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Estevão define su camino en Chelsea sin controversias

Ni una chispa de controversia. Ante los micrófonos de la selección brasileña, Estevão dejó claro que no ha viajado para abrir debates sobre las decisiones de su nuevo entrenador en Stamford Bridge. El joven extremo, una de las grandes joyas surgidas de Palmeiras, eligió otro camino: el del trabajo silencioso y la competencia feroz.

Con la delantera de Chelsea repleta de talento y egos en plena ebullición, el brasileño no se escondió ante la pregunta inevitable sobre la lucha por un puesto. Su respuesta fue tan directa como madura para su edad: cada técnico tiene su idea, su modelo, su libreto. Él, dijo, solo puede responder en el campo de entrenamiento.

Recordó que el plantel ofensivo de Chelsea está cargado de calidad y que eso eleva el listón a diario. En lugar de quejarse por los minutos o insinuar descontento, el atacante insistió en un mensaje repetido casi como un mantra: dar el máximo cada día, entrenar al límite y exprimir cada oportunidad que se le presente.

En su discurso apareció también la otra pata de su confianza: la fe. Aseguró que intenta controlar todo lo que está en sus manos, dejar el resto “en manos de Dios” y apoyarse en una fuerte convicción personal. Nada de reproches, nada de presiones públicas al cuerpo técnico. Solo la promesa de un futbolista decidido a ganarse su espacio en Londres a base de trabajo y paciencia.

En un vestuario donde la competencia por un lugar en el once es implacable, Estevão ya ha dejado claro cuál será su respuesta: menos ruido, más entrenamiento. Y que hablen sus minutos cuando lleguen.