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Filip Hrgovic se corona campeón mundial IBF del peso pesado

Filip Hrgovic tuvo que escalar la montaña más alta de su carrera para, por fin, tocar oro mundial. Dos años después de ver cómo la sangre le arrebataba su primera oportunidad por el título, el croata regresó al borde del abismo… y esta vez no cayó. Lo hizo ante el invicto y temido Moses Itauma, el hombre al que nadie quería enfrentar. Y lo noqueó.

Hoy, Hrgovic es campeón mundial IBF del peso pesado.

Del recuerdo de Dubois al fantasma Itauma

El camino hasta aquí había sido cruel. En 2024, su primer intento por un título mundial terminó de la forma más amarga: dos cortes brutales sobre ambos ojos y derrota por detención médica ante Daniel Dubois. No fue una paliza, fue una herida abierta en su carrera. Una marca que lo perseguía.

La segunda oportunidad llegó con un precio altísimo. Al otro lado del ring, Moses Itauma, invicto, joven, explosivo, convertido en una especie de “hombre del saco” de la división. Un fenómeno de 21 años, rápido, preciso, sin haber sentido aún el agotamiento de los grandes fondos físicos.

Las apuestas no mentían: Hrgovic entró al ring como el mayor no favorito de su trayectoria profesional.

Un inicio de pesadilla

La diferencia de tamaño no sirvió de nada al principio. Hrgovic, más grande y más largo, no encontraba la distancia ni el ritmo. Itauma, sí. Desde el primer asalto marcó el compás con su velocidad, golpeando arriba y abajo, sin prisa, pero con una claridad insultante.

En el segundo asalto llegó el primer terremoto. Un zurdazo amplio, limpio, barrió la guardia del croata y lo mandó a la lona. Solo la segunda vez en toda su carrera que Hrgovic probaba el suelo. Se levantó, pero el mensaje estaba claro: el joven dominaba, y dominaba con autoridad.

Asalto tras asalto, Itauma redujo algo el volumen, pero no la calidad. Elegía bien los golpes, castigaba al cuerpo, mantenía a Hrgovic incómodo, dudando, sin poder establecer su jab ni su potencia. En cualquier tarjeta razonable, el británico se escapaba en el marcador.

El giro brutal del octavo asalto

Parecía que Itauma se encaminaba a su primera victoria a doce asaltos. Tenía el combate bajo control, el rival dañado, el título a la vista. Entonces llegó el octavo.

Una serie de golpes al cuerpo pareció doblar a Hrgovic. El joven aspirante olió sangre y se lanzó a terminar el trabajo. Combinaciones largas, presión, todo el arsenal. El croata aguantó como pudo, tragando golpes, sobreviviendo más por orgullo que por piernas.

Y ahí se rompió algo. No en Hrgovic. En Itauma.

El británico vació el depósito en ese intento de remate. Cuando sonó la campana, el que había estado contra las cuerdas era, de repente, el que parecía más entero.

El campeón emerge del castigo

El noveno asalto fue otro combate. Hrgovic salió fresco, casi renacido, y empezó a empujar a un Itauma que ya no respondía igual. Las piernas del joven campeón en ciernes se aflojaron. Se tambaleaba, tropezaba, se movía por el ring más por inercia que por decisión.

El croata olió la fatiga y se lanzó. Presión constante, golpes que ya encontraban menos resistencia, un rival cada vez más desordenado. Itauma, visiblemente agotado, apenas podía sostenerse en pie.

Hasta que su esquina dijo basta.

Con 30 segundos por disputarse del noveno asalto, la toalla voló. El invicto se derrumbó, no por un solo golpe, sino por el peso de su propio esfuerzo desmedido en el octavo. El veterano había sobrevivido al vendaval y, cuando el joven se quedó sin aire, lo devoró.

Un título contra toda lógica

Lo más llamativo de la noche: Hrgovic levantó el cinturón IBF pese a haber sido superado con claridad en los primeros ocho asaltos. Las cartulinas oficiales aún no se han hecho públicas, pero no hacía falta ver números: Itauma iba muy por delante en cualquier conteo razonable hasta el momento de la detención.

Cuando todo terminó, el británico tardó varios minutos en ponerse en pie. Permaneció sentado en su esquina mientras se anunciaba la decisión oficial, roto física y emocionalmente. Hasta este sábado, jamás había pasado del sexto asalto en su carrera. La distancia larga, esta vez, le pasó factura.

Hrgovic, en cambio, encontró en la profundidad del combate el escenario ideal para su redención. Cayó, sufrió, estuvo al borde de una segunda pesadilla mundialista… y terminó con el cinturón en la cintura.

La pregunta ahora ya no es si merecía una segunda oportunidad. Es otra mucho más incómoda para el resto del peso pesado: ¿quién querrá ser el siguiente en enfrentarse al hombre que volvió del abismo para convertirse en campeón?

Resultados de la velada

  • Moses Itauma vs. Filip Hrgovic, por el título mundial IBF del peso pesado (vacante)
  • Sam Noakes derrotó a Denys Berinchyk por decisión unánime (100-90, 99-91, 98-92), peso ligero
  • Nelson Hysa derrotó a Thomas Narmo por KO en el asalto 2 (0:36), peso pesado
  • Constantin Ursu derrotó a Ben Vaughan por TKO (detención médica) en el asalto 8 (0:03), peso wélter
  • Guido Vianello vs. Moses Jolly terminó en empate unánime (76-76), peso pesado
  • Arbnor Jashari derrotó a Numan Hussain a los puntos (59-55), superpluma
  • Aloys Junior derrotó a Serhif Musah a los puntos (60-54), crucero
  • Zayn Ahmed derrotó a Liam Fitzmaurice por TKO en el asalto 2 (2:47), supergallo
  • Hassan Ishaq derrotó a Enzo Bahiano Munoz a los puntos (40-36), supergallo
  • Frankie Wood derrotó a Callum Lee por TKO en el asalto 6 (1:21), pluma
  • Tony Curtis derrotó a Imad Naseeb a los puntos (58-56), supermosca
  • Sam King derrotó a Jack Swallow a los puntos (40-36), medio