logo

Empate en Portman Road: Delap y un Nottingham Forest que falla

El viernes por la noche, Portman Road respiró tensión. Ipswich Town sobrevivió más que compitió y acabó firmando un 1-1 ante un Nottingham Forest que hizo casi todo para ganar… salvo rematar el trabajo.

Dara O’Shea, sólido y expuesto a partes iguales, completó los 90 minutos en el centro de la zaga local. Su equipo pasó largos tramos del partido replegado, obligado a resistir las oleadas del conjunto de Oliver Glasner, que se marchó con la sensación de haber dejado escapar dos puntos.

Un viejo conocido vuelve… sin pólvora

El foco estaba sobre Liam Delap. La afición de Ipswich no olvida sus 12 goles en la temporada 2024-25, la campaña que le abrió la puerta a un traspaso millonario rumbo a Chelsea. Esta vez, sin embargo, regresaba vestido de Nottingham Forest y con solo dos tantos en la Premier League desde que salió de Suffolk.

Portman Road esperaba ver de nuevo al delantero que arrasó con su camiseta. Lo que vio fue a un atacante desconectado, atrapado entre el recuerdo de lo que fue y la presión de lo que ya no consigue ser. La oportunidad de redención llegó a falta de 16 minutos: una ocasión clarísima, la clase de balón que un nueve en racha no perdona. Delap la mandó al limbo y con ella se evaporó la opción más nítida de Forest para llevarse el triunfo.

Ese fallo resume su momento. Y también el de un Forest que solo ha ganado uno de sus ocho partidos de liga con Glasner.

Gol tempranero y regalo en la salida

El plan visitante pareció perfecto de inicio. Forest golpeó pronto, con justicia. Neco Williams culminó la primera fase de dominio con un tanto en el minuto 13 que hizo justicia al arranque agresivo del equipo. El lateral atacó el espacio, llegó con determinación y silenció al estadio. Ventaja merecida. Control del juego. Sensación de autoridad.

Ipswich, dirigido por Gary O’Neil, se aferró al partido como pudo. No encontraba fluidez, no lograba sacar a Forest de su zona de confort. Hasta que el duelo cambió no por una genialidad, sino por un error grosero.

Nikola Milenkovic, cómodo hasta entonces, cometió el tipo de fallo que persigue a un defensa durante días. Un mal pase atrás, sin tensión, sin medir el riesgo, abrió la puerta a Julio Enciso. El atacante no perdonó en el minuto 41 y empató el marcador. Portman Road despertó. Forest, de la nada, se encontró de nuevo en un encuentro que creía tener bajo control.

Forest aprieta, Ipswich resiste

Tras el descanso, la sensación fue clara: solo un equipo parecía en condiciones de ganar. Forest adelantó líneas, apretó la salida de balón, obligó a O’Shea y compañía a multiplicarse en el área propia. Ipswich sobrevivió a base de despejes, ayudas y algún que otro susto.

El momento caliente llegó nada más arrancar la segunda parte. Minuto 47. Entrada dura de Issa Diop sobre James McAtee. El banquillo de Forest se levantó pidiendo roja directa. El árbitro optó por la decisión más benévola y Diop se quedó en el campo. La frustración visitante creció. Glasner miraba al césped sin entender cómo el partido se le escapaba entre los dedos.

Aun así, su equipo siguió insistiendo. Williams mantuvo el tono alto por banda, Delap buscó espacios sin éxito y el bloque rojiverde se instaló en campo rival. Faltó precisión en el último pase. Faltó un rematador en forma. Faltó lo que, no hace tanto, Delap sí ofrecía en ese mismo estadio.

Un punto que sabe distinto a cada lado

El pitido final dejó dos lecturas opuestas. Para Ipswich Town, el 1-1 tiene sabor a alivio. O’Neil se marchó con un punto en un encuentro en el que su equipo fue sometido durante muchos minutos. Para Forest, el empate huele a oportunidad perdida, otro capítulo en una racha liguera que no despega.

Glasner se irá a casa dándole vueltas a la misma pregunta: ¿cómo puede un equipo que genera tanto irse con tan poco? Y, mientras tanto, Portman Road seguirá recordando al viejo Delap, el que marcaba la diferencia, y preguntándose si volverá a verlo… aunque ahora sea con otra camiseta.