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Everton visita al Emirates con dudas y Arsenal golpeado

La visita de Everton al Emirates Stadium llega en el peor momento posible para los de David Moyes. El equipo acaba de encajar su primera derrota de la temporada en liga, un 0-2 en Goodison Park ante Chelsea, y solo ha logrado una victoria en sus últimos seis partidos de Premier League, aquella ante Ipswich Town hace ya cinco semanas. Ahora, el reto sube varios peldaños: enfrentarse al vigente campeón, Arsenal, en su propio estadio.

Moyes se blinda con el parte médico

En un campeonato en el que casi todos se quejan de lesiones y sanciones, Everton aparece, al menos sobre el papel, con la enfermería despejada. Vitalii Mykolenko ya ha dejado atrás el problema que arrastraba tras su concentración con Ucrania y está disponible. Christian Norgaard, con pasado en Arsenal, también ha regresado y ya tuvo minutos saliendo desde el banquillo ante Chelsea.

Ese es el lado positivo. El matiz lo pone Jarrad Branthwaite. El central no se entrenó el jueves y su ausencia encendió las alarmas sobre su disponibilidad para el duelo en Londres. Moyes, sin embargo, cerró filas. En la rueda de prensa previa al encuentro se negó a dar detalles sobre el estado físico del defensa… o de cualquiera de sus jugadores. Solo admitió que algunos arrastran el típico “desgaste” propio de estas alturas de curso.

Así, la situación es clara y a la vez enigmática: no hay bajas confirmadas en la plantilla de Everton, pero Branthwaite se mantiene como duda real, la única sombra en un grupo que, numéricamente, llega entero a uno de los exámenes más duros del calendario.

Arsenal pierde a su faro

Si Everton viaja con casi todo, Arsenal no puede decir lo mismo. Mikel Arteta afronta el choque sin una de sus piezas más determinantes. Bukayo Saka sufrió una lesión esta semana que lo mantendrá fuera de los terrenos de juego, según los informes, hasta dos meses. El alcance exacto aún no se ha detallado, pero lo que sí está confirmado es que el extremo, al que Jamie Redknapp llegó a calificar de “outstanding”, se perderá la cita ante Everton.

No es el único golpe para los londinenses. William Saliba continúa de baja a largo plazo por un problema de espalda originado en el pasado Mundial. Su ausencia sigue obligando a Arteta a retocar el eje de la defensa, una zona clave ante un rival que suele castigar cualquier desajuste a balón parado o en transición.

A ellos se suma Christos Tzolis. El atacante griego, fichaje del verano, arrastra una lesión en el muslo sufrida con su selección. Está cerca de reaparecer, pero no llegará a tiempo para recibir a los de Moyes en el Emirates.

Tres nombres, tres ausencias de peso en una plantilla que aspira a repetir título y que, sin Saka, pierde desborde, gol y una buena parte de su chispa ofensiva.

Un viaje incómodo, una oportunidad

Sobre el césped, el escenario se dibuja nítido: Arsenal, mermado pero campeón y con la presión de imponer su ley en casa; Everton, herido por la derrota ante Chelsea, con un solo triunfo en seis jornadas, pero prácticamente al completo y con la posibilidad de dar un golpe inesperado en Londres.

Moyes ha optado por el silencio en materia de lesiones. Arteta, en cambio, no tiene margen para esconder sus problemas: las bajas de Saka, Saliba y Tzolis condicionan el plan. Entre el misterio de Everton y la transparencia forzada de Arsenal se juega también parte de este partido.

En un calendario que no concede respiro, el Emirates dictará si las dudas de Everton se agrandan o si es el campeón el que empieza a notar de verdad el peso de sus ausencias.

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