadas en Oklahoma State, no fue elegido en el Draft de 2020. Su primer año como profesional lo pasó en los Enid Outlaws de The Basketball League, lejos de los focos y del escaparate de la NBA.
Desde ahí se ganó una oportunidad con Oklahoma City Thunder. En la franquicia de su estado natal repartió sus primeros tres cursos entre el primer equipo y el filial, Oklahoma City Blue, en la G League. En esos tres años con los Thunder disputó 104 partidos, con medias de 5,3 puntos y 1,8 rebotes, dejando claro su perfil de especialista exterior capaz de abrir la pista.
El siguiente salto llegó en el verano de 2024, cuando Golden State Warriors apostó por él. En un sistema que exige lectura, movimiento sin balón y puntería, Waters participó en 38 encuentros, nueve como titular. Firmó 5,5 puntos, 2,5 rebotes y 1,1 asistencias por noche, demostrando que podía sostener un rol de rotación en una estructura competitiva.
A mitad de la temporada 2024-25, su nombre apareció en uno de esos traspasos multitudinarios: acabó en Detroit Pistons dentro de un intercambio a cinco bandas que tuvo a Jimmy Butler como gran protagonista. En Detroit, sin embargo, el escaparate fue menor. Solo 14 partidos, 3,4 puntos y 1,0 rebotes por encuentro, en una franquicia en reconstrucción donde las prioridades iban por otro lado.
El último capítulo en la NBA lo escribió con los Spurs. San Antonio lo firmó el pasado verano y lo utilizó como recurso de banquillo en 40 partidos. Su impacto se midió en ráfagas cortas: 7,1 minutos de media, 2,4 puntos por aparición. En playoffs, en plena carrera hasta las Finales de 2026, Gregg Popovich también tiró de él en momentos puntuales: nueve partidos, 1,7 puntos en 3,8 minutos. Un rol mínimo, pero dentro de un equipo que peleó por el anillo.
Un verano tranquilo en San Antonio… salvo por Wembanyama
La salida de Waters encaja en un verano relativamente conservador para los Spurs, que vienen de perder las Finales y han optado por la continuidad como hoja de ruta.
El gran movimiento fue blindar a su nueva superestrella: Victor Wembanyama firmó una extensión de cinco años y 252 millones, el tipo de contrato que marca el proyecto de una franquicia durante una década. A su alrededor, la dirección deportiva aseguró piezas de rotación que ya conocían el sistema: Harrison Barnes, Julian Champagnie y Jordan McLaughlin renovaron sus vínculos.
No todo fue continuidad. En la agencia libre, San Antonio incorporó a Tobias Harris con un contrato de dos años. El veterano ala-pívot llega para competir directamente con Champagnie por el puesto de cuatro titular, una posición señalada desde hace meses como la gran necesidad del equipo. El mensaje fue claro: reforzar el frente de ataque sin desarmar el núcleo que llevó al equipo a las Finales.
En el Draft, los Spurs siguieron sumando juventud y físico. En primera ronda seleccionaron a Jayden Quaintance y Tarris Reed Jr., mientras que en segunda llegaron Ja’Kobi Gillespie y Maliq Brown. Más piezas para un proyecto que quiere crecer sin saltarse pasos.
Un tirador en busca de protagonismo
Para Waters, el paso a los Beijing Ducks supone algo más que un simple cambio de liga. Es la oportunidad de pasar de ser un recurso de fondo de banquillo en la NBA a convertirse en una pieza importante en un aspirante al título en la CBA.
Su historial habla de un jugador que se ha ganado cada contrato a base de insistencia. De los Enid Outlaws a las Finales con los Spurs, sin atajos. Ahora le toca otro tipo de presión: responder como extranjero en una liga donde se exige impacto inmediato.
Los Ducks ya estuvieron cerca la temporada pasada. Con Sampson y ahora Waters en plantilla, el listón sube. La pregunta es sencilla y directa: ¿será suficiente este salto de calidad para que Pekín deje de mirar las Finales desde la barrera y pelee por el trono de los Sharks?



