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Leeds United enfrenta dudas por lesiones antes del viaje a Sunderland

Leeds United encara el viaje a Sunderland mirando más a la enfermería que al césped. Dominic Calvert-Lewin, Anton Stach y Noah Okafor apuran contrarreloj para llegar al duelo del domingo, pero Daniel Farke no se engaña: ahora mismo, ninguno de los tres estaría en condiciones de jugar.

El técnico lo dejó claro en Thorp Arch. Antes de pensar en el plan de partido, necesita saber con qué piezas puede contar. Y, de momento, sus tres referencias ofensivas del último encuentro están en el aire.

Un golpe que no se va y dos alarmas musculares

Calvert-Lewin se llevó una dura entrada en los minutos finales ante Manchester United. Falta, golpe y una secuela que todavía arrastra: un fuerte hematoma en el pie. Desde entonces, molestias constantes y cero participación en los entrenamientos colectivos.

La evolución es positiva, pero lenta. El delantero ha mejorado en los últimos días, aunque aún no se ha probado con el grupo. Farke se aferra al reloj: quedan 48 horas, un pequeño margen para ver si puede soportar el dolor. La ventaja, dentro del problema, es que no se trata de una lesión muscular. No hay riesgo evidente de rotura; todo pasa por su umbral de dolor y por cuánto está dispuesto a forzar.

Con Anton Stach, el panorama es parecido en la zona afectada, pero no en la importancia del síntoma. También sufre un problema en el pie tras el choque ante Manchester United. Es una dolencia básicamente dolorosa, sin diagnóstico de larga duración, pero lo suficientemente intensa como para poner en duda su presencia en Wearside.

El caso de Noah Okafor preocupa por otro motivo. El atacante suizo arrastra molestias en los aductores, un territorio siempre delicado para cualquier futbolista. Aquí ya no se habla solo de dolor: entrar en el campo sin estar al cien por cien puede disparar el riesgo de una lesión mayor. Farke lo sabe y asume que, si llega, habrá que medir con lupa sus minutos.

El propio entrenador fue tajante: si el partido se jugara hoy, ninguno de los tres estaría disponible.

Dudas de peso… y decisiones al límite

Los tres han perdido numerosas sesiones de trabajo durante la semana, lo que añade otra capa de incertidumbre: no solo es cuestión de estar médicamente aptos, también de ritmo competitivo. Farke y su cuerpo técnico se ven abocados a tomar decisiones casi sobre la bocina.

Habrá pruebas, sensaciones de última hora y, seguramente, un par de conversaciones sinceras entre vestuario y banquillo. Primero, quién puede entrar en la convocatoria. Después, cuántos minutos puede soportar cada uno sin comprometer el futuro inmediato del equipo.

A este parte médico se suma Joe Rodon, otro nombre marcado en rojo en la lista de dudas importantes. Un rompecabezas que condiciona la pizarra, las rotaciones y hasta el banquillo.

La única luz clara entre tantas sombras llega con Daniel James. El extremo ha completado su primera semana completa de entrenamientos y Farke ya lo incluye “definitivamente” en la terna para entrar en el once o, al menos, para tener minutos.

Leeds viaja a Sunderland con la sensación de que el resultado puede depender tanto del marcador como del parte médico. La pregunta ya no es solo cómo quiere jugar Farke, sino con quién podrá hacerlo.