Eva Olid y su valentía en el Manchester United femenino
La nueva entrenadora del Manchester United femenino, Eva Olid, no ha necesitado ni un solo partido oficial para marcar territorio. Su mensaje, a vestuario y afición, es directo: valentía, mentalidad ofensiva y cero complejos, aunque alrededor del club se hable más de dudas que de aspiraciones.
El estreno llega este viernes, en casa de London City Lionesses, en la jornada inaugural de la Women's Super League (19:00 BST). Será el primer examen real a un proyecto que nace entre el escepticismo por un mercado de fichajes discreto y la marcha de Marc Skinner este verano.
Olid aterriza en Manchester procedente de Hearts, donde se ganó fama de entrenadora capaz de llevar al límite a sus equipos. Lo sabe ella, lo sabe quien la ha seguido y lo recuerda sin titubeos al responder a quienes ya descartan al United de la pelea por el top tres.
“Es normal tener gente que duda”, admite. “La gente que me siguió en los últimos años con Hearts sabe que hice algo imposible posible, así que creo en lo que vamos a hacer. No es algo que se consiga en semanas, pero creo que con un poco de tiempo se logran cosas imposibles”.
El contexto no le favorece. La pretemporada ha dejado más interrogantes que certezas y el cambio de estilo que propone no es menor. Sin embargo, Olid no ha rebajado ni un milímetro el listón de exigencia interna. Quiere que su sello se vea ya en Londres, aunque asuma que el equipo aún está en construcción.
“Mi ambición es el fútbol de ataque. Centro los planes de partido en cómo podemos hacer daño a los rivales. Todos los equipos tienen debilidades que podemos explotar”, explica. No habla de contención, ni de prudencia. Habla de ir a por el rival.
Ahí está el giro respecto a la etapa anterior. La española reconoce que el estilo será distinto al del curso pasado y que el desafío es mayúsculo. Cambiar la identidad de un equipo grande, con poco margen y bajo la lupa, nunca es sencillo. Ella ha optado por una vía pragmática para el debut.
“Puedes imaginar que no es una tarea fácil”, admite. “Lo que hice fue dejar a un lado los principios de juego que pensé que eran más difíciles de cambiar para el primer partido, para que podamos competir”.
Es decir, la revolución táctica será gradual, pero la idea madre no se toca: un United valiente, protagonista con balón, capaz de asumir riesgos aunque eso suponga exponerse atrás. Ese fue, de hecho, el compromiso sellado con el club cuando aceptó el cargo.
“La entidad quería jugar un fútbol atractivo y ser valiente. Sabemos que eso conlleva riesgos, pero el club me apoya en eso. Me ficharon para eso”.
El mensaje queda claro. No promete atajos ni soluciones exprés. Promete un equipo que mire hacia adelante, que no se esconda ante las dudas externas y que convierta esa desconfianza en combustible. El primer paso se da en Londres. El resto de la liga está a punto de descubrir hasta dónde llega la fe de Eva Olid en lo imposible.




