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Haitham Hassan y su debut europeo con Celtic

La UEFA volvió a encender la noche del viernes. Después del vértigo del sorteo de la Champions League, llegó el turno de la Europa League y el ambiente en la sala volvió a cargarse de electricidad. Bolas, bombos y un murmullo constante: el nuevo formato promete cruces pesados desde el primer día.

Esta edición no concede respiros. El sorteo dibujó un calendario duro, con gigantes del continente midiéndose temprano y condicionando la carrera por el título desde la primera jornada. No habrá fase de calentamiento. Se entra directamente en el fuego.

En medio de todo ese ruido, un nombre capta la atención árabe y africana: Haitham Hassan. El joven talento egipcio, recién aterrizado en el Celtic este verano, se asoma a su primera aventura continental con la camiseta del gigante escocés. Nuevo país, nuevo club, y ahora, un escaparate europeo que no perdona.

El camino que le espera a Celtic es áspero y fascinante a partes iguales. Ocho partidos, ocho estilos, ocho formas distintas de entender el juego. En el horizonte aparecen Olympique Marseille, Benfica, Ferencvaros, Union Saint-Gilloise, Celta Vigo, Omonia, Besiktas y Utrecht. Un auténtico tour por las escuelas del fútbol europeo.

La mezcla impresiona. El peso histórico de Marseille, Benfica y Besiktas se cruza con la ambición feroz de clubes como Union Saint-Gilloise o Ferencvaros, siempre dispuestos a dinamitar pronósticos. Celta Vigo y Utrecht añaden matices tácticos y ritmo, mientras que Omonia completa un cuadro en el que nadie puede ser subestimado.

Para Haitham Hassan y sus nuevos compañeros, el mensaje es claro: no hay margen para aprender despacio. Cada noche será un examen. Cada desplazamiento, una prueba de carácter. El billete a las rondas eliminatorias no se regalará; habrá que arrancarlo a pulso.

El escenario está montado. Europa mira. Ahora le toca a Celtic —y al joven egipcio— demostrar que no han venido solo a participar, sino a competir de verdad.