Katie Taylor convierte su pelea en fenómeno televisivo
La última noche de Katie Taylor sobre un ring no solo llenó Croke Park. También paralizó un país entero frente a las pantallas.
RTÉ confirmó que el combate de despedida de la boxeadora de Bray, en el que se coronó tres veces campeona indiscutida del mundo, alcanzó un pico de audiencia de 1,6 millones de espectadores en televisión el sábado por la noche. Una cifra enorme para cualquier evento deportivo. Para una velada de boxeo femenino, directamente histórica.
El seguimiento no se quedó ahí. El evento sumó 552.000 streams en RTÉ Player, consolidando una audiencia masiva también en plataformas digitales. El programa registró una media de 973.000 espectadores en TV, lo que supone un 74% de la cuota de pantalla disponible. Tres de cada cuatro personas que veían televisión en Irlanda en ese momento estaban siguiendo a Taylor.
La pelea, emitida en RTÉ con cobertura radiofónica en 2FM, se convirtió en un auténtico acontecimiento nacional. Steve Carson, director de vídeo de RTÉ, subrayó el peso del momento: en una noche histórica, las audiencias irlandesas se reunieron en cifras enormes para celebrar la extraordinaria carrera de una de sus grandes figuras deportivas. Taylor no solo ganó un combate; firmó una victoria final que se instala en la memoria colectiva.
Defensa de Títulos
En el escenario imponente de Croke Park, templo del GAA, Taylor defendió con éxito sus cinturones WBO, WBA, IBF y Ring Magazine y añadió el título WBC del peso superligero tras imponerse en su duelo ante Flora Pili. Una unificación más, en la que ya es una colección legendaria de coronas.
La retransmisión se encuadra en una etapa de fuerte apuesta deportiva de RTÉ, que viene de ofrecer una amplia cobertura del World Cup, del GAA y de los Europeos de atletismo y natación en sus distintas plataformas. La velada de Taylor se convirtió en la última gran pieza de ese despliegue.
El combate se emitió a nivel global a través de DAZN, cuyo servicio de streaming facilitó que RTÉ pudiera ofrecer la señal en abierto a todo el país. Un acuerdo que permitió que la despedida de Katie Taylor no quedara solo en las gradas de Croke Park ni en la memoria de los presentes, sino en los salones de casi todos los hogares irlandeses. Exactamente donde se construye el mito de una campeona para siempre.




