John Souttar se va de Rangers: Barry Ferguson reacciona
John Souttar está haciendo las maletas de Ibrox, pero no se va en silencio. Se marcha con el respeto intacto de alguien que lo conoce bien: Barry Ferguson.
El excapitán de Rangers, voz autorizada en Govan, no entiende cómo un defensa de ese perfil ha pasado de ser pieza influyente a descarte en cuestión de semanas. Derek McInnes le dejó claro al inicio de la pretemporada que no entraba en sus planes y le invitó a buscar club. El escocés de 29 años, internacional con su país, asumió el golpe en silencio. Ahora, todo apunta a que su siguiente parada será Aris.
De líder en Ibrox a descarte inesperado
Souttar venía de renovar hace poco por un año con Rangers. Una señal, en apariencia, de confianza. En la práctica, el preludio de una salida incómoda. A pesar de sus problemas físicos durante su etapa en el club, había sido una figura importante en las últimas temporadas, un central con jerarquía en el césped y peso en el vestuario.
Por eso la decisión de McInnes sorprendió a muchos. También a Ferguson, que lo tuvo a sus órdenes durante su etapa como técnico interino y guarda de aquellos meses una impresión imborrable.
“Trabajé muy de cerca con John durante tres meses, y tengo que ser honesto, estuvo sensacional para mí. Un profesional de verdad. Era un líder en el vestuario”, explicó en el programa Go Radio Football Show el 10 de septiembre. Y remató con una sentencia que suena a aviso para Ibrox: “Fue una sorpresa que no estuviera involucrado desde el inicio de la temporada. Donde vaya, en mi opinión, se llevan a un central de primer nivel”.
Mientras Rangers lo apartaba, Aris movía ficha. El club griego ya ha alcanzado un acuerdo para su fichaje y se espera la llegada del jugador a Grecia en breve. Para Souttar, un nuevo comienzo. Para Rangers, una decisión que puede quedar marcada si la temporada se tuerce.
Una apuesta arriesgada de McInnes
El contexto no ayuda a suavizar la crítica. Rangers ya está fuera de Europa y McInnes sabe que su temporada se medirá por lo que haga en las competiciones domésticas. No tiene margen para errores gruesos. El primer examen serio llega ya: un duelo de cuartos de final de la Premier Sports Cup en Ibrox ante Celtic, el 13 de septiembre.
En un escenario así, desprenderse de experiencia atrás suena, como mínimo, temerario. Souttar no solo aportaba oficio en la zaga; también voz, carácter, algo que en noches grandes suele marcar la diferencia entre resistir o desmoronarse.
Aun así, McInnes ha decidido encarar el calendario con solo tres centrales como referencias claras: Emmanuel Fernandez, Olwethu Makhanya y Ben Godfrey. Tres nombres, mucho potencial, pero poca red de seguridad. Para un equipo que aspira a pelear por los tres títulos en Escocia, la línea es fina entre confianza en el grupo y dejarse descubierto en una posición clave.
Aris gana un líder, Rangers pierde una voz
Mientras en Govan se abre el debate, en Grecia se frotan las manos. Aris se lleva a un defensa en plena madurez futbolística, con experiencia internacional y el aval público de una leyenda de Rangers. No es poco. Souttar llega con algo que no se entrena: el hambre del futbolista que siente que aún tenía algo que decir en el club que lo ha dejado ir.
Rangers, en cambio, se queda sin un jugador al que uno de sus antiguos capitanes define como “top centre-half”. Sin coste inmediato en la cuenta de puntos, pero con una duda que sobrevolará cada partido grande: cuando lleguen los golpes de verdad en la temporada, ¿no echarán de menos a ese central al que dejaron marchar justo cuando más necesitaban voces fuertes en la trinchera?




