India y Sri Lanka: final asiática por el oro en los Asian Games
La mañana se abre en Aichi-Nagoya con un déjà vu cargado de tensión. India y Sri Lanka vuelven a mirarse a los ojos en una final continental, esta vez en los Asian Games 2026, con el oro como recompensa y el recuerdo fresco de la final de la Asia Cup del 13 de septiembre.
Entonces, India arrasó. Hoy, Sri Lanka llega con la lección aprendida y la determinación de que la historia no sea un simple copia y pega.
India no se esconde: gana el sorteo y elige golpear primero
Harmanpreet Kaur no dudó en el sorteo: India gana el toss y decide batear primero. Un mensaje claro. El equipo que ha dominado el continente quiere marcar el ritmo, imponer el pulso y obligar a Sri Lanka a perseguir el partido desde el primer over.
El once indio para la final no deja espacio a la especulación:
India Women (Playing XI): Smriti Mandhana, Shafali Verma, Gunalan Kamalini, Harmanpreet Kaur (c), Richa Ghosh (w), Bharti Fulmali, Deepti Sharma, Shreyanka Patil, Shree Charani, Nandani Sharma, Kranti Gaud.
Smriti y Shafali vuelven a abrir, como en aquella Asia Cup en la que ambas firmaron medio siglo y destrozaron a Sri Lanka desde el inicio. Detrás, la experiencia de Harmanpreet, el golpeo de Richa Ghosh y la versatilidad de Deepti Sharma sostienen una alineación que ha transitado este torneo sin titubeos.
India llega a esta final como defensora del título en los Asian Games y con un recorrido impecable: victoria por ocho wickets ante Japan en cuartos y un triunfo demoledor frente a Bangladesh en semifinales, por 114 carreras. No han dado margen. No han mostrado grietas.
Un triunfo hoy elevaría el botín de medallas de la delegación india a siete y, sobre todo, entregaría el primer oro de esta edición. El contexto pesa. Y el vestuario lo sabe.
Sri Lanka, otra vez en la final… pero distinta
Al otro lado, Sri Lanka vuelve al escenario que ya pisó en 2022: una final de Asian Games. La diferencia es que ahora llega con el recuerdo inmediato de la paliza sufrida en la Asia Cup y con una ruta hasta el partido decisivo que habla de crecimiento y carácter.
Su camino ha sido contundente: victoria por 86 carreras ante Malaysia en cuartos y un triunfo sólido frente a Pakistan en semifinales, por ocho wickets. No es un equipo que se conforme con llegar. Quiere ajustar cuentas.
El once para esta final mezcla experiencia y hambre:
Sri Lanka Women (Playing XI): Imesha Dulani, Chamari Athapaththu (c), Hasini Perera, Harshitha Samarawickrama, Kavisha Dilhari, Hansima Karunaratne, Kaushani Nuthyangana (w), Mithali Ayodhya, Kawya Kavindi, Chamudi Praboda, Sugandika Kumari.
Chamari Athapaththu vuelve a ser el faro. Si Sri Lanka quiere cambiar el guion, su capitana tendrá que imponer su juego desde el inicio, sostener el orden en el medio y evitar que India se escape como en la Asia Cup, cuando los 183/5 de las indias dejaron sin aire a su equipo.
El fantasma de la Asia Cup y la brecha que crece
Es imposible entender esta final sin regresar a aquel 13 de septiembre. India, liderada por Harmanpreet, firmó 183/5 con Smriti Mandhana y Shafali Verma dominando el ataque rival. Después, Shree Charani destrozó el orden de bateo de Sri Lanka con cuatro wickets, y el equipo de Athapaththu se desplomó hasta 111. Derrota por 72 carreras. Una diferencia brutal.
En los últimos años, la distancia entre ambos conjuntos se ha ensanchado. Sri Lanka ha logrado victorias puntuales, pero el peso específico de India en el cricket femenino asiático es hoy abrumador. Precisamente por eso, esta final tiene un matiz especial: o se consolida esa hegemonía o se abre una grieta de esperanza para las demás.
Pakistan se cuelga el bronce y marca el listón
Antes de que la moneda cayera del lado de India en el sorteo, el podio ya tenía dueña para el tercer escalón. Pakistan, liderada por Fatima Sana, se aseguró el bronce con una actuación sólida: 145/8 en 20 overs y una defensa firme para dejar a Bangladesh en 114/7. Victoria por 31 carreras y primera medalla de los Asian Games de este año para el país.
Ese resultado deja claro el nivel de exigencia del torneo. El listón competitivo está alto. El oro, ahora, exige algo más que un día correcto: pide personalidad.
Plantillas largas, margen corto
Más allá de los once elegidos para la final, las dos selecciones llegan con plantillas profundas:
India Women Squad: Smriti Mandhana, Shafali Verma, Gunalan Kamalini, Harmanpreet Kaur (c), Richa Ghosh (w), Bharti Fulmali, Deepti Sharma, Shreyanka Patil, Shree Charani, Nandani Sharma, Kranti Gaud, Renuka Singh Thakur, Arundhati Reddy, Radha Yadav.
Sri Lanka Women Squad: Imesha Dulani, Chamari Athapaththu (c), Hasini Perera, Harshitha Samarawickrama, Kavisha Dilhari, Hansima Karunaratne, Kaushani Nuthyangana (w), Mithali Ayodhya, Kawya Kavindi, Chamudi Praboda, Sugandika Kumari, Rashmika Sewwandi, Nimasha Meepage, Sanjana Kavindi, Anushka Sanjeewani.
Ambas selecciones han rotado con criterio durante el torneo. Hoy, sin embargo, no hay espacio para pruebas. Cada elección, cada cambio, cada over cuenta.
India juega por el primer oro de su campaña en Aichi-Nagoya. Sri Lanka, por demostrar que la brecha no es irreversible. La pregunta ya no es si se repetirá la historia de la Asia Cup. La pregunta es: ¿quién se atreverá a reescribirla cuando caiga la primera pelota?




