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James Maddison listo para el choque ante Crystal Palace

Tottenham respira: James Maddison estará listo para el choque ante Crystal Palace del sábado. El susto en Stamford Bridge quedó en eso, en un susto, después de que el mediapunta se marchara cojeando en el minuto 51 del triunfo por 2-0 frente a Chelsea y encendiera todas las alarmas sobre su estado físico.

Para un futbolista que viene de una rotura de ligamento cruzado anterior y que ha iniciado la temporada con cautela y altibajos, la imagen no invitaba al optimismo. Pero Roberto De Zerbi despejó las dudas en la previa.

“James está disponible. Esta semana no trabajó como el resto, pero para mañana está disponible y es un jugador especial para nosotros. Especial por su carácter y porque tiene características únicas”, subrayó el técnico, que no esconde el cuidado extra con su cerebro creativo.

Maddison, entre el riesgo y la necesidad

El caso Maddison es el clásico equilibrio fino entre necesidad deportiva y prudencia médica. De Zerbi lo explicó sin rodeos: los que regresan de una lesión larga tienen que trabajar más que el resto. Maddison encadena ya cuatro o cinco semanas de trabajo intenso y constante. Esa base le permite al entrenador aceptar que pierda un par de días de entrenamiento… siempre que no se crucen la ansiedad y el riesgo.

“Tenemos que analizar si asumimos riesgo o no. Si asumimos riesgo como con Pedro Porro ante Aston Villa o con Dejan Kulusevski. Somos afortunados de tener una plantilla amplia y es importante no arriesgar con nuevas lesiones”, remarcó el italiano.

El mensaje es claro: Maddison está para jugar, pero no a cualquier precio. La profundidad del plantel le permite a De Zerbi dosificar sin regalar competitividad.

Udogie vuelve, pero con interrogantes

No es el único regreso. Destiny Udogie también entra en la convocatoria para recibir a Palace. El lateral italiano se perdió las victorias ante Coventry y Chelsea por un problema de rodilla, después de arrastrar ya molestias esta misma temporada. Ahora reaparece, aunque con matices.

“Está disponible, pero es otro jugador problemático en términos de lesiones ahora porque no puede trabajar de forma consistente durante las semanas”, admitió De Zerbi. El técnico recordó que, tras el duelo ante Manchester United, Udogie estuvo mucho tiempo sin entrenar con el grupo.

La diferencia, según el entrenador, está en la gestión. “Esta temporada la situación es distinta porque tenemos un gran cuerpo médico y estamos tomando la decisión correcta para cada jugador, en el momento y la situación adecuados”, apuntó. Y no escondió la autocrítica: “Quizá cometimos algún error con Pedro, con Aston Villa, pero no el cuerpo médico; fue algo conjunto, mío y de mi cuerpo técnico. Forma parte del trabajo”.

Un Tottenham lanzado, pero con los pies en el suelo

Tottenham llega al duelo frente a un Crystal Palace decimoséptimo en la tabla con el viento a favor. El triunfo en Stamford Bridge no fue uno más: fue el primero allí en ocho años y solo el segundo como visitante ante Chelsea en toda la era Premier League. Un golpe simbólico, de esos que cambian estados de ánimo y vestuarios.

De Zerbi, sin embargo, se niega a dejarse arrastrar por la euforia. “No hemos alcanzado nuestro objetivo. Queremos que nuestros aficionados estén felices, pero no ahora, al final de la temporada”, advirtió. El mensaje baja directo al vestuario: la celebración puede esperar.

“Ahora tenemos que apretar. Tenemos que mantenernos concentrados. Tenemos que aumentar, mejorar el espíritu, el hambre por ganar partidos seguidos. Una o dos veces no es suficiente”, insistió el entrenador.

Liderazgo y hambre en el vestuario

La confianza del técnico se apoya en la personalidad de su plantilla. No habló solo de talento, habló de líderes. Y los enumeró: Andy Robertson, Micky Van de Ven, Pedro Porro, JP Van Hecke, Sandro Tonali, Rodrigo Bentancur, Tosin Adarabioyo, Ben Davies, Maddison. Un núcleo duro que, según él, tira del grupo en lo invisible: mentalidad, espíritu, ambición diaria.

“Quieren empujar para mantener alto el nivel de mentalidad, de espíritu y de apetito, y especialmente ahora porque el fútbol va en esa dirección”, explicó.

La visita de Crystal Palace llega, así, en un punto delicado: Tottenham viene de una victoria histórica, recupera piezas clave como Maddison y Udogie, y se siente fuerte. Justo el tipo de escenario en el que un equipo serio demuestra si está para una buena racha… o para algo mucho más grande cuando la temporada entre en su tramo decisivo.