Gran Bretaña avanza a Bolonia: victoria contundente ante Ecuador
La escena lo decía todo. Domingo por la tarde en el Copper Box Arena, lleno hasta la bandera, y Henry Patten junto a Neal Skupski cerrando el puño tras el último punto. Un 6-3, 6-4 sin concesiones ante Gonzalo Escobar y Diego Hidalgo y Gran Bretaña ya tiene asegurado su sitio en el Davis Cup Finals de noviembre, con un contundente 3-0 en la eliminatoria ante Ecuador.
Un fin de semana perfecto en Londres
El trabajo, en realidad, empezó el sábado. Con dudas en el ambiente, con ausencias de peso y con un equipo británico corto de experiencia. Pero el público respondió y los debutantes también.
Toby Samuel abrió la serie en un momento muy particular de su carrera. Hace nada estaba fuera del top 250. Hoy es número 95 del mundo y, en su estreno en Copa Davis, tuvo que remar contracorriente. Andrés Andrade le arrebató el primer set por 6-4 y enfrió el pabellón. Samuel no se descompuso. Ajustó, apretó con el servicio y se adueñó del partido: 6-4, 6-1 para firmar un 4-6, 6-4, 6-1 que valía oro para Leon Smith.
Con el marcador 1-0, Arthur Fery tomó el relevo. Solo era su segunda aparición en la competición, pero le tocaba asumir el rol de número uno británico. Respondió con una madurez que no se corresponde con su experiencia. Ante Álvaro Guillén Meza, aguantó un primer set tenso, decidido por detalles, y desde ahí no miró atrás: 7-5, 6-0. El Copper Box rugía; el 2-0 dejaba la eliminatoria al borde del cierre.
Un equipo remendado que no se queja
El contexto convierte la victoria en algo más que un simple trámite ante un rival teóricamente inferior. Gran Bretaña no alcanzaba la fase de eliminación directa de la Copa Davis desde 2023 y la semana había sido un pequeño rompecabezas para Leon Smith.
Jack Draper decidió poner fin antes de tiempo a una temporada complicada. Jan Choinski y Jacob Fearnley quedaron fuera por lesión. Y cuando el plan parecía al menos estabilizado, llegó otro golpe: Cameron Norrie, número dos británico, se retiró el viernes tras sentir dolor en el brazo durante un entrenamiento.
Smith tuvo que rearmar su equipo sobre la marcha. Menos nombres, menos experiencia, más riesgo. Lo que encontró fue un grupo que no dudó.
Samuel, con el impulso reciente de su primera victoria en un Grand Slam en el US Open, dio el paso al frente. Fery confirmó que puede llevar galones en días grandes. Y, en la recámara, esperaba un dobles de lujo para rematar la faena.
Patten y Skupski, autoridad sin fisuras
Con el 2-0 en el global, el domingo ofrecía dos opciones: alargar la serie o cerrarla con autoridad. Patten y Skupski eligieron la segunda. Sobre el papel, eran una garantía. En la pista, lo fueron todavía más.
Nunca habían jugado juntos en el circuito ATP, pero su química fue inmediata. Servicio sólido, devoluciones agresivas, cero titubeos en la red. No concedieron ni una sola bola de ‘break’ a los ecuatorianos. Cuando el marcador se puso 6-3 en el primer set, la sensación en el pabellón era clara: el billete a Bolonia estaba prácticamente sellado.
El segundo parcial siguió el mismo guion. Cada vez que Escobar e Hidalgo amagaban con entrar en el partido, el dúo británico respondía con un juego limpio al saque o un resto ganador que cortaba cualquier intento de reacción. El 6-4 final no solo cerró el partido. Cerró también la discusión sobre si este equipo, por inexperto que fuese, estaba preparado para competir en las grandes citas.
Al terminar, Patten lo resumió sobre la pista: el mensaje del capitán había sido claro, había que estar preparados incluso para llegar a los individuales del domingo. Ellos evitaron cualquier drama: “muy, muy felices de acabarlo en el primer partido”, dijo, con la adrenalina aún en la voz.
Skupski, de rookie a veterano de guerra
En medio de esta nueva generación, la figura de Neal Skupski actúa como puente con otra época. Debutó en Copa Davis en 2019, rodeado de nombres que marcaron una era para el tenis británico: Jamie Murray, Andy Murray, Dan Evans. Hoy, con 36 años y en su 16ª aparición en la competición, mira alrededor y descubre que es el veterano del grupo.
Lo vive como un privilegio. Volver al equipo tras 18 meses intensos, hacerlo como reciente campeón del US Open y escuchar a un pabellón entero empujar cada punto, le da una dimensión especial a cada jornada. Para él, jugar “por tu país, delante de una afición así”, sigue siendo un honor, no una rutina.
Bolonia en el horizonte
El triunfo ante Ecuador coloca a Gran Bretaña en el ‘Final Eight’ de Bolonia con algo más que un resultado. Llega con un relato: un equipo remendado que respondió, un capitán que se atrevió a confiar en los que vienen y unos debutantes que convirtieron la presión en impulso.
La barrera de la fase de grupos ya está superada. La siguiente pregunta es inevitable: con este carácter, con este fondo de armario y con un vestuario que mezcla campeones consolidados y recién llegados sin miedo, ¿hasta dónde puede llegar Gran Bretaña en noviembre?




