Laporta confía en el Barça de Flick: aspiramos a todos los títulos
El Barcelona respira optimismo. Y no es un mensaje cualquiera: viene desde el despacho más alto del club. Joan Laporta, en pleno inicio de temporada y con el equipo lanzado, se muestra convencido de que el Barça tiene “todos los ingredientes” para pelear por cada título, con la Champions League en el centro del tablero.
El presidente habló en un contexto muy simbólico: la tradicional ofrenda floral ante el monumento a Rafael Casanova, en la Diada Nacional de Catalunya, un acto al que el club acude cada año. Entre banderas, cámaras y discursos institucionales, Laporta aprovechó para marcar el tono deportivo de la temporada.
“Tenemos que mantener los pies en el suelo, la temporada acaba de empezar”, advirtió, según recogió el diario Sport. Mensaje de prudencia… pero solo hasta cierto punto.
Porque acto seguido dejó claro que la confianza es enorme: “Esperamos seguir a este nivel, con un gran compromiso. Y para ganar este año hay que correr. El compromiso del equipo y del club es una gran señal”. El presidente no se esconde: ve un grupo preparado para ir al límite.
Lamine Yamal, símbolo de una nueva mentalidad
En ese discurso sobre el esfuerzo apareció un nombre propio: Lamine Yamal. El joven talento azulgrana ha insistido en la importancia de correr y presionar, y Laporta se agarró a esas palabras como prueba del cambio de chip dentro del vestuario.
“Lo que dice Lamine con 19 años merece mucha valoración, su madurez es asombrosa”, elogió el presidente. “Es un ejemplo claro de la necesidad de que el equipo mantenga la concentración y no se relaje para luchar por todo”.
El mensaje es claro: si hasta las estrellas más jóvenes hablan de sacrificio, la exigencia ya no viene solo de arriba. Se ha instalado dentro del vestuario.
Laporta, además, justificó el ambiente de euforia moderada que se vive en el club apoyándose en la profundidad del plantel: “Tenemos una plantilla muy competitiva y equilibrada, y Deco ha hecho un gran trabajo”, subrayó. “Todos deben estar plenamente concentrados, porque tenemos mucha calidad y podemos formar dos equipos competitivos, y no hay espacio para la relajación”.
El presidente dibuja así una plantilla larga, con competencia interna real y sin sillas fijas. Un escenario que el Barça no siempre ha tenido en los últimos años.
El sueño del póker
Laporta no se anduvo con rodeos al fijar el listón de la temporada. Nada de objetivos modestos ni discursos calculados: el Barça apunta a todo.
“Somos candidatos a ganar los títulos”, afirmó. “Nuestros objetivos este año son ganar la liga, la Copa del Rey, la Supercopa y la Champions League. Debemos mantener siempre el espíritu de equipo, y pensar de esta manera nos llevará a ganar títulos”.
El presidente, así, verbaliza un sueño que en el barcelonismo remite inevitablemente a 2015. Aquel Barça de Luis Enrique cerró el año con la Liga, la Copa, la Champions, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes. Desde entonces, el club no ha vuelto a encadenar cuatro títulos o más en un mismo año natural.
El reto es gigantesco. La comparación, inevitable. Pero Laporta prefiere convivir con esa presión antes que rebajar las expectativas.
Europa, la gran obsesión
Entre tanto objetivo, uno brilla por encima del resto. La Champions League vuelve a ser la gran obsesión del club, y el presidente no lo oculta.
“Tenemos una ilusión especial por ganar la Champions League”, reconoció. No se trata solo de un título más: es la herida abierta desde 2015, el trofeo que se ha escapado entre remontadas dolorosas, noches negras y proyectos inacabados.
Las palabras de Laporta llegan en un momento en el que el Barça, bajo el mando de Hansi Flick, ha arrancado con fuerza y ha reforzado la confianza de la directiva en la capacidad del equipo para competir tanto en España como en Europa. El alemán ha aportado intensidad, orden y un punto de agresividad que el club llevaba tiempo reclamando.
La ambición está declarada, el discurso ya está lanzado. El Barça quiere volver a mandar en todas las competiciones y, sobre todo, recuperar su sitio en la élite europea. La pregunta es evidente: ¿está este equipo preparado para sostener ese nivel de exigencia hasta el último día de la temporada?




