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Ian Wright expresa su frustración por el fichaje de Morgan Rogers por el Chelsea

El verano dejó una herida abierta en el norte de Londres, y Ian Wright no se molesta en disimularla. La leyenda del Arsenal admite que se quedó “destrozado” al ver cómo Morgan Rogers terminaba en el Chelsea después de que los ‘gunners’ parecieran liderar la carrera durante semanas.

El club de Mikel Arteta había arrancado pronto el mercado con la llegada de Christos Tzolis desde Club Brugge, un movimiento que apuntaba a un verano ambicioso en ataque. Buscaban otra chispa ofensiva, un futbolista capaz de desatascar partidos grandes, de cambiar ritmos, de romper defensas cerradas. Tenían nombres. Tenían objetivos claros. Entre ellos, tres de primer nivel: Morgan Rogers, Vinicius Junior y Julian Alvarez.

Al final, el Arsenal reforzó el equipo… pero no donde más dolía. Llegaron Bruno Guimaraes y Ezri Konsa para subir el listón competitivo de la plantilla, un mensaje claro de que el club quiere seguir peleando por la Premier League. Sin embargo, el golpe emocional llegó cuando se confirmó el traspaso de Rogers al Chelsea por 117 millones de libras. El jugador que muchos en el Emirates veían vestido de rojo se marchaba a Stamford Bridge.

“No es una ventana desastrosa, pero si yo fuera Mikel, no estaría contento con cómo ha ido, simplemente porque hemos pasado otro mercado sin conseguir ese delantero”, lamentó.

Arteta lleva tiempo repitiendo el mismo mensaje: quiere futbolistas que lleven al Arsenal “a ese nivel” que todavía les separa de los títulos más grandes. Wright recordó cómo, tras el duelo en París, el técnico insistió en que les faltó precisamente ese tipo de jugador capaz de romper partidos cerrados. Para el exdelantero, ese perfil tenía nombre y apellido.

“Ese es el jugador que Mikel quería. Persiguieron a Vini hasta el fin del mundo y dejaron a Morgan Rogers colgado”, apuntó Wright, crítico con la estrategia del club en la parte decisiva del mercado.

La herida, para él, no es solo deportiva. También es de percepción. El Arsenal se prepara para otro asalto al título, pero la banda izquierda sigue sin ese gran fichaje diferencial que muchos daban por hecho. Y Wright teme que esa ausencia termine pesando cuando la temporada entre en territorio de nervios.

“Tú dices que ya tenemos ese tipo de jugadores, pero ese era el que Mikel quería. Es una posición en la que necesitamos a ese jugador”, insistió. “Por supuesto, Saka ha vuelto, Odegaard ha vuelto, Havertz ha vuelto y están jugando juntos, pero él quería a ese jugador que marca la diferencia”.

Ahí entra de nuevo Morgan Rogers. Un objetivo antiguo, una oportunidad que parecía madura para el Arsenal.

“Es el que se nos vinculó hace mucho tiempo y a él le habría encantado venir, lo siento”, añadió Wright, convencido de que el futbolista veía con buenos ojos aterrizar en el Emirates.

Para el exdelantero, la forma en que el club se lanzó a por Vinicius Junior dejó un mensaje peligroso hacia otros objetivos.

“Ha pasado algo con el Arsenal por cómo fueron a por Vini. Si eres un jugador y ves a un equipo yendo a por él, piensas: ‘¿No se suponía que estaban interesados en mí?’ Es el jugador que el entrenador quería. El Chelsea pensó: bueno, si tú no vas a pagar, nosotros sí. Estoy destrozado, me habría encantado que viniera”.

Mientras tanto, el calendario no espera. El próximo capítulo de esta historia se escribe ya este fin de semana: Arsenal contra Chelsea en la Premier League, con Rogers en el bando azul y un Emirates atento a lo que pudo ser y no fue.

Peter Crouch, otra voz autorizada del fútbol inglés, ve el choque con aroma de gran cita. Y se moja.

“¡Partidazo! Dos equipos que también se ven bien. Voy a meter el gato entre las palomas y voy a ir con una victoria 3-2 del Chelsea. Creo que se han anunciado como aspirantes al título”, pronosticó.

Si el Chelsea de Xabi Alonso golpea en Londres con Morgan Rogers sobre el césped, la herida que describe Ian Wright no solo seguirá abierta. Puede empezar a escocer de verdad en la carrera por la Premier.