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Hansi Flick busca un central para el Barça en enero

Hansi Flick ya no disimula. La defensa del Barcelona necesita ayuda y el técnico alemán ha dejado claro que el club se mueve para traer un central en el mercado de invierno. No es un deseo caprichoso: las lesiones han reducido al mínimo sus opciones atrás y el rendimiento defensivo pide un salto de calidad inmediato.

En la previa del duelo ante el Alavés, Flick puso palabras a lo que en el club ya es un debate permanente. “Siempre hablamos de qué es lo mejor para el equipo y de cómo podemos mejorar. Estamos trabajando en ello, y hemos hablado con Deco, Bojan y mi cuerpo técnico. Si es posible, lo haremos”. Una frase corta, pero muy clara: si la economía lo permite, el Barça irá a por un defensa.

Una lista de centrales… y un favorito casi imposible

Según “Mundo Deportivo”, sobre la mesa del área deportiva hay cuatro nombres marcados en rojo: Josko Gvardiol (Manchester City), Alessandro Bastoni (Inter), Lisandro Martínez y Natan (Real Betis).

Gvardiol es el gran objeto de deseo. Central zurdo, poderoso, moderno, con salida limpia de balón. El perfil encaja de lleno en la idea de Flick. El problema es todo lo demás. Tiene contrato con Manchester City hasta 2031 y sacarlo de ahí rozaría la utopía en términos económicos. El Barça lo sabe: es el sueño, pero también el escenario más complicado.

El caso de Bastoni es distinto. Deco lo mira con muy buenos ojos y lo considera una oportunidad de mercado de máximo nivel. Sin embargo, Flick no termina de darle el aval total. Y en este Barça, el encaje en el proyecto deportivo del técnico será determinante. No basta con gustar a la dirección deportiva.

Lisandro y Natan, las vías “realistas”

Ahí aparecen Lisandro Martínez y Natan como opciones, sobre el papel, más accesibles. Menos ruido, más posibilidades.

Natan gusta por varias razones que en el club se repiten casi como un mantra: conoce LaLiga, rinde a buen nivel en el Real Betis y su fichaje podría cerrarse por una cantidad considerada asumible en el actual contexto financiero azulgrana. Un central que no necesitaría un largo periodo de adaptación y que ya sabe lo que es competir en los campos más complicados del campeonato.

Lisandro Martínez, por perfil, también encaja en la idea de un defensa agresivo, intenso y con personalidad para mandar atrás. El matiz está en la operación: su situación contractual y el coste global marcarán si pasa de ser un nombre sobre la mesa a una opción real en enero.

Mirada al futuro: jóvenes en el radar

El trabajo no se limita al corto plazo. El Barça también ha activado el radar para centrales jóvenes que puedan reforzar la zaga más adelante. En esa línea aparecen Finn Jeltsch, del Stuttgart, y Lukeba Castello, del Leipzig. Forman parte de un seguimiento más amplio de talentos emergentes, pensado para que la defensa no vuelva a quedarse corta dentro de dos o tres temporadas.

No son nombres para mañana, pero sí para un plan que vaya más allá de apagar incendios en cada mercado.

El peaje económico y los posibles sacrificios

Todo pasa por los números. Flick puede pedir, Deco puede negociar, pero el límite lo marcará la caja. El coste del fichaje, el salario y la necesidad de hacer hueco en la masa salarial obligan a mirar también hacia la puerta de salida.

En ese contexto, Alejandro Balde aparece entre los jugadores que podrían dejar el club si llega una oferta que cambie el escenario financiero. No hay decisión tomada, pero su nombre ya se menciona en las conversaciones internas cuando se habla de cómo cuadrar una gran operación en defensa.

Cada movimiento tendrá un efecto dominó: vender para fichar, ajustar para competir.

Giro respecto al verano

El discurso de Flick supone un cambio respecto a lo que ocurrió en verano. Entonces, el técnico apostó por mantener el bloque actual y centrar los esfuerzos en reforzar el ataque. La prioridad estaba arriba. La defensa podía esperar.

La realidad de estos meses ha sido tozuda. Entre lesiones, falta de alternativas y partidos en los que el equipo ha sufrido más de la cuenta atrás, la zaga ha pasado de ser un asunto pendiente a convertirse en tema urgente.

Ahora, con enero acercándose, el Barça se asoma a una encrucijada: o encuentra el central adecuado, al precio adecuado y en el momento adecuado, o se arriesga a afrontar la parte decisiva de la temporada con la manta demasiado corta atrás. Y en este club, cuando la defensa no aguanta, la factura casi siempre llega en primavera.