logo

Edu Gaspar deja Nottingham Forest: reestructuración en Marinakis

La etapa de Edu Gaspar en Nottingham Forest se ha acabado casi antes de empezar. El brasileño, nombrado global head of football en julio de 2025 dentro del entramado de clubes de Evangelos Marinakis, ha dejado el cargo algo más de un año después de su llegada al City Ground. Su contrato, según se entiende, ha sido rescindido y el club no tiene intención de buscarle sustituto.

Su marcha no sorprende dentro del entorno de Forest. Edu llevaba meses fuera del foco: no acudía a un partido desde febrero y su figura había ido desapareciendo de la primera línea a medida que la temporada pasada se convertía en una montaña rusa en el banquillo. Cuatro entrenadores en un solo curso dejan cicatrices internas. Y el brasileño quedó en medio de varias de ellas.

El punto de fractura se produjo con Nuno Espírito Santo, destituido en septiembre y primer técnico en caer en ese carrusel. La relación entre ambos se deterioró de forma evidente. Nuno, en sus últimas apariciones, dejó entrever tensiones internas y admitió que su vínculo con Marinakis ya no era el mismo. Ese cambio de dinámica, puertas adentro, también salpicó la posición de Edu.

El brasileño había llegado con un perfil potente. Se incorporó al proyecto de Marinakis tras seis años en Arsenal, donde ascendió hasta convertirse en el primer director deportivo de la historia del club en 2022. Antes, como jugador, levantó dos títulos de Premier League y dos FA Cups con los Gunners. Fue una de las figuras clave en la apuesta por Mikel Arteta para el banquillo del Emirates Stadium, una decisión que terminó devolviendo a Arsenal a la cima de la Premier League con su primer título liguero en 22 años la pasada temporada.

En Forest, su rol iba mucho más allá del día a día del primer equipo. Su mandato abarcaba también a Olympiacos y Rio Ave, entidades igualmente controladas por Marinakis. Un paraguas deportivo global, pensado para alinear estrategias, mercados y planificación entre Inglaterra, Grecia y Portugal. Sobre el papel, una estructura moderna. En la práctica, un tablero complejo en el que las fricciones entre entrenador, propiedad y dirección deportiva terminaron por romper el equilibrio.

Con la salida de Edu, Forest no levantará una nueva figura equivalente. Será George Syrianos, chief football officer del club, quien asuma sus funciones. Un movimiento que concentra aún más poder deportivo en una sola figura y que apunta a un modelo más directo entre propiedad y estructura técnica.

El cambio no llega solo. Hace apenas una semana, Theodore Giannikos, ex vicepresidente de Olympiacos, fue nombrado nuevo consejero delegado de Forest. Sustituye a Lina Souloukou, que dejó el cargo al final de la pasada temporada. Otro relevo de alto nivel en la cúpula, otra señal de que Marinakis está reordenando su organigrama a su manera, con hombres de máxima confianza en puestos clave.

El City Ground, mientras tanto, asiste a una transformación silenciosa lejos del césped. La pregunta es cuánto tardará en notarse en el campo. Y quién marcará ahora el rumbo deportivo en un club que ya ha demostrado que no tiene paciencia con los errores.