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Eto’o enciende la mecha: acusaciones y pulso con el arbitraje camerunés

Samuel Eto’o ha vuelto a colocar el foco sobre sí mismo y sobre la Federación Camerunesa de Fútbol que preside. Esta vez no por un resultado deportivo, sino por unas acusaciones tan explosivas como imprecisas, que han sacudido al estamento arbitral del país y han salpicado de lleno a uno de sus nombres más conocidos: Alioum Sidi.

En un acto que debía ser de celebración —la graduación de una nueva promoción de árbitros cameruneses— el tono cambió de golpe. Ante los jóvenes colegiados, Eto’o lanzó una advertencia sobre “ciertos individuos” con los que podrían cruzarse en su carrera. Y, sin nombrarlo, describió a “un exárbitro internacional y oficial del ejército” al que acusó de haber jugado un papel “negativo” contra los intereses de Camerún.

La sala se quedó con una idea clara: alguien, desde dentro, habría intentado torcer el rumbo de la selección y de otros combinados africanos.

Sospechas sobre un “exárbitro y oficial del ejército”

Las palabras de Eto’o, recogidas por la cadena camerunesa CFOOT, fueron directas en su contenido, aunque vagas en los detalles. Según el presidente federativo, ese exárbitro habría “intentado influir en Marruecos a favor de otro país” en competiciones africanas anteriores. Y fue más allá: aseguró que la misma persona “repitió lo mismo cuando las Leonas Indomables participaron en la última edición de la Copa Africana de Naciones Femenina”.

Nada de nombres. Nada de fechas. Ninguna explicación sobre cómo se habría producido esa supuesta influencia, ni qué selección se habría beneficiado. Solo una silueta: exárbitro internacional, oficial del ejército, con un rol actual en el fútbol camerunés.

Suficiente para que todas las miradas se dirigieran al mismo punto. La descripción encajaba con Alioum Sidi, antiguo árbitro internacional, oficial del ejército camerunés y hoy presidente de la Asociación de Árbitros de Fútbol de Camerún. El rumor corrió solo. Y la respuesta no tardó.

La réplica de Alioum Sidi: “Pruebas, o tribunales”

Alioum Sidi entendió las acusaciones como un ataque directo. Sin rodeos, respondió con un comunicado en el que rechazó de forma categórica cualquier vínculo con intentos de manipular partidos o actuar contra los intereses de Camerún.

El exárbitro negó “toda acusación, insinuación o interpretación” que lo presente como alguien que haya tratado de influir un encuentro en favor de otro país o en perjuicio del suyo. Nada de matices. Nada de medias tintas.

Después, cambió el sentido del golpe. Exigió a Eto’o que detalle los hechos concretos en los que se basa y que aporte “pruebas objetivas” que sustenten esas palabras pronunciadas en público. Y marcó una línea roja: si el presidente federativo no lo hace, llevará el caso ante la justicia ordinaria y los órganos competentes para defender su honor, su reputación y su integridad.

El pulso dejó de ser solo mediático. Pasó al terreno de las posibles consecuencias legales.

Un conflicto más profundo: el caso ante el TAS

Detrás del cruce de declaraciones se adivina un conflicto más amplio. El propio Sidi apuntó a un contexto que ayuda a entender la tensión: el litigio en curso entre la Asociación de Árbitros de Fútbol de Camerún, que él encabeza, y la Federación Camerunesa de Fútbol ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, el TAS.

En ese escenario de enfrentamiento institucional, Sidi interpreta las palabras de Eto’o como un síntoma. Habló de un “presidente de la federación que pierde la compostura”, un dardo directo al exdelantero, que ya vive bajo un escrutinio constante por su estilo de gestión y sus guerras internas en el fútbol camerunés.

Eto’o, por ahora, no ha aportado ni nombres ni documentos. Solo una acusación pública, lanzada ante futuros árbitros, en un momento delicado para la credibilidad del arbitraje africano y para la imagen de la propia federación que dirige.

La pelota ya no está en el césped. Está en los despachos, en los tribunales y en los pasillos del poder federativo. Y la pregunta es evidente: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar cada bando en esta batalla que amenaza con desbordar al fútbol camerunés?