Everton se prepara para el desafío en el Emirates contra Arsenal
Everton viaja al norte de Londres este sábado para medirse al vigente campeón de la Premier League, Arsenal, con la herida aún abierta de la derrota en casa ante Chelsea el pasado fin de semana. El escenario no puede ser más hostil: el Emirates Stadium, un campo donde los Toffees han firmado años de frustraciones y actuaciones para el olvido.
La sensación alrededor del club es extraña. Por un lado, casi nadie espera nada de este Everton en este estadio. Por otro, la inquietud creció tras la rueda de prensa de David Moyes, que dejó caer que hay jugadores de la plantilla tocados físicamente, pero se negó a desvelar nombres. Un mensaje enigmático para una afición que ya llega con la confianza al límite.
Al otro lado, Arsenal se presenta sólido, asentado en la parte alta de la tabla, segundo clasificado y con una sola derrota, precisamente ante el líder Manchester City. El equipo de Mikel Arteta, fichado en su día por Moyes en su etapa en Goodison, ha mostrado tramos de auténtico dominio, sobre todo atrás: solo cinco goles encajados, el mejor registro defensivo del campeonato, compartido con el conjunto de Guardiola. En su estadio, esa seguridad se multiplica.
Dudas físicas y un once bajo la lupa
La lista de ausencias también condiciona el relato del partido. En Arsenal, Arteta no podrá contar con Bukayo Saka, William Saliba ni Christos Tzolis, tres bajas de peso en ambos extremos del campo. La posible aparición de Piero Hincapié, si finalmente entra en la convocatoria, podría darle algo de aire en la rotación defensiva, pero el técnico español llega obligado a ajustar.
En Everton, las miradas se posan sobre el estado físico de Jarrad Branthwaite y Vitaliy Mykolenko. Ambos pasaron pruebas de última hora para poder jugar ante Chelsea, pero eso no garantiza que estén listos para repetir esfuerzo al máximo nivel en Londres. Son duda competitiva, aunque Moyes ya ha demostrado que está dispuesto a arriesgar con ellos.
El caso de Christian Nørgaard es distinto, pero igual de significativo. El fichaje veraniego ofreció una imagen muy pobre en su última aparición, pese a que el técnico escocés insistió públicamente en que estaba preparado. En la rueda de prensa previa a este duelo, el propio Moyes admitió que incluso llegó a plantearse darle la titularidad entonces y que se dio cuenta a tiempo de que habría sido un error. Un reconocimiento poco habitual en un entrenador que suele blindar a sus jugadores.
Plantilla disponible y posible dibujo
La expedición de Everton llega con tres porteros: Jordan Pickford, Mark Travers y King. En defensa, además de Branthwaite y Mykolenko, que se encuentran en dinámica de entrenamiento, están Michael Keane, Jake O’Brien, James Tarkowski y Ainsley Maitland-Niles.
En el centro del campo, las opciones pasan por Harrison Armstrong, Kiernan Dewsbury-Hall, James Garner, Hayden Hackney, Christian Nørgaard —también señalado como en fase de trabajo— y Merlin Röhl. Por fuera, las bandas pueden ocuparlas Charly Alcaraz, Tyler Dibling, Tyrique George, Brennan Johnson o Jack Grealish. En punta, la referencia es clara: Thierno Barry.
Todo apunta a que Moyes repetirá el 4-1-4-1 que ha utilizado hasta ahora. Un sistema que le da algo de orden sin balón, pero que le ha costado generar peligro sostenido. La gran incógnita es cuánto tiempo seguirá dejando en el banquillo a dos futbolistas que piden paso: Tyrique George y Hayden Hackney. Ambos ofrecen energía y piernas frescas, justo lo que suele necesitar un equipo que sufre en el tramo final de los partidos.
Un once con riesgos calculados
El once inicial probable de Everton, si Moyes mantiene su línea, sería:
- Portería: Jordan Pickford.
- Defensa: Vitaliy Mykolenko, Jarrad Branthwaite, James Tarkowski, Ainsley Maitland-Niles.
Moyes parece dispuesto a alinear a Mykolenko aunque no esté al cien por cien, como ya hizo la semana pasada. Branthwaite, por su parte, es el termómetro de la zaga: cuando él sostiene, todo el entramado defensivo respira. Si alguno de los dos no aguanta el ritmo que impone Arsenal en casa, el castillo azul puede tambalearse pronto.
- Centro del campo: James Garner, Harrison Armstrong, Jack Grealish, Kiernan Dewsbury-Hall, Merlin Röhl.
Garner será clave. Si Everton quiere competir ante un equipo que somete con balón, necesita que el mediocentro esté impecable en la lectura de juego y en la primera salida. A su alrededor, Armstrong y Dewsbury-Hall deben ofrecer piernas y líneas de pase, mientras Grealish aporta pausa y desequilibrio. Röhl, al que Moyes ya utilizó con un rol más defensivo la semana pasada, volvería a encargarse de tapar líneas y ayudar a sostener el bloque.
- Delantera: Thierno Barry.
Solo ante el mundo, o casi. Barry será la referencia ofensiva, obligado a pelear cada balón largo, cada envío directo, cada transición. Su capacidad para aguantar de espaldas y dar unos segundos de respiro a sus compañeros puede marcar la diferencia entre un equipo hundido en su área y otro que, al menos, consigue salir de vez en cuando.
En el banquillo, las alternativas ofrecen matices interesantes:
- Mark Travers, Michael Keane, Jake O’Brien, Hayden Hackney, Christian Nørgaard, Brennan Johnson, Tyrique George, Charly Alcaraz y Tyler Dibling.
Hackney, especialmente, debe preguntarse qué más necesita hacer para ganar minutos. Aporta dinamismo, agresividad sin balón y llegada desde segunda línea. George también pide protagonismo por su atrevimiento y capacidad para encarar. Si el partido se rompe o si Everton se ve obligado a remontar, ambos nombres pueden aparecer pronto en escena.
Arsenal llega como favorito, con la inercia de un campeón y un Emirates acostumbrado a mandar. Everton aterriza con dudas, con futbolistas tocados y con un técnico que se debate entre proteger a los suyos o exprimirlos al límite. En noches así, un detalle cambia el guion. La cuestión es clara: ¿será otro capítulo gris de los Toffees en el norte de Londres o el día en que, por fin, desafíen la lógica del Emirates?




