Harriet Dart alcanza semifinales en Guangzhou tras remontar a Paula Badosa
Harriet Dart tuvo que atravesar el calor, la presión y el peso del ránking para alcanzar la segunda semifinal WTA de su carrera. Lo hizo a lo grande: remontando un set en contra ante la quinta cabeza de serie, Paula Badosa, en el Guangzhou Open, en China.
La británica, de 30 años, se impuso por 3-6, 6-2 y 6-4 en dos horas y 15 minutos en la pista central del Nansha International Tennis Centre, derribando a una jugadora situada 54 puestos por encima de ella en la clasificación mundial. Una victoria trabajada, áspera, de las que dejan huella.
De la duda al control
El partido arrancó torcido para Dart. Perdió su primer turno de saque, quedó inmediatamente a remolque y se encontró con una Badosa firme, agresiva, marcando el ritmo desde el fondo. La española manejó bien los intercambios largos y parecía tener el duelo encarrilado.
Dart reaccionó y recuperó el break para igualar 3-3, pero el impulso se le escapó demasiado pronto. Badosa volvió a golpear al resto para situarse 5-3 y cerró el primer set con autoridad, dando la sensación de tener una marcha más en todos los aspectos del juego.
En otros tiempos, ese primer golpe quizá habría sido definitivo. No esta vez.
La británica salió al segundo set con otro aire. Más decidida con el primer servicio, más valiente con la derecha. Ambas se rompieron el saque en el inicio del parcial, pero a partir de ahí el guion cambió. Dart empezó a mandar en los intercambios, a encontrar ángulos y a castigar las piernas de su rival. Encadenó juegos, se adueñó del marcador y firmó un 6-2 que volteaba por completo la dinámica del encuentro.
El físico de Badosa, al límite
El calor en Guangzhou apretaba y el cuerpo de Badosa empezó a pasar factura. La española necesitó dos tiempos médicos durante el partido, visiblemente afectada por las condiciones. Aun así, se mantuvo en la pelea, tirando de experiencia y de talento para no descolgarse.
El tercer set se convirtió en una prueba de resistencia mental y física. Dart, que venía desde la fase previa y ya había eliminado a la segunda cabeza de serie, Janice Tjen, olió la oportunidad. Se agarró a cada punto, redujo errores y fue empujando a Badosa hacia el límite.
Con 5-3 en el set definitivo, la británica dispuso de una bola de partido al resto. Badosa la salvó y, en un último arreón de carácter, logró romper el saque de Dart para colocarse 5-4. Parecía que la inercia podía cambiar de lado una vez más.
Pero la gasolina de la española se había terminado.
En el siguiente juego, al servicio Badosa, Dart olió la debilidad y no dudó. Se lanzó sobre la devolución, dominó cada intercambio y cerró el juego en blanco. Un break a cero para sellar el pase a semifinales. Directa, contundente, sin dejar margen a la reacción.
Una oportunidad que se hace esperar
Para Dart, esta semifinal tiene un peso especial. Su única presencia previa en esta ronda en un torneo WTA se remontaba al Transylvania Open en Cluj-Napoca, donde cayó en sets corridos ante Karolina Pliskova. Demasiado tiempo sin pisar estas alturas del cuadro.
“Ha pasado mucho tiempo desde que estuve en la parte final de un torneo, así que estoy realmente emocionada por ello”, confesó tras el triunfo, todavía con la adrenalina del partido a flor de piel. No escondió lo que supone sobrevivir a un encuentro así: “El tenis es tan estresante, así que tener la oportunidad de competir otra vez el sábado es una gran oportunidad para mí”.
Su análisis del duelo fue tan honesto como preciso: “Ha sido una batalla increíble. Pensé que Paula empezó muy fuerte. Estuve siempre por detrás y sabía que iba a ser un partido increíblemente duro. Realmente necesitaba aguantar en los momentos difíciles y esperar una oportunidad. Por suerte, pude aprovecharla y estoy muy emocionada de estar en semifinales”.
Sábado de examen
En las semifinales del Guangzhou Open, Dart se medirá este sábado a la estadounidense Claire Liu o a la joven china de 16 años, la invitada Sun Xinran. Dos perfiles opuestos: la solidez de una jugadora ya asentada en el circuito o el impulso desinhibido de una adolescente que juega sin nada que perder ante su público.
Dart llega desde la previa, con victorias de peso y una remontada que refuerza su confianza. Ha sobrevivido al calor, al ránking y a una rival de jerarquía. Ahora, con el cuadro abierto y la adrenalina todavía en marcha, la pregunta es otra: ¿hasta dónde puede llevar este impulso en Guangzhou?




